martes, 7 de diciembre de 2010

SERIE CRÍTICA: "HISPANIA, LA LEYENDA".

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Empezamos nuestra Serie Crítica (Que irá tratando muy diversos temas) sobre, valga la redundancia, una serie de televisión que está teniendo mucho bombo y platillo, y no es otra que "Hispania, la leyenda", emitida en Antena 3. Desde ya advierto que cuando me entra la deformación profesional me pongo más insoportable que nunca. Entiendo asimismo que puedo quedar impopular en más de una crítica y lo asumo, pues realmente no sé qué hay que hacer para ser "popular", así como entiendo que no se puede estar a bien con todo porque al final no se está bien con nada.


Bien, aunque cada vez sigo menos la tele, en un principio no voy a negar que tenía buenas expectativas sobre la serie. Con la historia que tenemos, tanto en televisión como en cine se podrían hacer muchísimas cosas buenas. Si los angloamericanos a través de Hollywood le han sacado un partidazo a la figura del cowboy, que en verdad es de origen hispano, ¿a qué estamos esperando nosotros? Creo que fue José Luis Garci el que hizo una película sobre el 2 de Mayo basada en los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós. Bueno, por algo se empieza. Manolo Escobar ya hizo un papelón en "Los Guerrilleros".

Al final no vi la película de Garci, pero sí que he visto esta serie y ya me niego a verla más, provocado por una honda decepción. El caso es que aquí se nos presenta a los ibero-celtas (En especial a los lusitanos) como una especie de ingenuos ignorantes. Resulta que Viriato fue una especie de "mini-justiciero" que con 4 amigotes se refugió en una cueva. Ni "La casa de la pradera" en los mejores tiempos de Michael Landon, oigan. Asimismo, resulta que los romanos son una especie de planificadores de genocidios, ladrones descarados, mafiosos sin escrúpulos. Si para resaltar los excesos de Galba han tenido que recurrir a esto....Y para hacer un cuento de "buenos y malos" sobre los máximos padres de nuestra cultura, a quien debemos buena parte de nuestro atavismo temperamental (Ya me escoro hacia Claudio Sánchez-Albornoz más de la cuenta) y a otros a los que debemos nada más y nada menos que la lengua, el derecho y hasta nuestro nombre propio. Entre unos y otros, y más por Roma, atesoramos una civilización de siglos y siglos que nosotros solitos nos encargamos de pisotear, encima con contradicciones y complejos pueriles para luego ir de sobradamente ilustrados.


El presentismo sigue siendo tal que el joven lusitano encarnado por Juan José Ballesta más parece un revolucionario romántico del siglo XIX que eso, que un lusitano. Por lo visto los ibero-celtas. se cuestionaban sus tradiciones y divinidades como si tal cosa. ¡Qué fácil es el mundo! Y claro, como estamos en el fin de la Historia y somos superiores y más científicos y más buenos y más todo, en nuestro ideal de eterno adolescente todo es posible.

Amén que la serie es bastante lenta, y que admito que al no entender mucho de interpretación poco puedo juzgar a los actores de por sí, el guión me parece que no le cuenta una verdad ni al médico. Como serie de televisión ya digo que me parece lenta; de Historia no tiene absolutamente nada. "Gladiator" es una gran película pero le pega siete mil patadas a la Historia; "Braveheart" quizá no se pasa tanto en pegar patadas aunque también tiene unas cuantas. "Curro Jiménez" como serie me parecía fantástica, pero como Historia era un dolor. Y es que en España parecemos especialistas en tomarnos la Historia como si de la oferta de un supermercado se tratara, aunque éste sea un patrón de "nuestro mundo", nosotros lo exageramos más todavía. Por cierto, ¡y qué manía de relacionarlo todo con el "mito" de Robin Hood!


Me decía una vez un tipo muy culto que él cree que ni en el más floreciente Renacimiento habría hombres que supieran de "casi todo". Aquí en cambio nosotros sí que sabemos de todo, y vamos por la vida de "enteraos", "entendíos" y "conoseores". En especial muchos del gremio periodístico. Una vez escuché a un periodista decir que claro, que es que los españoles esquilmamos las superiores culturas de América, en especial la maya (Curioso, pues cuando los españoles llegaron a aquellas tierras, la civilización maya como tal había dejado de existir hacía más de un siglo)....Cuando otro periodista le dijo que si nosotros podríamos tener esas quejas de los romanos, el iluminado dijo que claro, que con la porquería de culturas de había aquí mejor que las hubieran destrozado. Pues no, ni una cosa ni otra. Sé que con este personal es imposible discutir por más datos que se presenten; y también sé que me opongo a la visión que se da en esta televisiva serie por razones similares a las que me opongo al indigenismo americano, realmente fabricado en las universidades europeas, y en concreto en las españolas, pues nada hay más español que propagar el odio y la mentira contra España. La realidad es que en nuestra América siguen muy vivos el náhuatl, el quechua, el aymará o el guaraní, lenguas que se hablaban más--¡Oh, curiosidades de la Historia!--bajo la presencia española en amplísimos territorios que tras las independencias; aquí seguimos teniendo el vascuence o euskera, que a Dios le pido que se conserve por muchos años y con buena salud a pesar de tanto "enterao", "entendío" y "conoseor". Pues esto (¡No es tan difícil!) por lo visto no se entiende, como nada han entendido los que han hecho "Hispania, la leyenda".



En fin, un chasco más. Una pena, pues.