miércoles, 1 de diciembre de 2010

MIS REFERENCIAS LITERARIAS: GABRIEL CELAYA (2). INSPIRACIONES IBÉRICAS.

http://4.bp.blogspot.com/_fDauylRSRIo/THFr0VtnXBI/AAAAAAAAJaI/OjjsUaenpSw/s400/gabriel-celaya.jpg
Sitio web de esta imagen

-Digo ibéricas, que no iberistas. Tengamos la fiesta en paz.

Hace tiempo exponíamos leves impresiones acerca de la maestría de Gabriel Celaya, al cual también menciono tras la muerte de mi tío Manolo.

En este estado de dolor desesperado en el que yazgo, me he acordado que en algún mensaje con Renee Hattar le he intentado explicar como más o menos he podido grandes trazos de la psyqué hispana, incluso con algo de bibliografía. En un pedantesco atrevimiento, adentrando las entrañas en la tierra que me vio nacer he vuelto mis ojos hacia esta inspiración añadiéndole "brotes psicológicos". Aclaro que en el pensamiento de Gabriel Celaya subyacía la idea de "España como error histórico frente a la naturaleza tribal"; cosa que en absoluto estoy de acuerdo por razones objetivas. Empero, sí que intento adentrarme en una semilla dilecta que nos sobrecoge, aun desde distinta vertiente, pero con verosímiles estremecimientos. También pienso en que mi amigo Manuel Fernández gusta de cuando escribo a navajazos. Yo agradezco su mal gusto con la más andante de las caballerías.

Uso el término "ibero-celta" tal y como algunos autores lo hacían en el siglo XIX no por "erudición arqueológica", pues en este caso, lo "celtíbero" propiamente dicho se circunscribiría sólo a gruesas áreas de la Meseta. Uso, pues, lo "ibero-celta" como entrambos pueblos nativos de la Antigüedad que acaso más señuelo nos dieron, y que con toda la historia que vivimos de diferentes aportaciones, como dijo A. Schulten, "en España pervive extraordinariamente lo arcaico".

Asimismo, no pretendo que esta poesía sea sólo un lamento. Aunque más o menos concuerdo con T.S. Eliot en que "este mundo" no se acabará con un estallido sino con un lamento, no me entrego a la absolutización del pesimismo con toques nihilistas y/o fatalistas. Mientras hay vida y hay esperanza, y eso pretendo subrayarlo como puedo. No obstante, comprendan las bajas horas en las que me hallo, pues estoy tan acostumbrado a perder que cuando gano, me enfado, y como dice un clarividente primo mío, este Aljarafe de mi alma, más que galdosiano es Macondo.

Marchen, pues, estos versos como extensión ante los Cantos Iberos de Gabriel Celaya.



CANTOS IBERO-CELTAS

A la memoria de Gabriel Celaya.


Somos a muerte lo ibero,
somos a muerte lo celta,
somos la grandeza romana,
contada en goda epopeya.


Hay algo de chispa rifeña,
en nos, peninsulares e isleños,
somos a muerte los celtas,
somos a muerte los iberos.


Hoy somos leones mellados,
hoy somos águilas sin alas,
hoy somos castrados bueyes,
y no toros de lidias bravas.


Hoy somos osos sin zarpas,
hoy somos linces sin vista,
hoy somos lobos sin fauces,
somos una triste pantomima.


Mas un nervio de atávica sangre,
de Iberia Sumergida e Hispania Arcana,
un nervio de espada de libertad,
truena en nombre de España.


Ay, esta Iberia sumergida,
en sus rumores clandestinos,
empeñada en ser anormal,
empeñada en viles cainismos.


Empeñada en el robo y la mentira,
empeñada en odios y desquiciamientos,
siempre la vida complicando,
con artificiales y tormentosos sufrimientos.


No es cuestión de vivir,
sólo del esplendor del pasado,
mas inaceptable es el suicidio,
la queja inactiva y el descaro.


Inaceptable el odio a nuestra historia,
inaceptable el odio a nuestro ser,
inaceptables rencores acumulados,
inaceptable tantísima hiel.


¿Nos avergonzamos de lo nuestro,
pero sólo nosotros sabemos divertirnos?
¿en esquizofrénicas contradicciones,
habremos de sumirnos?


España enlutada de sangre y polvo,
sucia, sedienta, hambrienta,
¿no somos príncipes de Occidente?
¿no hay cantos de lo ibero y lo celta?


Será que podemos ser volubles,
será que no aprendemos a vivir,
será que el esperpento nos mata,
será que insistimos en morir.


Lloro contra los babosos mediocres,
lloro de rabia e impotencia,
somos a muerte lo ibero,
somos a muerte lo celta.


Estas lágrimas son pensamientos,
estas lágrimas son hachazos,
olas marinas y crespos montes,
son ibero-celtas cantos.


La ruina de nuestro presente,
va a aniquilar nuestro futuro,
han de sonar cantos de vida y esperanza,
en lo alto del crepúsculo.


Resuenen cantos de iberos,
resuenen cantos de celtas,
proyectados y universalizados,
sobre las Españas enteras.


Somos cuerpos estremecidos,
somos sentimientos exagerados,
somos espumas torrenciales,
somos los ibero-celtas cantos.


Hacemos nerviosa la lengua latina,
somos sobrios y austeros,
pero parece que nuestras bocas,
quieren ahogarse con venenos.


Somos a muerte lo ibero,
somos a muerte lo celta,
nuestra bronca textura se acicala,
con el rayo y la centella.


Somos la leyenda golpeada,
somos las piedras habladoras,
ahora los cantos ibero-celtas,
siempre es el momento. ¡Ahora!


Basta de enrevesados refunfuños,
nuestra alma no está muerta,
¡somos a muerte lo ibero!
¡somos a muerte lo celta!




P.D.: Para rematar, véase: WARCRY Iberia.