sábado, 16 de junio de 2018

"HIPÓCRITAS TODOS" - "DIARIO DE LA MARINA"

Hipócritas todos


Un cubano más


¿Los españoles fuimos emigrantes? No, los españoles SOMOS emigrantes. Los hemos vuelto a ser gracias a vuestra actitud y vuestros votos. Yo soy indiano, y desde luego, progres, nunca me habéis representado, ni he visto muestras de vuestra dizque solidaridad cuando por miles salíamos del país. No habléis de lo que no sabéis, tratando a los africanos como si fueran vuestras mascotas de cariño burgués.
Yo sé lo que es recibir la xenofobia en carne propia, así como no voy de mártir, porque así como hubo quien me llamó “blanco de mierda”, “gringo de mierda” o hasta “caribeño/colombiano de mierda” (confundiendo mi acento andaluz occidental), también recibí muchas muestras de apoyo y cariño. Como todo. Y qué decir de la familia que formé.
Ustedes, progres, no sois más que el acicate propagandístico simplón, tonto útil, de una nueva “revolución industrial” que busca vaciar países de jóvenes (véanse Argelia o Mali) para traer mano de obra barata. A imagen y semejanza del imperio británico y los esclavos del opio chino. Y sindicatos y patronal están de acuerdo. Y como si nada…
Estáis apoyando a una mafia institucionalizada que trafica con personas, hace ingeniería social al servicio de multimillonarios y encima recibe fondos públicos. Y ustedes fuisteis los que apoyasteis el salvaje derrocamiento del coronel Gadafi con vuestras revoluciones de chichinabo, con Obama y Sarkozy por bandera; coronel que, con sus muchos fallos, al menos nunca hizo pasar hambre a su pueblo, no como vuestros adorados Chávez, Castro y demás ladrones e inútiles de los cuales os habéis servido por toda nuestra América.
No sois capaces de sentir sensibilidad por vuestros paisanos y la vais a sentir por África. ¡Venga ya con el rollo!
No es nada “humanitario” trasladar un barco a la otra punta del Mediterráneo. No tiene sentido. Es un peligro y una irresponsabilidad. Y además, un efecto llamada hacia un país que, hasta hace un rato, por lo visto no tenía para pagar las pensiones a los viejos, o tampoco podía prometer el regreso de sus muchos emigrados. ¿Va tener para “acoger” a no sé cuántos africanos? Por cierto, ¿cuántos van para las mansiones de Pablo Iglesias o Manuela Carmena?
No es nada “humanitario” no acordarse de cómo los negros están siendo masacrados en Libia, por sospechosos de cristianos o gadafistas. ¿Dónde vuestro antirracismo de pacotilla?
¿Y qué hay del tráfico de personas turco, el país esclavista (históricamente, esclavistas de europeos, por cierto) por excelencia que tantos beneficios está sacando de la invasión terrorista de Siria?
No es nada “humanitario”, además, quedarse callados como putas cuando desde hace años el estado español le está negando la nacionalidad a los descendientes directos en América para regalársela a gente que nada tiene que ver con nuestra historia y cultura.
Sois tan hipócritas como esos que dicen ser proamericanos y proisraelíes. Los que invocan a sionistas y yanquis por la “seguridad mundial contra el islamismo” cuando son los principales aliados de Arabia Saudita y de todos los jeques de los petrodólares que financian el Estado Islámico y todos sus apéndices extendidos por medio mundo. Virus y antivirus. Para el que se lo crea, claro.
Por cierto, ¿por qué no se les exige a esos países árabes ricos, culpables de tantas guerras de sus vecinos, para acoger a millones de seres humanos víctimas directas de sus políticas?
Hipócritas todos. Nunca me habéis representado. Ni a mí ni a nadie que sepa lo que es emigrar.
Y sí, yo emigré voluntariamente, nadie me forzó; pero en ese momento, no tenía siquiera lo que le cuesta un pasaje a muchos que quieren cruzar por Asia o por África.
¡Ah! Y yo cumplí con la ley que estipulaba el país al que fui. No entiendo por qué las leyes siempre tenemos que cumplirlas los mismos. O sí…

"DE VENEZUELA A GALAPAGAR" - "DIARIO DE LA MARINA"

De Venezuela a Galapagar


Recordando este vídeo:
Nada se halla de extraordinario a priori, pero no nos viene mal analizar los hechos recientes:
El partido Podemos irrumpió en la política española con un claro bagaje neomarxista. Juan Carlos Monedero tiene la cara de Gramsci en su ordenador, y eso es toda una declaración de intenciones. No obstante, si nos fijamos en su campaña electoral, fue poco doctrinaria, más bien pragmática. En duros tiempos de crisis, Podemos apelaba a la cercanía de la gente. Señalaba a los bancos, a los ricos que presumían de sus posesiones, a los políticos de corrupción avejentada… No querían ni chaqueta ni corbata. Lo de ellos eran vaqueros y rastas. Se presentaban como una nueva generación dispuesta a cambiar las cosas. Aunque al final, la palabrería era más de lo mismo, pero se pusieron de moda. Y cuando les echaban en cara su chavismo, decían que no, que eran socialdemócratas al estilo escandinavo.
Empero, la broma podemita no ha durado demasiado. No podía durar. ¿Nadie se preguntó cómo gente absolutamente irrelevante de golpe y porrazo comenzó a copar los medios, especialmente los de la “derecha”? Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero Íñigo Errejón… Gente mediocre, enchufados de la Complutense (¡así están las universidades españolas…!), recolectores de subvenciones públicas… Y el Partido Popular los puso en bandeja. En su “estrategia”, los gavioteros pensaron que al irrumpir los podemitas, el voto de la izquierda se dividiría y eso los perpetuaría en el poder, pues venderían eternamente el miedo a los comunistas. Y claro, que Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, diga que el almirante Cervera QEPD (del que hasta el mismísimo Fidel Castro hablaba bien) era un facha quiere decir mucho del nivel cultural de este personal. ¿Qué no podemos esperar cuando administran? Desastres en los ayuntamientos podemitas, desde Barcelona a Cádiz, son el pan nuestro de cada día.
Y al final, Pablo Iglesias, el indiscutible líder que decía “Chávez vive, la lucha sigue” para luego traer a colación a Olof Palme, se compra un pedazo de chalet en Galapagar con una hipoteca irrisoria, cosas inaccesibles para un pueblo al que decía defender. La hipoteca, “casualmente”, concedida por un banco que ha recibido el dinero de las subvenciones que por ley le corresponden al partido (¡olé el estatalismo partitocrático!), así como se encuentra involucrado con dineros e influencias procedentes del separatismo catalán.
Pablo Iglesias ha hecho lo que hicieron los “padres de la transición”: Ir a saco y engañar a todo el mundo, al mismo tiempo que es justificado, cuando no loado, por una insigne cantidad de tontos útiles a los que podrá seguir engañando durante mucho tiempo. Ahora bien, tiene su mérito Iglesias: No deja de ser entrañable ver a ilustres rojiprogres hacer una defensa a ultranza de la propiedad privada y hasta de la riqueza. Es que claro, si el amo del cortijo va engominado, hay que criticarlo, pero si lleva una coleta, pues hay que defenderlo.
Pero… ¿Nadie se plantea cómo en apenas un par de años se puede pasar de un pisito en Vallecas a un chalet espectacular (casualmente, luego de haber entrado en política…) así como así? O, ¿de verdad esto del chalet es una cosa nueva? ¿No estaba planeado/pactado desde antes, por más que Iglesias hablara de los propietarios de chalets como “lejanos al pueblo”?
Podemos ha enseñado su verdadera cara. La oligarquía española los aceptó como un miembro más del ajedrez y, de hecho, el Banco Santander se reunió con ellos. Podemos usó a Venezuela, Bolivia y Ecuador a su antojo. Allí hicieron teoría y praxis, viviendo como marajás, tan ajenos a las necesidades de la gente como en España, paseados como “gringos” más o menos exóticos. Cuando ya eso les daba mala publicidad, escupieron en la mano que les había dado de comer, y más de un chavista se ha molestado con ellos, y con razón. El mentado PP sabe desde hace mucho de los turbios manejos de Iglesias, Errejón, Monedero y compañía en Venezuela y alrededores. Pero no ha hecho nada. Y no hará. Total, al final lo que importa son los votos. Los votos que, por cierto en Venezuela, cuentan mucho, pues con Cuba, Uruguay y Argentina, alberga uno de los países con más nacionalidades españolas por mor de los emigrantes, y tanto el PP como el PSOE tienen sus franquicias allí oliendo siempre las elecciones. Y como hay tantos venezolanos con nacionalidad española o portuguesa debido a esa emigración que se produjo especialmente en la época de Pérez Jiménez, ahora, muchos hijos y nietos de aquellos emigrados (en los tiempos que los canarios llamaban a Venezuela “la octava isla”) emigran –valga la redundancia- a la tierra de sus inmediatos antepasados. Y muchos le podrán pedir explicaciones al partido que escogió el color morado, la banda masónica de la II República, que así como son culpables de muchas cosas que pasan en España, contribuyeron privilegiadamente a la ruina de Venezuela y a todo aquello que ha sido pasado por el sanguinolento barniz bolivariano.
Podemos (y lo que no es Podemos) ha convertido a España en la reserva espiritual del castrochavismo. Cuando inmigrantes venezolanos han salido a protestar contra las manifestaciones chavistas ibéricas, han recibido insultos (muchos de tinte racistoide) y hasta agresiones. Los chavistas, al igual que los separatistas catalanes, hablan de feminismo, pero cuando hay mujeres que no concuerdan con su tiranía y les plantan cara, no vacilan en golpearlas.
Con todo, ya sabemos dónde está el mal. De hecho, está hasta demasiado localizado. Y sabiendo esto, digo yo (como he podido expresar en otros escritos) que si estos que hacen tanto mal han sabido unirse para sus fines, aprovechando los cauces hispánicos (por más hispanófobos que sean) trascendiendo los sentimientos nacionalistas de turno, ¿cuándo nos uniremos nosotros, hispanos de corazón, de una buena vez?

jueves, 10 de mayo de 2018

"JUSAPOL" - DIARIO DE LA MARINA

Diario de la Marina

Jusapol

Jusapol

Por: Antonio Moreno Ruiz 
Supe de Jusapol (Justicia Salarial Policial) (1), esto es, la asociación de policías nacionales y guardias civiles que lucha por la equiparación salarial, hace tiempo por mediación de Antonio Gutiérrez Pérez, mi gran paisano, padre de buenos amigos míos, conocido como “Guti” en este mundillo; y más que por “Guti”, por ser un luchador infatigable en pro de la justicia y los agravios frente a Mozos de Escuadra, Ertzainza y demás cuerpos “folclóricos” de las autonosuyas (2) que por su cara bonita tienen un sueldo sensiblemente mayor, cuando en muchos casos hasta han sido formados por los cuerpos de seguridad que se encuentran en inferioridad de condiciones. ¿Dónde están, en estos casos concretos, muchos de los supuestos defensores de la “igualdad”? Y encima, la rastrera demagogia separatista ladrando que hay “discriminación”, que “España les roba”, que “no se les permite nada”. ¡Encima! Y “Guti”, cuya experiencia, vocación y currelo por toda España le ha forjado esa personalidad a prueba de bombas, pareciera un arquetípico capitán de los Tercios de esos que tuvo España como natura, Italia como ventura y Flandes como sepultura. No le queda mucho para jubilarse y, sin embargo, mira más por los suyos que muchos chavales que tienen toda la vida por delante. Y como al final el mundo es un pañuelo, en el autobús que nos llevaba de Sevilla a Madrid me encontré con Antonio Curciel Bernal, otro buen amigo, paisano y tocayo.
Se preguntarán algunos qué me importa a mí esto, si es un tema que incumbe a guardias civiles y policías. Hombre, fuera aparte que creo que es de recibo apoyar las causas justas y nobles, siendo nieto de guardia civil, y siendo policía nacional el mayor de mis primos al igual que también lo es mi compadre, creo que algo me toca la fibra sensible este tema.
Años y años de promesas incumplidas por políticos de diverso pelaje han despertado una conciencia asociacionista como hace tiempo que no se veía en España, tan malhadada y secuestrada por oligarquías asfixiantes. Y al final, las cosas que no dependen de las subvenciones estatales (¡cuánto dinero público se malgasta en España para mantener tantas inutilidades!) son las que más entusiasmo generan y las que más hondo calan. Se vio muy claro en octubre del 2017, cuando las redes sociales se hicieron eco de un clamor popular incontestable desde los Pirineos a las Canarias, siendo la bandera roja y gualda el cromatismo más amado y elegido por un pueblo que se sintió en comunión con su policía nacional y su guardia civil, frente a unos políticos que una vez más volvían a vendernos a todos ante un golpe separatista en toda regla. Quedábamos espontáneamente para concentrarnos por la unidad de España en cada plaza (hasta los españoles emigrados en nuestra América seguíamos el ejemplo), atestando pueblos y ciudades, todos juntos, apoyándonos como un solo hombre, o mejor dicho, como una sola Agustina de Aragón al pie del cañón, evocando que hace algo más de dos siglos, aun en otras condiciones, España se veía presa de la invasión napoleónica; también con muchos políticos corruptos y traidores, estando la autoridad prácticamente ausente. Sin embargo, pronto José Bonaparte vio muy claro que tenía como enemigo a todo el país. Cuando hemos visto amenazas exteriores, nos hemos unido de forma instintiva y entrañable. Desde que la selección española de fútbol ganara el mundial en el 2010, mucha gente aprovechó para exhibir sin miedo su bandera de sangre y sol, harta ya de las imposiciones y  los calificativos gratuitos de una clase político-mediática que quiere destruirnos por completo, aun sin éxito total, con mucho daño por delante, y actuando como extranjeros que desprecian a un pueblo al que ven como inferior, engañándolo, saqueándolo e insultándolo continuamente, tal y como hacían los secuaces del tirano corso.
Con todo, el personal de Jusapol, lleno de compañerismo y de lucha, de patriotismo sano y libre que se ve y se respira, pronto me contagió su camaradería y nadie me preguntó ni receló sobre qué hacía yo allí, y eso que no era más que un simple invitado. Al contrario: Me acogieron desde el autobús como uno más. Y cuando mi paisano ponderaba en exceso mis cualidades narrativas, muchos me felicitaban y esperaban mi crónica. ¿Y qué podré yo escribir de esta gente valiente y leal, hambrienta y sedienta de justicia, que se juega la vida por nosotros en muchos casos y sin poder actuar con la contundencia que quisieran por mor de unos políticos que les han ido quitando autoridad y libertad todos estos años? Pues, entre otras cosas, que la dignidad no hay quien se la quite.
Octubre de 2017 fue un punto de inflexión para el pueblo español. Los políticos pretendieron decir hasta qué podíamos exclamar y qué no en las manifestaciones. Pretendieron enfriar nuestro natural entusiasmo vexilológico. Pretendieron manejarnos como marionetas domesticadas. Pero no pudieron. También han intentado frenar a Jusapol y sus justas reivindicaciones, y tampoco han podido; al punto que Jusapol ya ha generado dos sindicatos, para policía nacional y guardia civil respectivamente. Y lo que queda. Porque están dispuestos a ir hasta a Bruselas si hace falta.
¡Qué gran manifestación! Digna heredera de las de Zaragoza, Málaga, San Sebastián o Barcelona, por mencionar sólo unas cuantas.  Madrid vibró. Desde la marcial sede del Ejército del Aire hasta la castiza y bullanguera Puerta del Sol. Miles y miles de personas de toda nuestra patria, policías y guardiaciviles, bien acompañados por sus familiares con banderas y pancartas, esperando la llegada de sus compañeros asturianos que habían recorrido quinientos kilómetros, reivindicando a pleno pulmón cosas de elemental justicia que niegan tirios y troyanos, y aplaudidos por un pueblo entusiasta que los vitoreaba como héroes. Asturianos de sidra y madreñas, montañeses guerreros, valencianos de mascletás, andaluces que saben combatir el calor… Empezando y acabando todos en un estruendoso y formidable saludo vikingo.
¡Qué sensación más buena! ¡Qué ambiente tan formidable, tan natural, tan normal, tan real! Definitivamente, aunque no soy el más optimista de este raro mundo, compruebo con estas cosas que no todo está perdido. Que todavía hay espíritu, lucha y coraje. Que todavía se tira para adelante a pesar de las muchas tropelías que estamos padeciendo. Que los españoles somos gente con iniciativa y pundonor, y que cuando nos unimos, no hay quien pueda con nosotros; y que si estamos desunidos, es porque han conseguido con artificios desde arriba perjudicarnos a hierro; pero que a pesar de que la cosa esté de regular para atrás, no es definitivo y se está dando un caldo de cultivo más que interesante para, a grandes males, grandes remedios. Este viaje relámpago, absorbiendo los kilómetros que nos unen por distintos caminos, lo corrobora.
Gracias al incombustible Antonio Gutiérrez.
Gracias a los demás amigos de Jusapol, a todos aquellos con los que compartí bocadillos, refrescos y cervezas que pusieron de su bolsillo, y con los que tanto aprendí escuchando sus experiencias, proyectos y anhelos. Gente comprometida con su gremio y con su país y que siempre están los primeros cuando se les necesita, a pesar de lo mucho que se les insulta. Fiel reflejo de todos aquellos hermanos suyos que dieron su vida contra el terrorismo, cuya memoria, dignidad y justicia está siendo pisoteada gobierno tras gobierno.
Lleváis razón. Seguid yendo a por todas. Os lo merecéis. Os apoyamos. Os queremos.
¡Viva la Policía Nacional!
¡Viva la Guardia Civil!
¡Viva España!
¡Adelante Jusapol!


(2)Tomo el término del escritor Fernando Vizcaíno Casas QEPD, quien hace muchos años, frente a tirios y troyanos, con humor, anunció lo que muy pronto se vislumbraría como tragicómica realidad:

"LEYENDA NEGRA ANTIBORBÓNICA" - DIARIO DE LA MARINA

Diario de la Marina

Leyenda negra antiborbónica



Leyenda negra antiborbónica
Antonio Moreno Ruiz
No he leído el libro “Imperiofobia y Leyenda Negra” de la flamante historiadora María Elvira Roca Barea, aunque reconozco mi interés. Celebro que los medios de comunicación se vayan haciendo eco de una respuesta historiográfica considerable ante el aluvión de mentiras que tanto afecta a nuestra psicología de andar por casa. No obstante, sería muy caradura por mi parte intentar abordar toda su tesis. Sin embargo, yendo a algunos escritos o declaraciones, puedo hacerle algunas observaciones, basándome en enlaces como este:
-Si bien es cierto que en época borbónica se produce un divorcio considerable entre la élite y el pueblo (1), no es menos cierto que realmente no fue el comienzo. El primer gran divorcio se produjo tras el advenimiento de Carlos I de España y V de Alemania con su corte de déspotas flamencos, provocando las guerras de los comuneros y los agermanados. Otra cosa es la interpretación más falsa que una moneda de cuatro duros que, especialmente desde el siglo XIX -y la masonería-, se da especialmente al tema comunero. Pero como bien dijo el Barón de Eroles en su proclama en plena Guerra Realista, ahí fue cuando entró el despotismo en España, con todos los matices que queramos. Y ahí fue donde empezó la Leyenda Negra, tanto por la corte flamenca que se tropezó especialmente contra la Corona de Castilla, como por los ilustres traidores internos, llámense estos Antonio Pérez o Bartolomé de Las Casas (casualmente, los dos de origen hebreo). En cuanto al último, al fraile que el gran polígrafo Ramón Menéndez Pidal adjudicaba hasta la locura, no se entiende su prodigalidad sin sus buenos contactos en dicha corte que salió escaldada de la Piel de Toro. Muy pronto su embustera y esquizoide verborrea corrió por la Europa Central al socaire del protestantismo y de la imprenta.
-En época borbónica, concretamente con Carlos III, fue cuando se creó el Archivo de Indias buscando crear una escuela de historiadores que contrarrestara la feroz propaganda hispanófoba. El problema venía de mucho antes de la llegada de Felipe V, y José Cadalso, en sus “Cartas Marruecas”, se hace eco de ello exaltando la figura de Hernán Cortés y, sin embargo, denostando supuestos hechos de la conquista del Perú. Curiosidad o contradicción, no lo sé; pero ahí está. Ya era un problema viejo, me refiero.
-Desde Felipe V hasta Carlos IV, España tuvo que recuperarse de la multitud de guerras y bancarrotas que habían dejado los Austrias, y no sólo los Menores. ¿O nos olvidamos que Carlos I llegó a entregar Venezuela a los Fúcares? Y esto no es denostar a unos para alabar a otros; es que es un error intentar combatir la Leyenda Negra antiespañola yéndose por el derrotero antiborbónico, directamente proporcional a la Leyenda Rosa austracista. Conste que no le achaco esto a la señora Roca Barea, ni en absoluto la ataco; lo digo en general.
Muchas medidas borbónicas, incluyendo las más erradas, estaban destinadas a intentar poner orden. Con Felipe V seguimos heredando esa política de los Austrias en cuanto al belicismo por así decirlo. Sin embargo, con Fernando VI fuimos hacia una paz inteligente, recobrando nuestras fuerzas y revitalizando una marina que volvió a ser de las más poderosas del mundo. Con Carlos III definimos que el enemigo absoluto era el imperio británico. Durante todo el siglo XVIII, con sus más y sus menos, una alianza neolatina borbónica, principalmente entre las Dos Coronas (Francia y España), mas también contando con Parma y Nápoles, dominó Europa frente a un enemigo común. En el siglo XIX fue cuando surgió, tras siglos de odios y complejos escondidos desde Lutero, el complejo de superioridad germánica, yendo por pretenciosos y racistoides, que en mayor o menor medida, escondían un odio a Roma cuyo legado en muy buena medida representaba la Monarquía Hispánica. Y fue con Carlos III cuando el conde de Aranda creó todo un plan que, de haberse llevado a cabo, hubiera sido una Commonwealth hispánica: El traslado de príncipes españoles a los virreinatos para que ya sus hijos allí nacieran y formaran sus propios equipos de gobierno, manteniendo los vínculos económicos y militares. Con Carlos IV se iba a cumplir tal plan, que tardó más de la cuenta y se rompió, más que por los Borbones, por las muchas traiciones internas al servicio del imperio británico, el gran ganador del siglo XIX y que acabaría copiando el modelo del conde de Aranda hasta hoy. Personalmente, creo que Carlos III, con todos sus errores, sí que entendió cuál era el futuro de América y de hecho con él se trazó un plan que, de haberse llevado a cabo, la Historia hubiera sido muy distinta.
Asimismo, ¿fueron muy diferentes los Austrias de los Borbones en el siglo XVIII? ¿Fue muy diferente el marqués de Pombal en Portugal o Pedro el Grande en Rusia? Y más concretamente: ¿Ese divorcio entre élite y pueblo que se dio en España, fue muy diferente en el resto de países de la Europa ilustrada?
Con respecto al leitmotiv de la discriminación de los criollos como argumento secesionista americano, el colombiano Pablo Victoria Wilches y el ecuatoriano Francisco Núñez del Arco, con muchos datos en la mano, hacen temblar tal aseveración de papagayos, adjudicada también muy exclusivamente a la dinastía borbónica. Sea como fuere, acudiendo a Núñez del Arco, si a los Borbones apenas les dimos el siglo XVIII y no les perdonamos sus errores, ¿no deberíamos haber hecho lo propio con la pseudomonarquía constitucional española o las repúblicas hispanoamericanas tras doscientos años de soledad?
Así las cosas, por supuesto en cuanto pueda, leeré el libro de Roca Barea y confío en llevarme una buena impresión. No obstante, nunca debemos dejar el ojo avizor sobre determinados temas.
NOTAS
(1)Algo pudo escribir un servidor: https://www.revistalarazonhistorica.com/26-4/

lunes, 16 de abril de 2018

PROPUESTAS POLÍTICAS PARA LA NACIONALIDAD ESPAÑOLA - DIARIO DE LA MARINA

Propuestas políticas para la nacionalidad española




20 sefardíes juran fidelidad a la Constitución española en Miami
Antonio Moreno Ruiz
Que la política española está llena de sinsentidos no es ningún secreto, y eso afecta a muchos ámbitos, más allá de lo que podamos considerar como “política” en el más estricto sentido. A día de hoy vemos como se exige visados a hispanoamericanos que son nietos de españoles y, sin embargo, por otra parte, vemos cómo africanos o asiáticos, sin ningún vínculo con nuestra patria, obtienen el documento nacional de identidad. Hay mucha gente con vínculos etnoculturales con España que no tienen la nacionalidad y sin embargo alguien nacido en España ya automáticamente la tiene. Encima, en la época de Alfonso “XIII” (el que fuera primer productor pornográfico de España), concretamente en la dictadura del general Primo de Rivera, se creó un decreto para que judíos sefarditas, que ningún vínculo tenían con nuestra patria desde hacía siglos, (1), fueran adquiriendo la nacionalidad; lo cual no dejaba de ser un anacronismo, pues en 1492 no existía el concepto revolucionario de nación, localizado ya en las postrimerías del siglo XVIII, dentro del rupturismo contra el Antiguo Régimen. Aquella ley, empero, se implementó en el franquismo y se ha extendido a lo bestia con el (des)gobierno rajoyesco, gracias a la mano y la obra del exministro Ruiz Gallardón. Y ahora amenazan los dizque moriscos, que forman parte de la élite del actual Magreb… Sin embargo, ningún país norteafricano está pensando en regalar nacionalidades a los cristianos bereberes que fueron expulsados por los árabes, ni tampoco a descendientes de vándalos, alanos y griegos que fueron aplastados por los defensores de la media luna. Los sionistas tampoco parecen muy favorables a darle la nacionalidad a los palestinos que expulsaron de su tierra, cuando llevaban allí muchos más años que ellos, que no dejan en muchos casos de ser unos recién llegados. ¿Por qué, entonces, España aplica error tras error, brillando el sentido común por su ausencia?
Desde aquí, damos unas pautas que creemos tan necesarias como objetivas para la nacionalidad española:
-IUS SANGUINIS:
Debe primar, sin duda, el derecho de sangre sobre el “ius solis o “derecho de suelo”, que en muchos casos puede ser engañoso. Creemos que en este sentido Italia ha mantenido una política sensata y hasta la generación de los bisabuelos es posible obtener la ciudadanía italiana siempre y cuando se demuestre el vínculo directo de sangre. Tal vez por eso en algunos pagos de Sudamérica se ha creado un “italianismo” (2) totalmente artificial y desproporcionado; pero es que si España hiciera lo mismo, a lo mejor se rescataría el hispanismo que buena parte de la sociedad hispanoamericana exaltó a principios del siglo XX, cuando el nicaragüense Rubén Darío escribía la Salutación del Optimista, el mexicano Amado Nervo cantaba a la raza de águilas y leones y el peruano José Santos Chocano hacía lo propio con los caballos de los conquistadores.
Lo dicho: Debe primar el derecho de sangre, y debemos desechar los vanos politiqueos introducidos desde finales de los años 70 del pasado siglo, por el cual, un método de obtener la nacionalidad española es demostrar que uno tiene un antepasado que combatió en el bando rojo en la Guerra Civil. El mayor exilio político contemporáneo español no ha sido el rojo/republicano, sino el carlista. Miles de descendientes de carlistas están desde el siglo XIX presentes en Argentina y Uruguay especialmente y seguramente muchos de ellos ya no contarán con el derecho a la nacionalidad, y esto es totalmente injusto. La sangre, concepto objetivo, ha de primar sobre los vanos politiqueos dirigidos por mentalidades orwellianas que nos han llevado a la ruina. Más sangre española y menos partidismo.
-RELACIÓN DE MÉRITOS:
En el siglo XX vimos cómo el ejército español se reorganizaba en el norte de África, luchando con uñas y dientes en un territorio que siempre fue hispánico, manteniendo, muchas veces, a pesar de los espurios intereses politiqueros, enhiesta la bandera española allá donde bien correspondía. Fue la época fundacional de los Regulares y la Legión, que tantas glorias han inscrito en nuestras militares banderas. Pues bien, lógicamente, y también inspirados en el modelo de la Legión Extranjera francesa, este tipo de méritos sí que dan derecho a la nacionalidad, porque el que se bate con riesgo de su propia vida, ¿acaso no tiene derecho a que se le reconozca la bandera que defiende con su sangre? No es nada reciente: Ya pasaba en los gloriosos Tercios que campeaban por Flandes.
Otrosí, si bien la milicia es todo un filtro de mérito, también lo son otros, como es el plano de la intelectualidad. Gente que con su talento, dedicación, esfuerzo y trabajo sirve de una manera sincera a nuestra patria, debiera tener un salvoconducto para compartir de una manera integral nuestra nacionalidad.
Debe elaborarse toda una relación de méritos por la cual sea posible, con el contraste de la información, hacer que el servicio a España pueda tornarse en algo tangible.
-ATENCIONES ESPECIALES:
O bien por derecho de sangre o bien por relación de méritos, hay casos que merecen atenciones especiales. Uno de ellos puede conjugar dos factores, como es el caso de Puerto Rico, una perla caribeña que, como otras tierras vinculadas antaño a las Españas, nunca quiso separarse. En esta isla que tantos vínculos aún tiene con España, y en especial a través de Canarias y Andalucía, está surgiendo un movimiento españolista muy interesante, siendo su alma mater Iván Arrache, abanderando un ideal que, por encima de determinados politiqueos, quiere recuperar al pueblo boricua para España, con todo lo que ello implica. Y es que no en vano sería la lógica continuidad histórico-política de un pueblo que siempre quiso ser español. Merecen el apoyo y la adhesión de todos los españoles de bien, y nuestra diplomacia debería estar muy atenta a esto; al igual que por la parte cubana, Ferrán Núñez recoge el testigo de José Ramón Morales, enarbolando la tradición autonomista antillana para con España; aquello que fue malogrado en 1898 (cuando sí existía la nacionalidad como tal, y concretando, la nacionalidad española para cubanos y puertorriqueños) por propios y extraños.
Y es que tanto hablar de la “autodeterminación” y el “derecho a decidir”, que los anglosajones promovieron tras la Primera Guerra Mundial para fastidiar a los imperios centrales y que de hecho el comunismo aprovechó para trastocar Rusia, pero no vemos que hagan lo propio con los pueblos a los que se empeñan en colonizar.
Asimismo, entre la sangre y el mérito, también merece una atención especial la vinculación histórica. Gentes de Portugal, Nápoles (y Sicilia), el Franco Condado, y por supuesto, el Rosellón y la Cerdaña, deberían tener un acceso preferente a la nacionalidad española.
-DEROGACIONES Y TRAICIONES:
No hay vínculos tan fuertes que nos unan con musulmanes o sionistas. Nosotros somos españoles, no andalusíes o sefardíes, que son otras realidades; que, en todo caso, fueron realidades “en” España, pero no “de España. Otrosí, no consentimos que se cambie el nombre de nuestra sagrada patria, que se mantuvo desde prerromanos tiempos y estuvo a punto de romperse con la invasión islámica acaudillada por árabes y comandada por bereberes. No renegamos de nuestro pasado, pero por eso mismo: Porque somos españoles y reconocemos a los que lucharon por recuperar la España perdida frente a quienes, aprovechándose de su legado, no quisieron ni respetar su nomenclatura.
Por sentido común y verdad histórica, hay que exigir la derogación de todas las injustas leyes que han ido desde Alfonso “XIII” a Gallardón, siendo que el interés económico-politiquero y el embuste victimista no son requisitos válidos para nada, ni mucho menos deben ser privilegios, como de hecho lo son para los descendientes de sefarditas.
Así, hay delitos de alta traición que deben ser considerados para perder la nacionalidad española por más sangre ibérica que se tenga en las venas. En nuestro tiempo, muchos empresarios inescrupulosos no sólo hacen negocios en la colonia narco-pirata de Gibraltar, sino que la enriquecen, teniendo sociedades fantasmas y utilizando su paraíso fiscal. Todos aquellos que incurran en esta tamaña felonía no merecen formar parte de nuestra milenaria patria. Las altas traiciones se tienen que pagar. No puede ser que las oligarquías se aprovechen de nuestro nombre para que encima la ley les proteja y permita que no tributen ni invierta ni un céntimo en el país, y que encima ellos dirijan muchas veces la política y hasta aumenten sangrantes traiciones que provocan que muchas veces seamos el hazmerreír no es de recibo y toda contundencia es poca. Hay que tener dignidad para llevar la nacionalidad española, y no hay peor enemigo de España que sus internos traidores, que antes sucumbiremos por ellos que por extraños, como previó el ínclito Gaspar de Jovellanos (3) hace dos siglos.
Así, pues, que las empresas que vayan a robar a otros países, con técnicas fraudulentas, que no invoquen el sagrado nombre español cuando el gobierno de determinado país le apriete las tuercas; porque este tipo de empresas no tiene más patria que el dinero, y sólo se sirven de nuestro país para chuparle la sangre. Y con esto no decimos que todas las empresas sean así, porque sería muy desgraciado de nuestra parte comparar a los oligarcas con los sufridos autónomos que día tras día hacen patria con su sudor.
En todo caso, somos conscientes de que la nación-estado es la crónica de una muerte anunciada, producto de las revoluciones del XVIII y sus epílogos del XIX y del XX y que un documento nacional de identidad no es un fin absoluto. La sangre, la cultura y la tradición no van a cambiar por más que haya más o menos papeles de por medio. Empero, ya que tenemos que tener una administración, por lo menos vamos a hacerla elevada, con un digno y trascendente interés nacional.

  • Más bien, notorios miembros de la comunidad sefardí dieron históricamente fuertes muestras históricas de aversión a las Españas Hubo casos de piratería judía en el Caribe, muchas veces azuzada por ingleses y holandeses. Y no en vano, tanto Miranda como Bolívar recibieron dinero de sefarditas de Curazao para romper la Monarquía Hispánica. Véase al respecto:

(2)Véase:
(3) Algunas impresiones sobre Jovellanos:
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jueves, 29 de marzo de 2018

RIP AURORA SÁNCHEZ RIEGO




Nombre familiar el de Aurora. Aurora Calero Cabello, mi bisabuela, y por ende, tu abuela. Aurora Ruiz Sánchez, hermana de mi madre y por tanto, tu prima hermana. Y ahora tú, Aurora Sánchez Riego. Ahora estáis las Auroras juntas, lejos del sinónimo de vuestro nombre en la tierra, pero cerca del gozo celestial. Cerca, asimismo, de mi abuela, tu tía Antonia, cuya mirada iluminada seguí viendo a través de tu familiar semblante. 

Te has ido en un invierno más largo de la cuenta, un invierno prolongado y duro que quiere escondernos la ansiada primavera; esa primavera que vengo buscando cual hijo pródigo y que tanto me ha inspirado todos estos años lejos de nuestra patria chica. Y como los estoicos, has muerto con las botas puestas. Mientras más tiempo pasa, más creo que no tenemos otra filosofía que el estoicismo. Que el hecho de que Séneca naciera en Córdoba o Marco Aurelio tuviera raíces hispanas no es casualidad. Tanto Séneca como Marco Aurelio sabían que hay que vencerse a uno mismo, así como hay cosas que no tienen "solución" como tal y es inútil preocuparse por eso, siendo que hay que darle importancia a las cosas que más nos llenan en la vida. Bajo esa premisa te has movido en tu fructífera vida, y cuando nos reencontramos ahora, te vi sentada mas firme frente a aquella jodida enfermedad que nada respeta; y con esa energía y expresividad de mujer luchadora, de mujer sin miedo, de mujer que no conoce la falsedad que siempre me transmitiste, como pareciendo que querías agarrar a alguien por las solapas. Tita, y yo es con una gripe y parece que me estoy muriendo... Cuando veo a gente de tu generación, gente que de verdad supo lo que era pasarlas canutas, y como salisteis adelante, sin tantas quejas ni tantos remilgos ni tantos complejos ni tantas historias ni leches, no puedo sino llenarme de admiración por ustedes y sentirme avergonzado y hasta asqueado de lo que nosotros hemos degenerado. No sabemos de dónde venimos y menos todavía a dónde vamos, pero bueno, ya pararemos. Total, si al final todo río vuelve a su cauce... Pero bueno, no me enrollo más, que me lío a hablar y no paro. O mejor dicho: Nos liamos a hablar y no paramos. ¡Qué me gustaban esas conversaciones contigo! Siempre que me veías me saludabas y te parabas a hablar conmigo. Ahora, cuando pase por la Corraleja, aquel cerrito que siempre me ha inspirado sensación de entrañable hogar, un silencio temible me sobrecogerá en una paradoja: Por un lado, te voy a echar mucho de menos, pero por otro lado, siempre vas a estar presente en mi corazón.

Ya estás con tu padre y con tus hermanos Perico y Pepe. Dale muchos recuerdos a Perico, dile a Pepe que perdón por no haberme podido despedir como Dios manda, y a tito José, que me hubiera gustado mucho conocerlo. Y al bisabuelo, tu abuelo Perico Cudito, que tenga cuidado con las escopetas y esas cosas. Me siento muy orgulloso de descender de esta gran familia de gente recia y trabajadora que seguramente me inspirará para seguir escribiendo sobre lo divino y lo humano. Y por supuesto, aquí hay una familia que siempre te adorará, llevando con henchido orgullo el don de tu memoria. 

Hasta siempre tita Aurora. Mujer de bandera.

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Requiescat in pace 

-Antonio Moreno Ruiz