viernes, 17 de diciembre de 2010

TRISTE PASSARINHO


-Ya les he advertido que en estos días de malas horas me encuentro más portugués que nunca. Es ahora en estos momentos de aguijón cuando quisiera irme sólo a cualquier parte de Portugal, y allí, en aquella tierra bendita donde nunca me sentí extraño, aquel país hermano de donde viene una ínfima parte de mi sangre, allí, en Portugal, poder decir como Miguel Hernández que sólo soy yo cuando estoy solo. Allí, frente a cualquier pinar, frente a cualquier castillo, frente a cualquier monasterio, frente a cualquier calle oliente a romero y tela, allí, para escuchar un fado al tiempo que memorizo mentalmente el Padrão de Fernando Pessoa, al tiempo que suspiro por lo que pudo ser y no fue.....

Muchas veces, en estado de triste postración, me inspiro para escribir. Y una de las mejores fórmulas que encuentro para ello es disfrazarlo de amor, aunque no sé por qué aún me empeño en escribir de lo que no sé. Sea como fuere, aquí les dejo mis últimos versos en portugués, agradeciendo a un luso amigo sus correcciones pertinentes y pidiendo disculpas a mis amigos del otro lado del Guadiana por destrozar su bella y melodiosa lengua con mis historias.

Ay Portugal, cuánta falta me haces....



TRISTE PASSARINHO

Triste passarinho,
que voas ao vento,
cantas ou choras,
neste momento?


Triste passarinho,
conheces a minha dor,
neste dia invernal,
de escura cor?


Triste passarinho,
sabes das dores de amor?
pois elas trazem-me triste,
crê-me, não sou um fingidor.


Triste é o teu canto,
será que algo queres saber?
só posso dizerte, só,
que me sinto português.


E que meu coração bate,
bate muito sofrido,
ai, canta, canta,
triste passarinho.