jueves, 29 de abril de 2010

INSPIRACIÓN PILEÑA Y ALGO MÁS

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- La Presentación de "¿El amor es un embuste de poetas?" en Pilas (Sevilla) ha dado para mucho en estos días de inspiración. Ha sido un cúmulo rico de emociones, como intenté describir. Pilas es todo un filón para nuestros estudios genealógicos, un pueblo tan grande como simbólico y entrañable. Estoy muy agradecido a la oportunidad que allí me brindaron.


Una vez le preguntaron a Viggo Mortensen en qué se inspiró especialmente para interpretar la muy española figura de Alatriste. Él respondió que le ayudaron mucho sus viajes por la zona de León, así como la figura del torero. Dice que el torero tiene un momento sublime frente al toro, una especie de liturgia que es cuando se ve que realmente está muerto de miedo. Cree que es algo que también sufre el soldado. Una suerte de contradicción entre el valor extremo y el miedo lógico en el momento decisivo. "En el fondo, están muertos de miedo", dice el actor norteamericano de origen danés y vida argentina. Aun magnificando, esa es una constante en mi vida, la lucha contra la timidez. Y en la casa de la cultura de Pilas, como en la biblioteca de Bollullos de la Mitación o en la entrevista que me hizo José Javier Esparza, creo que eso se reflejó pasionalmente: En el fondo estaba muerto de miedo. Una contradicción entre el querer ser lo más natural y espontáneo posible, entre querer transmitir y sintetizar, ante una timidez que nunca deja de embargarme. Algo así creo que sintió durante toda su vida mi tío, José María Moreno Becerril QEPD.



Y es en estos momentos, cuando uno va intentando asimilar el decurso poético, es en estos momentos como digo cuando uno acude más a sus raíces, y es cuando uno echa más de menos a los que se fueron.


Como dice mi primo Gonzalo Moreno Castro, el estudio de las raíces te da una perspectiva mucho más amplia sobre la vida, ayudándote muchas veces a bajarte del borrico como decimos por aquí. El poeta brasileño Arlindo Veiga Dos Santos hablaba de "el pasado en marcha". En nuestros días se tiende con aires de ignorante y pedante soberbia a despreciar sistemáticamente el pasado, creyéndonos superiores en todo y por todo, situándonos en el fin de la historia. Esta arrogancia es fatal a fuerza de tremendamente irreal. No hablo de "determinismo genético", sino de las más profundas raíces culturales, del calor del hogar, de apreciar las virtudes y los defectos, de ostentar el cariño de quienes le precedieron a uno en la vida, de quien le contó historias, le aconsejó, le reprendió cuando era necesario y hasta le premió excesivamente. De gente que se esforzó labrando su camino con los suyos y en cuyos méritos no quisiéramos ver reflejados tarde o temprano. De lo individual y lo colectivo, de lo divino y lo humano.


Y ahora concretamente me acuerdo mucho de mi tío José María. De como le mandaba mis poesías por correo electrónico, de nuestras conversaciones y martillazos filosóficos, de como me insistía: "Antonio, no lo dejes." Cuando estuve en Coripe me parecía verlo a mi lado con la lupa en los archivos de la sacristía de la parroquia de San Pedro Apóstol. Cuando presenté"¿El amor es un embuste de poetas?" en la Biblioteca Municipal de Bollullos de la Mitación y en Pilas, me parecía verlo aplaudiendo entre el público, aprendiéndose todas las poesías de memoria, sugiriéndome ora un fandango ora un fado, con nuestras ansias de saber cantar en condiciones y nunca lograrlo, ni tan siquiera al recitar por bulerías. Él fue acaso mi primer y ferviente seguidor, y se fue tan pronto y tan de repente....Que por mucho que me alegre publicar mis versos, siempre tendré esa comezón por dentro, reitero, por no verlo entre el público con el primo "Rin", aquel primo Becerril que conocí en el campo con mi tío Manolo, en aquellos años aceituneros; aquel hombre al que vi por última vez en el entierro de mi tío, su primo José María, y que hoy comparte celeste bóveda con tantos seres queridos y añorados.


Todo eso, de una manera u otra, ha aflorado en Pilas. Si a eso le añadimos esta exageradita primavera sevillana nuestra ante mi estado de perenne saudade, pues hemos aquí este par de poesías:




POESÍA PILEÑA


Núcleos alfareros nativos,
Plinio habló de Alontigicelos,
Pilias de los romanos,
paso de godos y torres del islam,
orden de Santiago, Pelay Correa,,
Alfonso Décimo el Sabio,


En la calle Cisco,
nació mi bisabuelo,
Felipe Becerril Vela,
de Pilas a las Filipinas,
acabó recalando,
en tierra bollullera.


Sangre pileña por mis venas,
de mi abuela Pepa la predilección,
que el día de Santiago vino al mundo,
apostólica cruz que corona,
la patronal ermita de Belén,
de las carreritas el rumbo.


Forja de San Pedro del Perú,
sangre del cabo Anguas,
recuerdos del primo "Rin",
Pilas de Cabildo y Alcarayón,
figura del tío Pascual,
cuna de mi raza Becerril.


Pilas de verdeo y de hornazos,
gentes bravas y emprendedoras,
romance vivo con Matalascañas,
Casa Máquina y barrio Varetas,
por ti mis sinceros versos,
¡Aljarafe que se besa con Doñana!



Epicentro bajoandaluz,
sabor del Guadiamar,
caminos de reverdecido amanecer,
calle de Antonio Becerril,
sendero puro para el Rocío,
la flauta sonará como suena y sonó ayer.







EL MOMENTO LLEGÓ




El momento llegó,
con ganas de vencer,
disfrutando de mi poesía,
contra la timidez.


Unido al sol y al aire,
y a las marinas arenas,
y al azul del cielo,
con las carnes abiertas.


Escucho música y me transporto,
aún no me lo acabo de creer,
¿poeta? ¿poeta yo?
¿no será un embuste soez?


¿Por qué? ¿por qué?
¿Por qué, Dios mío?
¿por qué te fuiste tan pronto?
¿por qué, tito?


Cuando algo bueno se saborea,
¿algo malo viene detrás?
¿pesimismo fatalista?
eso y algo más.


De la biblioteca bollullera,
al estrado pileño,
así recorriendo voy,
mi poético sendero.


"¿El amor es un embuste de poetas?"
planteo en mi primer poemario,
cómo lo hubieses leído,
cómo me hubieras preguntado.


¿Por qué cuando la suerte algo sonríe,
no la puedo del todo compartir?
¿por qué los seres queridos,
tan pronto se han de ir?


Ahora quiero a Brideshead,
con Evelyn Waugh retornar,
no sé nada del futuro,
¿todavía sé soñar?


Lágrimas laten en mí,
a fuer de saudade aguijoneada,
entre estudios genealógicos,
y poesía recitada.


Tito José María:
tu memoria es mi fuerza,
pero un nudo en la garganta,
nunca, nunca me deja.






* En estos momentos, qué bien viene el fado de Amalia Rodrigues "Estranha forma de vida", sobre todo "para, deixa de bater, se não sabes onde vais, por que teimas em correr, eu não te acompanho mais...". O el "teimosamente sangrando"....