domingo, 8 de agosto de 2010

MIS REFERENCIAS LITERARIAS: MARIO VARGAS LLOSA

http://artedelapalabra.files.wordpress.com/2009/07/mario_vargas_llosa.jpg


De Mario Vargas Llosa había leído La fiesta del chivo. Junto con Crónica de una muerte anunciada de Gabriel García Márquez y Un mundo para Julius de Alfredo Bryce Echenique fue una lectura obligatoria de la asignatura Historia de la Cultura en la América Contemporánea, que impartía el doctor Luis Navarro, harto mencionado en esta bitácora. La fiesta del chivo es un libro tan realista como crudo, valiendo lo redundante, una disección de Trujillo, el dictador dominicano, que bien podría valer para un Tirano Banderas de Valle-Inclán. Fiel a su estilo, nuestro peruano autor no va a escatimar en la crudeza para presentarnos una realidad más que difícil, con unos ambientes muy ricos y unos diálogos estremecedores, acechadores en un ritmo rápido de un “mini-mundo” que se acaba a marchas forzadas, en un vértigo ensordecedor.

Por recomendación de un primo mío, me acordé de títulos como Los jefes y Los cachorros. Por esas casualidades de la vida, paseando hace poco por esa feria del libro de Punta Umbría que tanto rellena mi biblioteca, encontré el título en un mismo volumen de la Colección Millenium que se hizo para el X aniversario de “El Mundo”. Son composiciones conjuntas de relatos cortos, breves, incisivos y apasionados sobre el mundo limeño a través del barrio de Miraflores. Como una colección de recuerdos e historias contadas a raíz de amigas fuentes van pululando uno detrás de otro, en una hilera argumental apasionante, con fenómenos de sarcasmo, crudeza, realismo, dignidad y desesperación, en un subjetivismo que tiene un marcado aire fatalista. La viveza de la descripción nos sumerge de lleno en el que fue el mundo de infancia y adolescencia de Vargas Llosa, hasta la llegada del “boom” literario que lo consagró como literato universal de lengua castellana.

Sin duda, todo un reencuentro y un redescubrimiento, en ese proceloso mar de las letras hispanoamericanas que tantas saludables sorpresas da.


Mario Vargas LLosa


Mario Vargas Llosa, página personal