martes, 29 de junio de 2010

MIS REFERENCIAS LITERARIAS: VICENTE BLASCO IBÁÑEZ

http://www.arteylibertad.org/files/54/2.homenaje-vbi-xvith.jpg

- En estos días he estado leyendo a este afamado escritor valenciano de orígenes aragoneses. La verdad es que tenía ganas de esta lectura, pues desde hace tiempo propios y extraños me la han recomendado.

Recordaba alguna adaptación cinematográfica y una serie que ese hizo de su vida, amén de una biografía que ahora me he vuelto a leer.

Bien, pues en base a Los cuatro jinetes del Apocalipsis y de la biografía de Concepción Iglesias hablaremos de este autor:


1)- Los cuatro jinetes del Apocalipsis, de Vicente Blasco Ibáñez. Biblioteca "El Mundo".

- Una novela en dos volúmenes que tenía en casa desde hace mucho tiempo. Creo que sus novelas regionales son de mejor calidad. Acá estamos ante una novela propagandística, en connivencia con algún político francés frente a la Primera Guerra Mundial.

Sin duda Blasco Ibáñez demuestra sus dotes descriptivas y narrativas. Mezcla (Como a un servidor le gustaría para sí) con soberbio talento lo autobiográfico y lo imaginativo. Enlaza diálogos e historias desde Sudamérica a Europa con mucha habilidad.

Creo que fue José Javier Esparza quien dijo que en los años de la Gran Guerra en muchos casinos españoles se vivían auténticos sainetes politiqueros entre los llamados "aliadófilos" y "germanófilos", y que genios como Unamuno o Blasco Ibáñez participaran de eso creo que les desluce un poco. Presentar a los alemanes como una especie de demonios desfigurados tampoco lo veo, sin por ello decir que eran santitos. No entiendo tanto odio a los "imperios centrales" cuando Francia, siendo la primera imperialista, es presentada como un remanso de libertad. Creo que la Primera Guerra fue algo demasiado complejo como para querer simplificarlo en esas maneras.


No sé muy bien por qué pero algo me recuerda Arturo Pérez Reverte en su personalidad, pensamiento y escritura.

Con todo, en un futuro quisiera ir a por Cañas y barro, Entre naranjos o La barraca, por las que aún guardo curiosidad.


A todo esto, la película protagonizada por Glenn Ford está totalmente cambiada hacia la Segunda Guerra Mundial. Hace poco la pusieron en no sé qué canal y ya decía yo que no me cuadraba....




2)- Blasco Ibáñez. Un novelista para el mundo. De Concepción Iglesias. Ed. Silex.


Pues retornando a la biblioteca paterna, he vuelto a leer esta biografía a la que de pequeño le hinqué el diente pero apenas guardaba memoria de ello.

Es una biografía que conecta la exhaustividad con la síntesis, lo cual es muy de agradecer. Desde lo más recónditos orígenes de Blasco Ibáñez hasta su infancia, adolescencia, su época de agitador revolucionario, sus comienzos literarios, sus años univeristarios, sus idas y venidas, sus amores y desencuentros, sus encarcelamientos, su época de colonizador en la Argentina, su pobreza y riqueza, el Blasco conferenciante, el Blasco reclamado en los Estados Unidos, el Blasco que se atreve como guionista cinematográfico....Es el Blasco de los periódicos al chalet de la Malvarrosa, es el Blasco de los Alpes a la vuelta al mundo, el Blasco de la polémica en México. El Blasco duelista. Aquel que dijo que quisiera que la mayor obra literaria fuera su propia vida, y a viva fe que lo consiguió.

Es el amigo de Benito Pérez Galdós y Joaquín Sorolla, es el Blasco en la Gran Guerra, el Blasco del descanso en Menton. El Blasco que conoció el reconocimiento en vida pero también muchos sinsabores de parte de más de un colega literario. Es el Blasco retratado por Zamacois y Palacios Valdés. El Blasco de la vuelta al mundo que renuncia a la Academia de la Lengua por no perder un activismo político que si bien dejó de entusiasmarle, nunca abandonó realmente. El Blasco del teatro y la música clásica, del costumbrismo, el realismo y el naturalismo que nunca abandonó ciertos ribetes románticos.

El Blasco que rehusó una condecoración de un sultán turco, el que también rehusó con cierta pena la ciudadanía francesa por no perder la española. Una vida prolífica y tremebunda.

Me ha ayudado mucho a hacerme una idea general acerca de este protagonista de una parte importantísima de nuestra historia, historia que marcó a partir de su propia existencia. Las cartas con Pérez Galdós y las experiencias narradas por el autor ayudan muchísimo a forjar esta buena biografía, reitero, bien redactada y encauzada, por un regionalista valenciano que no renunció a lo latinista y lo hispano-universal.



Y bien, tras estos comentarios, os dejamos los enlaces de rigor:


Fundación Centro de Estudios Vicente Blasco Ibañez



Blasco Ibañez, Vicente. Biografia, libros, citas y guia de cine ...




La Revista: Vicente Blasco Ibáñez

lunes, 28 de junio de 2010

UNA AVENTURA HISTÓRICO-CULTURAL: LA GUERRA DE LA TRIPLE ALIANZA

http://laterminalrosario.files.wordpress.com/2010/01/guerra-de-la-triple-alianza.jpg

- En recuerdo de mi vocación americanista, traigo acá un conflicto que me marcó en la asignatura optativa de Historia de Iberoamérica Contemporánea. Recuerdo que tuve que hacer un trabajo sobre esta desgraciadísima guerra y otro sobre la Guerra del Pacífico (O guerra del Salitre, que enfrentó a Perú y Bolivia vs. Chile). Fueron dos conflictos que me conmovieron muchísimo, y aún me conmuevo más al comprobar la ignorancia que tenemos de esta parte tan importante de la historia de países hermanos en España. Asimismo, forma parte de mi última época universitaria, y me trae evocaciones de aquella avidez investigadora y de mi confirmación en la especialidad académica.

Les dejo documentación leída y visualizada sobre una guerra terrible que igual nos explica bastantes cosas a día de hoy. Fue una aventura historiográfica de un servidor, y nunca ha desaparecido de mi mente.



Guerra del Paraguay Primera Parte



Guerra del Paraguay Segunda Parte



Guerra del Paraguay Tercera Parte




http://www.lagazeta.com.ar/solano2.htm



Guerra de la Triple Alianza - Wikipedia, la enciclopedia libre




Guerra del Paraguay-Yataity Corá (parte 1/3)



Guerra del Paraguay-Yataity Corá (parte 2/3)



Guerra del Paraguay-Yataity Corá (parte 3/3)



Guerra de la triple alianza - Monografias.com



La Guerra del Paraguay Causas y Consecuencias La Triple Alianza



Triple Alianza. Guerra con el Paraguay (1865-1871)

MIS GUSTOS MUSICALES: JORGE CAFRUNE

http://i12.photobucket.com/albums/a243/blanqui_808/JorgeCafrune.jpg

-Acá venimos con este mítico payador argentino, aquel que fue conocido como "el Turco" por su ascendencia sirio-libanesa. Su voz enronquecida y penetrante, voz de mate, tabaco, algodón y madera, representaba la contundencia del que recita ante la inmensidad de las Pampas, cual arcano gauchesco depositado para siempre en las profundidades del Cono Sur.


Acordándonos de JOSÉ HERNÁNDEZ Y "EL GAUCHO MARTÍN FIERRO" y de las sugerencias de una linda amiga peruana, os dejamos una buena ristra de enlaces:

Jorge Cafrune - Wikipedia, la enciclopedia libre



Jorge Cafrune – Música gratuita, videos, conciertos, estadísticas ...



Jorge Cafrune, toda la música de Jorge Cafrune gratis en yes.fm





Jorge Cafrune - Coplas del Payador Perseguido



Jorge Cafrune - Que seas vos



-A Roosevelt- recitado por Jorge Cafrune



JORGE CAFRUNE LA LOROHUASEÑA el perro del hortelano



Jorge Cafrune - Coplas del Martín Fierro



caballo de indio



jorge cafrune el peón recorredor de Osiris Rodriguez Castillos.wmv



JORGE CAFRUNE- Tierra querida-

domingo, 27 de junio de 2010

MIS REFERENCIAS LITERARIAS: ISABEL SAN SEBASTIÁN. "LA VISIGODA".

http://www.elcomerciodigital.com/prensa/noticias/200810/03/fotos/597378.jpg

- La Esfera de los Libros.


Existe en nuestro tiempo una moda más o menos extraña acerca de la novela histórica, que quizá medio instauró Arturo Pérez-Reverte. No sé si esto es bueno o malo. Tiene su atractivo, pero también sus inconvenientes. De Isabel San Sebastián conocía su labor periodística y poco más, y ha sido una buena sorpresa su descubrimiento como novelista; algo había leído en ese sentido de Luis María Ansón.



Quizá a partir del malogrado Juan Antonio Cebrián, se ha vuelto a escribir en España sobre los godos. Con sus virtudes y sus defectos, él y sus "ensayos divulgativos" rompieron el hielo ante un tema irracionalmente tabú, que uno cree saber por qué es así en nuestro tiempo.....

Como decimos, gracias a Cebrián pude adentrarme, aun resumidamente, en esta encrucijada apasionante. Isabel San Sebastián se adentra ya en el periodo inmediatamente posterior, entre finales del siglo VII y principios del siglo VIII, con la formación de la incipiente " monarquía astur ". La protagonista, Alana, va a ser hija de un guerrero visigodo y de una mujer astur; en cuyas venas y en cuya alma la autora va a plasmar grandes vicisitudes que serán determinantes para la conformación definitiva de la resistencia hispánica a la invasión de los sarracenos. La persona de Alana va a ser utilizada elásticamente para describir por toda nuestra ibérica geografía el cautiverio de los cristianos y explicar la mucha verdad de " España es Asturias y lo demás es tierra reconquistada ".



Las descripciones son muy buenas. Aunque se cae en alguna simpleza, el tratamiento de la mozarabía, el adopcionismo, las minorías paganas, el entusiasmo del Rey Casto, o el emirato omeya, denotan que la autora se ha documentado y bien, siendo bastante verosímiles sus párrafos para con la Historia, e incluso dando la escritora misma su explicación al final, que en este sentido, parece convincente. Como novela es buena, llama al entretenimiento, a la reflexión histórica, y se deja leer muy bien.


Poco más tendría que añadir, salvando un detalle importante: Creo que sin venir a cuento, en algún retazo se llega a la obsesión para con el sexo en esta obra, lo cual viene a afear muchos bonitos párrafos. Y no es que un servidor se vaya a asustar que esta señora describa escenas que van más allá del erotismo, sino que cree que no encuentran su hueco realmente.



Con todo y con eso, parece que ha continuado cultivando este género, y auguro que no debe estar nada mal.


http://1.bp.blogspot.com/_4hC3MoDGr_M/S1ir6Z1N4yI/AAAAAAAAAhI/GqHd_Sew0a4/s400/9788497345637.jpg


Isabel San Sebastián - [La Esfera de los Libros)

DE CINE Y LITERATURA: EN TORNO A MOHAMED ALÍ

- En torno a esta gran figura mundial e irrepetible podemos hablar a través de un libro y de una película. Os dejo mis comentarios:


http://thriveby25.com/wp-content/uploads/2009/12/ali.jpg


1)- El más grande (Mi propia historia), de Mohamed Alí y Richard Durham.


- Editorial Noguer.

Hacía años que estaba en casa. Un libro grandote, con la portada amarilla con grandes letras negras. Una de las adquisiciones de mi señor padre, que gustó siempre del boxeo, y entre José Legrá y Pedro Carrasco, allá que arribó el fenómeno mundial que fue Mohamed Alí. Mi padre me había recomendado la lectura de esta biografía de hacía tiempo, pero nunca me había llamado la atención. Hace tiempo, mirando mi destartalada biblioteca, me acordé, sin saber por qué, decidiéndome a leerla.

He de decir que desde un principio me impresionó el estilo de la obra. Un estilo muy rápido, muy ameno, muy directo. Desde la más recóndita infancia de Cassius Clay hasta su confirmación pugilística y su conversión al islam. Historias de amistades y peleas, de pobreza y sueños, de constancia, de valor y contradicciones....Un poco de todo contado en primera persona, aunque con la ayuda de Durham, con entrevistas y conversaciones recopiladas y con una redacción más o menos pulida. Por su rapidez y locuacidad a veces parece que estemos ante un documental cinematográfico. Por un lado, no soporto la fanfarronería, pero por otro, me parece admirable su personalidad.


El caso es que el muchacho de Louisville boxeó como nadie. Entiendo poco de boxeo, pero por los vídeos que he visto, no he visto jamás a un peso pesado moverse y golpear a la vez como él, eso de que parecía que estaba bailando. Volando como mariposa y picando como abeja, que decían. Y es que en este libro vienen muy detalladas muchas cosas, y hasta algo hace entender del mundo del boxeo a los más ignorantes como yo. Del gimnasio y la lona al espectáculo y el negocio.

Interesante la biografía del campeón. El más grande del boxeo.




http://www.cinemavalencia.com/public/caratulas/a/ALI.JPG


2) - "Alí", de Michael Mann.

Hete aquí que vi la película a través del suplemento del periódico "ABC". Sí, ya sé que la película tiene su tiempo, pero bueno, ya saben, no soy muy entendido ni muy actualizado en esto de las lides cinéfilas.

Fue al poco de leerme la biografía, y pasa como todo: Que siempre es mejor el libro que la película.

La cinta está bien hecha. Otra vez eso de la habilidad para el cine de los anglosajones...¡Pero es que es verdad! Bueno, la cinta está bien hecha, pero noto lagunas en la biografía del boxeador más grande de todos los tiempos que son de bulto.


Will Smith hace un buen papel. ¿ Quién no recuerda aquellos episodios de "El príncipe de Bel-Air"? La verdad es que uno, que ni es cinéfilo ni apenas entiende de boxeo, sabe que Mohamed Alí fue el mejor. Volaba como mariposa y picaba como abeja. Y para mí que Smith se mete muy bien en el papel. La escena del coche en Filadelfia con Joe Frazier sí que me recordó mucho al libro, tal y como lo describe el propio Alí. Y bueno, el combate en el Zaire de Mobutu contra Foreman está muy bien; lo que no veo es a ese actor de Foreman.

Es una buena película, pero me dejan desconcertado las lagunas en la biografía del campeón, y al final, me deja como a medias (No penséis en símiles sexuales que os conozco).


En fin, esto puede dar de sí una tarde sábado sólo en casa y sin ganas de ver a nadie. Se pone uno a ver películas. Y esta no está mal, pero tampoco es gran cosa.

DE CINE: "GRAN TORINO", DE CLINT EASTWOOD

http://cinemarama.files.wordpress.com/2009/03/15.jpg

- No fui al cine, sino que esperé a que mi señor padre me trajera la película pirata. Últimamente, me estoy poniendo flojo hasta para descargarme cosas del internet. Los negros de Punta Umbría venden muchos exitazos y, ya puestos, prefiero gastarme poco dinero en ellos que no en otros.


Y los anglosajones, siempre lo reiteraré, con esto de que tienen habilidad para la narrativa, se refleja bastante bien en el cine. Clint Eastwood es un artistazo. Siempre será recordado a través del inolvidable spaghetti western. El tipo fabrica una cinta a base de un relato que puede parecer medio simple: Un estadounidense de origen polaco, que iba a misa por acompañar a su mujer y de mala gana, veterano de la guerra de Corea, jubilado, se queda viudo. Se encuentra con que no está unido a sus hijos, y menos a sus nietos con cara de bobos. Un tipo cabreado contra todo y contra todos (Que no le echa ascos a vacilar o a tirar de armas si falta hace) que, por difíciles azares de la vida, se va a vincular con unos vecinos vietnamitas de etnia hmong, con quien acaba descubriendo que tiene más en común que con sus propios hijos. Es una historia de desarraigo y soledades. El final es una paranoia. Pero bueno, toda la película va muy bien enlazada. No tiene imágenes espectaculares, pero se ve segundo a segundo la categoría artística de Mr. Eastwood.


Así a bote pronto, la película no parece gran cosa, pero conforme se va uno introduciendo, aprecia lo que engancha y hace pensar.

jueves, 24 de junio de 2010

DE POESÍA Y MÚSICA: ENTRE LO FLAMENCO Y LO AFRO-CUBANO

http://sphotos.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-snc3/hs321.snc3/28660_397230397623_321799052623_4703930_2658056_n.jpg

http://sphotos.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-snc3/hs321.snc3/28660_397230342623_321799052623_4703926_1043276_n.jpg

- Tengo entendido que es Ortiz Nuevo el que más y jugosas investigaciones anda haciendo sobre el flamenco, subrayando que hay más influencia americana de la que se piensa, y profundizando en lo afro.

Aquí tenemos una muestra curiosa de mezcla afro-cubana, informada por mi primo Gonzalo Moreno Castro: El auténtico 'Buena Vista Social Club'. Eliades Ochoa y músicos de Mali.

Y sí, es algo muy moderno, pero suena bien bonito y bien próximo en música y letra.

Algo, algo hay ahí.


Ello nos ha inspirado esta poesía:


CARRETERO DE LOS CAÑAVERALES

En la madrugada de los gallos,
el carretero de los cañaverales,
oliendo el trigo y la piña,
mirando a los guajiros cabales.


Canta una linda canción,
enseñada por un negro rumboso,
que abrazado a la cultura española,
forja Cuba con son hermoso.


Qué tristeza la de los bueyes,
sobre los verdores acumulados,
mientras soplan algo tímidos,
y trémulos los vientos antillanos.


Carretero de los cañaverales,
trabajando de sol a sol,
entre andaluz y canario,
parece tu corazón.


Carretero de los cañaverales,
siempre yendo y viniendo,
no sé si estás llorando,
no sé si estás riendo.




AFRO-CUBISM (Cuba/Mali) Elíades Ochoa, Toumani Diabaté, Basekou ...




miércoles, 23 de junio de 2010

MIS REFERENCIAS LITERARIAS: ROBERTO SAVIANO. "GOMORRA".

http://www.i-italy.org/files/imagecache/600x/files/still_photos/Saviano_1224293409.jpg

Ed. Debate


- Bueno, pues aquí os traigo uno de los pocos best-sellers que me he dignado a leerme.

Me atrayó siempre mucho el tema de la mafia, no sabría decir por qué. Acaso por el cine, o qué se yo. Siempre lo vi como algo misterioso y nunca acerté a explicar el por qué de su modo de actuar, de su supervivencia, etc. Este libro ayuda bastante. Y no sólo a eso, sino que este libro ayuda a comprender cómo se mueve la globalización financiera, que la mafia ha comprendido bastante bien.


En principio me decepcionó un poco que no hablara nada sobre historia de la mafia. Lo que habla es todo de tiempos recientes. Y en eso, tiene una documentación soberbia. Un napolitano que ha crecido, como otros tantos, con la bota de la camorra siempre presente, y que un buen día le dio por investigar a fondo, hipotecando así su vida. Camorra que parece ser más poderosa y peligrosa que la cosa nostra siciliana o la ´ndrangheta calabresa.

Y es que una de las razones de la supervivencia y el auge de la mafia es el imperio económico que tan bien montado tiene. Guerra de precios, vertidos tóxicos e industrias textiles clandestinas, cruentos asesinatos entre clanes, férreas jerarquías, mentalizadas estructuras, empresas de la construcción, tráfico de armas y de drogas....Una organización macroempresarial en un enclave deprimido donde los sueldos básicos están bajísimos y donde la única salida parece ser la emigración desde hace bastante tiempo.

La diversificación económica de esta sociedad criminal dice mucho de su maliciosa listeza, y de la complacencia de muchísimos políticos corruptos. Toda una masiva movilización de gente que considerará al clan como su propia familia, y que realmente no tiene dónde agarrarse. La situación del miedo perenne, del riesgo innecesario y la incertidumbre mortificadora, el "vivir intensamente" en el peor concepto que podamos entender hoy.


Todo ello en un lenguaje rápido, muy crudo, con un toque reflexivo-subjetivista, del cual se puede extraer algo bueno y algo malo, analizando las conclusiones del propio autor, que conoce multitud de hechos y anécdotas de los propios mafiosos, lo cual le da un punto bastante atractivo al libro. Y en parte, supone todo un chequeo a la sociedad napolitana, al sur itálico en general.

Un estudio bien concienzudo donde analiza, asimismo, el poder del asentamiento de la camorra napolitana por toda la península ibérica, con muy buenos detalles. La camorra ha encontrado aquí muchas facilidades y pingües beneficios, y, como dice José María Del Nido, lo mejor está por llegar....


Un trabajo hecho en base al realismo desgarrador y al estilo periodístico, enlazando historias e investigaciones, que llevado al cine no ha salido muy bien, pero leído es toda una referencia imprescindible.




Roberto Saviano - the official website




Entrevista a Saviano en "El País"



Saviano en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP). Santander, 2009

martes, 22 de junio de 2010

DE CINE Y POESÍA: EN TORNO A "APOCALYPSE NOW"

http://hardpop.files.wordpress.com/2009/07/apocalypse-now.jpg

Apocalypse Now - Wikipedia, la enciclopedia libre



Bueno, y de este gran clásico de Francis Ford Coppola que os voy a contar que ya no sepáis....Empezando por su director, todo un monstruo del cine y acaso inmortalizado tras la saga de "El padrino", y terminando por un reparto de lujo tal como Martin Sheen, Harrison Ford, Robert Duvall (El del surf y el olor del napalm) o Marlon Brando.


No deja de ser curioso cómo los norteamericanos, a pesar de haber hecho autocrítica con el tema de la guerra del Vietnam, siempre te dejan caer eso de que "casi pudieron ganar la guerra". Rambo acaso fue un cachondo espejismo de ello.


Es una de las mejores películas que he visto en mi vida. Creo recordar que la vi una vez de chico, pero la verdad es que cuando la volví a ver noté que no me acordaba de nada.

Es una cinta de reflexiones morales de alto calibre, encuadrada en la historia de una misión que no debería existir oficialmente: La búsqueda de un oficial que fue defenestrado tras un informe donde se denunciaba que mientras hubiera cerveza fría, rock and roll y todo tipo de comodidades para los soldados (Que a su juicio, eran muchos y sin mentalidad; quería menos pero con más fuerza) nunca se ganaría la guerra.

La locura y el horror se apoderan del coronel Kurtz, pero él no se cansa de, en forma "apocalíptica", buscar respuestas que nunca encuentra: Mandamos a nuestros soldados a arrasar pero no le dejamos que en los aviones pongan el verbo "joder" porque es obsceno....


La ambientación es buenísima. Es realista y refleja mucho situaciones crueles. Mi padre dice que en la edición que poseemos (Una que vino un domingo con el periódico "ABC") se han incluido escenas que fueron suprimidas de las primerizas. Hay una de los colones franceses de Indochina que a mi juicio es muy buena, muy pensativa. Hay una escenas eróticas fuertes con las conejitas del playboy que tampoco estaban.


En fin, una historia muy bien hilada, de unos intrépidos soldados que, quitando el capitán interpretado por Sheen, no saben bien a dónde van ni para qué están allí. Un cúmulo de desgracias y absurdos, aliñados por una realidad hiriente. Un talento embriagador que te engancha a pesar de la longitud pelicular. Te deja algo herido en la sensibilidad, pero nunca indiferente, y sí muy pensativo sobre un hecho histórico reciente e importante. Sabemos que la realidad suele superar a la ficción; aquí parecen juntarse entrambas.

Y ya si hablamos de la banda sonora de "The Doors".... Apocalypse Now Intro (The Doors - The End)





Y aquí os dejo una poesía que me inspiró esta película, en especial el personaje del coronel Kurtz, aquel que dijo "Usted tiene derecho a actuar, tiene derecho a matarme si lo cree necesario, pero a lo que no tiene derecho es a juzgarme...":

http://api.ning.com/files/S0et-B*vJYF9d2uu9bs38FgTMsMjlvUnmBX6cYxrikd8ed3Rc5MpcaLVGN*BuFrJaoq6xKfE5bpwmsRhJKp1KTVzlu8wQHQM/colonelwalterekurtz48373.jpg

CORONEL KURTZ


Por el filo de una navaja
Se desliza un caracol,
Sensación perseguida,
Viva, simbólica ilustración.


El hedor de la mentira,
No tiene derecho a juzgar,
El horror, el horror....
En la jungla infernal.


Cruzando el gran río,
De Vietnam a Camboya,
Bajo el fuego y la sangre,
La privación de la gloria.


Frente al hedonismo rampante,
Por defender la verdad,
Fue condenado sin réplica,
Por actuar y no charlar.


Coronel Walter E. Kurtz,
Látigo de la hipocresía,
Apocalíptica bruma,
Desmenuzando la poesía.


Confianza en la coherencia,
Perseguido obscenamente,
El clamor en la lejanía,
Por el hijo que siente.


Inspirado y taxativo,
Tan sabio como feroz,
Su alma en la cárcel,
En la cárcel del dolor.


¿Métodos? ¿Qué métodos?
Ellos no son mejores que tú,
Cuidado con los recaderos,
Coronel, coronel Kurtz.


Llegará el fin, coronel,
Morirás con las botas puestas,
Desde tu atalaya infernal,
Mugirá una vaca muerta....

DE CINE: "AMERICAN GANGSTER", DE RIDLEY SCOTT

- Bueno, pues que llevamos ya bastante sobre mis referencias literarias y gustos musicales pero nada sobre el "séptimo arte". La verdad es que no soy nada cinéfilo, nunca he ido mucho al cine y entiendo realmente poco. Pero quisiera compartir con ustedes algunas críticas de cine que tenía almacenadas en mis carpetas. Empecemos con esta mismo.


http://cinefagos.files.wordpress.com/2007/12/american-gangster-posters.jpg


En principio está basada en hechos reales. Pero sólo en principio....Porque Ridley Scott también, en principio, se basa en hechos reales para "Gladiator" o "El reino de los cielos"....Y luego uno ve que no. Ello no quita que Ridley Scott posea talento para esto del cine, que lo tiene; eso pasa con la "narrativa" en los anglosajones. Aunque quizá uno preferiría que inventase y santas pascuas....Pero bueno, es lo que hay.

En principio la película nos puede parecer cuanto menos estrambótica: La historia de un "poli" justiciero hebreo que aunque tenga amigos delincuentes quiera regenerar la policía, y que un negro de Carolina del Norte sea el mafioso más poderoso de todos los Estados Unidos.


La cinta desarrolla un aspecto quizá poco escudriñado...¿Qué interés le movía a los Estados Unidos en el Vietnam? Pues bien, es de los pocos "filmes" que pone el dedo en la llaga con respecto a la relación del narcotráfico del Sudeste Asiático en los años de la "fiebre de la heroína". Todo es desarrollado con un pulso de acción trepidante, que engancha al espectador desde primera hora. Y a pesar de ser larguita, en absoluto se hace pesada. Quizá algunas acciones muy crudas, sobre todo esos pobres desgraciados drogadictos en su agonía. Curiosamente, Denzel Washington, el negro hampón, al final pasa como en "El Padrino" u otras tantas películas de mafiosos; que aunque sea un as en esto del crimen, luego lo que más valoraba de puertas para dentro era el orden, la familia, la estabilidad....Muchas veces me da qué pensar en cómo estos tipos llegan a ser así. En cómo muchas veces los criticamos (No sin razón) pero sin pararnos a pensar en su crianza, por ejemplo, rellenando así nuestra hipocresía.


Dos papelones a destacar, como son dos magníficos actores: Denzel Washington y Russell Crowe (Uno de los preferidos de Scott, también con notable papelón en "Gladiator ), a pesar de que uno no termina de ubicar sus papeles como hechos totalmente verídicos....Para hechos verídicos estaba Paco Gandía....

lunes, 21 de junio de 2010

MIS REFERENCIAS LITERARIAS: JUAN VALERA

Archivo:Juan Valera-AyE.jpg

- Parece que nos aferramos a la literatura del siglo XIX. Esta vez volvemos a nuestra Andalucía. De familia aristocrática venida a menos, aquí traemos a este gran escritor, cordobés de Cabra.

Llevó una vida agitada y fascinante de escritor, político y diplomático. Estuvo muy influido en varios aspectos por el duque de Rivas. Cultivó el ensayo, la novela, la crítica literaria, la poesía, el cuento y el teatro, amén del periodismo y el género epistolar; siempre oscilando entre el romanticismo, el realismo y el naturalismo, por lo cual a veces nos puede parecer contradictorio, pero la realidad es que lo sumergía todo en un talento encantador. Creó una afinada tertulia literaria, a donde acudieron personalidades tan distinguidas como Marcelino Menéndez Pelayo o Rubén Darío.

Viajero incansable, hacía de las descripciones, la narrativa y los diálogos una fuente continua de curiosidad para el lector de principio a fin.

De espíritu algo pesimista, se me quedó grabada una frase suya que he incluido en algún poema mío: "Leo, fumo y me entristezco".

De las obras que conozco, guardo muy especial recuerdo de Pepita Jiménez y Genio y figura; acaso por lo pintoresco-costumbrista, aunque como buen andaluz, caía en más de una exageración.


Buen conocedor del inglés, el francés, el alemán y el italiano, con conocimientos del portugués, mantuvo un sesgo idealista y en sus trabajos procuró no encorsetarse en las modas de su época, sino mostrar una vocación clásica, a la par que escéptica, sobre la que volcó una proyección formidable.

Aquí os dejo algunos enlaces:


Juan Valera - Wikipedia, la enciclopedia libre




Biblioteca de autor - Juan Valera



Pepita Jiménez - Resultado de la Búsqueda de libros de Google




Valera, Juan. Biografia, libros, cita y guia de cine - Viaje Literario

domingo, 20 de junio de 2010

MIS REFERENCIAS LITERARIAS: JUAN MARÍA ACEBAL

http://ateneuacebal.files.wordpress.com/2008/09/acebal_1.jpg

- Continuando la línea lírica decimonónica de José María de Iparraguirre, vamos ahora con este literato asturiano. Declarado con justicia como "el príncipe de los poetas bables", fue su vida tranquila una defensa por las tradiciones asturianas y la revitalización del astur-leonés. De una ternura lírica encomiable, se ve ahí la buena vecindad con el gallego, que no en vano dice el refrán que gallegos y asturianos, primos hermanos. Su honda religiosidad y su amor por la naturaleza refrescan constantemente sus entrañables composiciones, hijas de un siglo que profundizó en las raíces alimentando añoranzas, quizá en muchos casos exageradas y deformes, mas no creo que sea el caso del autor al que nos referimos.

Les dejamos unos cuantos enlaces sobre su vida y obra:


Juan María Acebal y Gutiérrez - Wikipedia, la enciclopedia libre



http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pIdNoticia=267578&pIdSeccion=52&pNumEjemplar=844


Xuan María Acebal, alcordanza

RODRIGO GROSSI

El siglo XIX marcará por toda España el resurgir de las lenguas vernáculas como reflejo de unas ideas románticas que, frente al poder unificador del neoclasicismo y el sometimiento a las leyes en el siglo XVIII, exaltaban lo individual y característico de cada pueblo y la libertad en todos los campos de la vida y de la cultura.

Asturias no podía permanecer al margen de las nuevas ideas y verá surgir una generación de autores que cultivarán de forma absoluta una literatura escrita en sus lengua vernácula: el asturiano. Xuan María Acebal y Teodoro Cuesta fueron los principales poetas de esta época, seguirán los pasos de Xosé Caveda y Nava. La muerte les llegó con muy poca diferencia de días: Teodoro Cuesta murió el 1 de febrero de 1895 y Acebal el 17 de febrero de aquel mismo año. Acebal había nacido el 8 de marzo de 1815, se cumplen por tanto, en este 2005, ciento noventa años de su nacimiento y ciento diez de su muerte.

Bien merece que dediquemos un recuerdo a este hombre que tuvo que soportar la amargura del exilio en Francia debido a sus ideas carlistas, motivadas por la lucha sucesoria que se produce a la muerte de Fernando VII entre los partidarios de la reina niña Isabel II, hija del rey fallecido, y los de su hermano Carlos (el Carlos V de los carlistas), que se considera heredero del trono en virtud de la ley Sálica. No serán las guerras carlistas (tres a lo largo del siglo) únicamente cuestión de personas en el trono, sino lucha de ideas entre liberales y tradicionalistas, defensores estos últimos no sólo de valores religiosos sino también de derechos de los habitantes del campo que con la desamortización se vieron en manos de los poderosos capitalistas de la ciudad.

Acebal, que nació en Oviedo, vio frustrada su vocación religiosa a causa de la accidentada vida política de sus días, en la cual las órdenes sacerdotales tuvieron que sufrir los avatares de la actuación gubernamental llevada por ideas falsamente liberales. Tuvo en Oviedo una decidida vida empresarial en muy distintos campos industriales a la vez que colaboraba en los periódicos y revistas del momento. Su obra más importante es «Cantar y más cantar: impresiones de Asturias», publicada después de su muerte, el año de 1911. Fue conocido con el nombre de «Príncipe de los poetas bables». Al triunfar la Gloriosa de 1868 tuvo, como indicamos, que ir al exilio a Francia, donde permaneció varios años.

La Academia de la Llingua Asturiana publicó, dirigida por Miguel Ramos Corrada, la trascripción de un manuscrito que lleva por título «La vida del aldeano», que nos parece interesante porque es el reflejo de las ideas políticas del autor, defensor del hombre del campo como dijimos más arriba.

«La vida del aldeanu» es un antídoto contra la exaltación de la vida rural como lugar de reposo, de tranquilidad y belleza, de paz del espíritu, idea tan típica de nuestra poesía bucólica y muestra de ella es aquel libro que lleva, ya en el siglo XVI, un título tan significativo como «Menosprecio de la corte y alabanza de la aldea», obra de fray Antonio de Guevara, asturiano de las Asturias de Santillana, o incluso, por no citar más, «La aldea perdida», de Armando Palacio Valdés, otro ilustre asturiano mucho más cercano a nuestro tiempo.

Ejemplo bien claro de esta posición de Acebal ante la vida del aldeano es el comienzo de la obra, sus primeros versos:

«Maña muy vieya ye querer pintamos
comu vida feliz la de la aldea.»

y después de contarnos los tópicos de «les fontes gargolando miel», «los paxarinos cantando sus amores» nos asegura que el agua en invierno produce argayos y en verano -cuando hace falta- no brota; los pajarinos sí cantan, pero acaban con la cosecha, mientras las aves de presa y osos, raposos y lobos hacen de las suyas. Por cierto, el problema de los lobos no se ha solucionado todavía y los habitantes del campo astur siguen sufriendo sus actuaciones.

Y entre tanto el aldeano trabaja, sufre, malvende su escasa cosecha y es víctima del prestamista:

«Dani en perres cien rales y en recibu
pon doscientes el perru quei los presta.»

Está bien clara la postura de Acebal, reflejo de sus ideas políticas. Será el hombre bueno que busca el bien para el necesitado y que ahora al cumplirse el 8 de marzo el aniversario de su nacimiento, tiene bien merecidas estas humildes líneas.

Tengo que señalar que Acebal no tiene en Oviedo, su ciudad natal, una calle que lleve su nombre. Sugiero a nuestro Ayuntamiento que ponga fin a este olvido y que el callejero ovetense nos recuerde una figura importantísima de las letras asturianas.

Acebal, que foi un home bon y un bon lliteratu, merez güey, nesti aniversariu, una alcordanza.





Consejería de Cultura del Principado de Asturias — Casas rurales Asturias Turismo rural Apartamentos rurales Hoteles Asturias Mapa Empresas.

Juan María Acebal, el «Príncipe de los poetas asturianos», nació en Oviedo en 1815. En esta ciudad cursó sus estudios de latín con los Padres Benedictinos y de Humanidades y Filosofía en el Colegio San Isidro de Madrid, perteneciente a la Compañía de Jesús. La estancia de Acebal en Madrid fue muy corta, unos dos años, debido a la matanza de dieciséis religiosos de su colegio en julio de 1834 y el posterior exilio de la Compañía de Jesús, lejos de España. De vuelta en Asturias, junto a su hermano Francisco, se dedica a hacer trabajos de mecánica, así como de hierro, cobre y latón, casi todos ellos de carácter artístico. Se cuentan entre otros, el reloj de la Universidad de Oviedo y la verja de bronce que cierra la capilla mayor de la Catedral de esta misma ciudad. Los dos hermanos también fundarían la panadería El Molinón, con una maquinaria bastante moderna para su época. Se sabe que Acebal se sentía atraído por la pintura y la escultura, y que en ocasiones había modelado bustos de sus amigos, aunque nunca se ha encontrado ninguno de ellos.


Se casa el poeta a finales de los cuarenta con Juana López-Cuervo Guisasola, descendiente de un comerciante de la calle San Francisco, y tiene una hija a la que habrían de llamar Marcelina, que se casaría muy joven con Guillermo Estrada y Villaverde, gran amigo de Acebal y jefe político del carlismo en Asturias.



Pese a su carácter artístico, Acebal no llevó una vida pública notoria. Se sabe, por contra, que tenía un profundo sentimiento religioso, lo que le va a llevar a militar del lado de los carlistas en los conflictos de la época. Este hecho le traerá como consecuencia su exilio a Francia debido a la revuelta organizada por los carlistas entre 1872 y 1876. De vuelta a Asturias tras el exilio en Bayona (País Vasco francés) tiene que dedicarse a los negocios familiares. En estos últimos años de su vida sigue manteniendo sus creencias religiosas, siendo miembro destacado de las Conferencias de San Vicente de Paul. Al cuidado de la familia muere en Oviedo el 16 de febrero de 1895.


Acebal fue un poeta de producción mucho más pequeña que la de su contemporáneo Teodoro Cuesta, y publicada, sólo en parte, en la prensa asturiana. De todas formas, por su rigor lingüístico y altura literaria, fue considerado «Príncipe de los poetas asturianos», aunque su obra no se recogió en libro hasta 1925, cuando Enrique García Rendueles incluye en Los nuevos bablistas seis poemas y dos traducciones de Horacio. El que Juan María Acebal hubiese sido llamado «Príncipe de los poetas asturianos» en su tiempo es un hecho bien relevante que demuestra el buen hacer del autor y la buena consideración que ya entonces tenía. Se puede afirmar que fue el primer autor en lengua asturiana que rompió el tópico del campesino que narra hechos vistos por él. Por otro lado, desde Antón de Marirreguera (s. XVII) la poesía era de carácter descriptivo o narrativo y va ser Acebal el primero que la hará totalmente lírica. Lo que le dio fama a este autor fue su labor poética, a pesar de no ser un escritor que hubiese dejado una obra muy amplia. Hasta la fecha lo que se ha catalogado son once poemas asturianos, tres traducciones de Horacio, cuatro poemas en español y uno en italiano. La edición definitiva de la obra de Acebal la realizó en 1995 Antón García, con motivo del centenario del poeta, cuando se le dedica la Selmana de les Lletres Asturianes. Se recogen en ella todos los poemas de Acebal de los que se tiene noticia. El primer poema conocido es de 1858, A so Maxestá la reina doña Sabel segunda, donde comienza haciendo una descripción del viaje por Oviedo de la reina en el verano de 1858, acompañada de su marido, el Príncipe de Asís, y del Príncipe de Asturias, más tarde Alfonso XII. En la última parte de este largo poema, el personaje que habla es Pelayo, el rey asturiano, que se queja del abandono en el que lo tienen los asturianos y que aconseja al príncipe Alfonso desde el punto de vista del que comienza una línea sucesoria que va a terminar en ese niño. Enlaza con una larga y curiosa tradición de literatura escrita en asturiano que festeja diversos acontecimientos relacionados con la familia real española (bodas, bautizos, viajes a Asturias, etc.). En 1872 gana el premio para trabajos en bable en el certamen organizado por la Juventud Obrera Católica, con el poema titulado A María Inmaculada, uno de los primeros poemas religiosos asturianos, junto con otros escritos por Cuesta y por Fernández de Castro. Este poema supone un cambio importante en la perspectiva autor-receptor de la literatura asturiana.


En la mayor parte de los poemas escritos hasta entonces el autor no suele expresar su sentimiento más íntimo, a no ser que se trate de elogiar la vida de la aldea. Lo que solemos encontrar es la diferencia autor/personaje, poniendo aquél en boca de éste una serie de tópicos que se repetían de unos escritores a otros, formando una verdadera tradición, en la que pocas veces apuntaba la expresión sincera del sentimiento del poeta. En este caso el poema entero está construido desde la fe y desde el dolor del autor.


Pero la mayor parte de la obra de Acebal, la más importante, la escribe tras su vuelta del exilio, en 1878. En junio hace la primera traducción de Horacio, Vitae rusticae laudes, en julio fecha Cantar y más cantar, en octubre El amor del hogar y ¡Probe madre!, en diciembre La Fonte de Fascura y Arreglu de cuentes. En enero de 1881 publica la segunda traducción de Horacio, Maecenas atavis. No vuelve a editar en asturiano hasta finales de 1894, en que publica Refugium peccatorum. Su obra en asturiano se completa con un poema publicado en una hoja volante sin fecha, A María, y con una traducción más de Horacio, A Llidia. Cantar y más cantar es un largo poema en el que se describe, en una primera parte, desde el centro de Asturias y a pinceladas, el país asturiano. Después el poeta desciende a cantar la riqueza natural, para centrarse más tarde en la vida de los hombres y mujeres. El poema termina bruscamente con el cantar del cura en los entierros, cerrando así el ciclo de la vida. Esta composición ha sido el poema impreso más veces de la historia de la literatura asturiana, lo que contradice sobradamente la idea generalizada de que Acebal era un poeta culto y difícil que no entiende el pueblo. El amor del hogar y ¡Probe madre! tratan el problema de la emigración. En el primero, de quien se habla es del propio emigrante y de lo mucho que echa de menos su casa y familia. En el segundo, es una madre que se queda sola la que cuenta las penas de su soledad. La Fonte de Fascura, en contraposición a Cantar y más cantar, es el poema de lo local. La fuente de la que habla el poeta existe, y es una fuente natural al pie del Antayu, en el concejo de Parres. Arreglu de cuentes es el único poema humorístico del poeta ovetense, y su humor se diferencia bien del que se suele difundir en la literatura asturiana. Los otros dos poemas de Acebal, A María y Refugium peccatorum, inciden en la temática religiosa. El primero es de nuevo un canto a la Virgen, escrito antes de 1887 y, aunque impreso en una hoja suelta sin que conste lugar ni año, no se reimprimió hasta hace unos pocos años. El segundo es posiblemente el último poema de Acebal, impreso a finales de 1894, ya en vísperas de la muerte del poeta. Al niñín Jesús y Venite ad me et ego reficiam vos, escritos para la obra del catecismo, han aparecido recientemente en un cuaderno manuscrito. Sobre el primero de ellos hay una cierta polémica alrededor de su autoría. Si para Xurde Blanco se trataría de un poema de Manuel Fernández de Castro, amigo personal de Juan María Acebal, para Antón García el autor es el propio Acebal. A todos estos hay que añadir cuatro en castellano, Trébole, A Enrique Tamberlick, ¡Qué despacio el tiempo pasa y Charada, y uno en italiano, Ricordasti, mia cara. A los que habría que sumar las traducciones de Horacio al asturiano: Vitae Rusticae Laudes, Maecenas atavis edite regibus y A Llidia.




Casas rurales Asturias Turismo rural Apartamentos rurales Hoteles Asturias Mapa Empresas.


POESÍAS



Cantar y más cantar Impresiones de Asturias


Si el cantar, si el poner cara de risa
De qu' unu ye dichosu fos la seña,
Quiciás la dicha tóa 'n isti mundu
Tendrinla los paisanos pel 'aldea.
Y el que diz pel' aldea diz n' Asturies,
Rinconcín del mió amor, de xanes tierra;
Tanto más encantada y petecible
Cuando i debe á Dios solu so guapeza.
Anduvi pe la tierra en que cuntaben
Que los Campos Elísios Dios punxera,
Y en pruno á lo cimero fui del monte,
Qu' entarró con un gómitu á Pompeya.
Ví enllazase los álamos crecíos
Co'la parra que d' un en otru cuelga;
Y palacios y estates, vilo tóo,
Pos sentada en na mar miré á Venecia:
Y faciendo al mió modu comparances,
Co' la idea p' Asturies siempre güelta,
Non topab daqué qu' asemeyara
Lo que 'nella entamó la Onipotencia.
Ya antes d' eso y allá en miós mocedáes
Pe los montes anduvi á mió faena,
Y al véme na más alta cuguruta,
AbaXo el mundu, el cielu na cabeza,
¡Qué nonada tan grande paecía
Lo que facen los homes! ¡qué miseria!
¡Qué grandeza, Señor, yera la tuya!
¡Qué grande vía entóncies to grandeza!
Del Armu que tién la primer ñeve,
Qu' espolvoriaste Tú enriba la tierra
Faciendo espayaderes de los aires,
Y de les nubes fiendo la peñera,
Tempranino miraba pa 'l saliente
Y llonXe, medio engüeltos co' la ñebla
Finina, traslluciente y sonrosada,
Conque 'l alba se viste ansí qu' espierta,
Y pasando p' ente ellos los rellumos
Tristes, que entós da '1 sol con so llinterna
Vía alzase d'Europa los xigantes,
Faciendo á Covadonga centinela;
Y allargando la sombra hasta mirase
En el llagu d' Enol: vía l' Auseba
Al que fura d'Orandi á so la Virgen,
El rabión qu' á sos plantes se despeña.
Casi al frente, del llau de Colunga,
Llevanta el puertu Sueve la cabeza,
Que i dió á Roma les potres asturcones
Que subín de rodíes una cuesta.
Allí baxo 'ta el monte Naranco.
El que tién engarzá aquella perla,
Que á la Virgen llabrói el Rey Ramiru,
Desque llimpió d' Asturies la vergüenza.
Y al par d'ella aquel utru blincu d' oro
Del Santu San Miguel, del que con pena
Güelvo tristes, muy tristes, los miós güeyos
Al ver que de sí mesmu ye güesera.
Y mirando pa 'ntrambos 'ta 'illí Uvieo
Nel que punXo quiciabes Don Fruela
So gobiernu non más, pos ya Santiago
'N elli el primer discípulo escoyera,
Según que nel Pilar de Zaragoza
Un vieyu pergamín hay que lo reza.
Y á miós piés 'ta el Monsagru con so ermita
Que nos siglos sirvió d'escondidiella
A les Santes Reliquies que en Uvieo
Todu 'l mundu cristianu reverencia.
Pel Poniente hay les sierres de Bedures,
Que el Feniciu furó la vez primera,
Y tras elli el Romanu, que sacaba
Co les venes de sangre d' oru vena.
Entovía se atopen les migayes
Per un llau y per utru, y per Navelgas;
Y baXando pel río á Cornellana
Cuéyenles los paisanos ente arena,
Que mezclen con el zógue y dempués lleven
Regolviéndolo xunto 'nunca duerna.
Qué tó decir de Cangues, nin de Pravia,
De les Luiñes, Caranga y de Teberga;
De Grao, de Quirós nin de Proaza,
O sitios qu' endayuri el güeyu viera?
Yo non tengo palabres pa esplicallo,
Y déxolo p'algunu que más sépia.
A lo llargo mirando pa Castía,
Está la enrevesada y alta sierra,
Que allega desde el mar de meudía,
Espurriendo los piés, á Finisterra.
Y pel mar! Dexarélo pa utru día,
Que sinón va llevame muncha xera,
Pos falta por falar lo que Dios sabe,
O quiciás se me acabe la pacencia.
Ente montes y montes, tantu valle
Tantu ríu s'atopa y arboleda,
Tan hermosu cad' unu pel so estilu,
Que si dan á escueyer náide escueyerá.
¿Quién ye el que pintar puede el Paraisu
Que dende Sobrescobiu á San Esteban
Quier decir, desque naz fasta que muerre,
Per ú pasa el Nalón con so agua riega?
Aquí mansiquín cuerre per un valle;
Allí furó una bóbada na peña,
Acá fierven y gufen sos rabiones,
Alla, si un peñadal el sitiu estrencha,
O encuéyese y apierta pocu el pasu,
O chando golfaraes salta juera,
Más abaxo y abriéndose en dos brazos,
Una isla encantada entre ellos dexa,
Mientres d' aquí y d' allí más ríos baxen
A xuntase con él á la carrera..
Nun llau da les truches regales,
En utru les anguiles y llamprea,
Acá cría á montón esguinos rales,
Les traínes allá de salmón llena.
Y todo ello ente un agua cristalina,
Que cuanto hay fasta el suelu trasparienta,
Y arrodiau de praos, montes, cases,
De espesura y verdor per cada vera.
Aquí yera el cantar, aquí reíse,
Si el reíse y cantar, de dicha é seña,
Pos aquí tóo canta y rise tóo,
Flores, páxaros, aire, cielu y tierra.
Les fontes están siempre marmullando
Al gorgolar el agua de la peña,
Y los páXaros van de rama en rama
Cantando sos amores en so llengua.
El regatu paéz que canta y llora
De guixarru en guixarru y piedra en piedra,
Y les rames abáxense á abrazallu
Falagándoles él á la carrera,
Y dándoyos un besu en cada pómpara,
Que al Xuntáse con elles arrevienta.
Enriedáu con unes y con otres,
Paéz qu' apara un poco y arrepresa,
Pero esmuzse enseguida callandino,
Pos otres más abaXo 'tan 'n espera
Y á toes elles quédenyos pingando
Goteres como llágrimes que is dexa.
El aire suaviquín y gasayosu,
Agua arriba, agua abaXo les Ximielga.
Y á poneles pingando y á secalles
Celosos un del otru van á tema.
Ri que ri, sin parase á tomar fuelgu,
Tan los grillos cantando na praera,
Galana co les flores á millares,
Que non más que la mano de Dios sema.
Per escayos y sebes ropiellaos
Campanines, villortos, mariselva,
Entre piñes d' amores negres, roxes,
Que á miel saben coídes pe la fresca;
Del cenoyu '1 oriéganu, ortelana,
De todo ello faciéndose una mezcla,
Arreciende un golor que non se sabe,
Pero 'l alma adormez y el pechu enllena.
A la vera del río en qu' una nasa
Del' cañal al remate truches piesca,
Remangau el calzón á los cadriles
Un rapaz corta un ramu de salguera;
Y sacándoi con maña, en sin quebrase,
El cañutu que sal de la corteya,
Igua arteru un xiblatu con que toca
Al compás del sonsón de la reguera.
Disti sen á la sombra de carbayos
Apeluquen les vaques herba fresca :
Si echa el mozu que llindia una tonada,
ArruXídeni d' otra carbayera,
Y apórfien á quien más y meyor canta,
Sonsañándose el son y la cuarteta,
D'utru sen, p' ente espesos castañales,
Que cad' un tién un bálagu de fueya,
Sonen gaitas, tambor y volaóres
Que fan en sin querer alzar la pierna.
Ye que van con un ramu de seguío,
Nin sé si pa Llugás ó pa la Cueva,
Non fechu de rosquíes y panoyes,
Sinón que ye d' un añu una nuviella
Galana, roXa, llúcia y encintada
Y en tá ye poco, pa quien ye la ofierta.
Cuesta arriba blincandu van les cabres
Tosquilando llambiones la mortera;
Ansí qu'oye el mozacu que les curia
Nutru escobiu ruXir dalguna llueca,
Desataca el zurrón que trái na 'spalda,
Saca d'elli torcía turullera
Da un toquidu qu' enllena les cañaes
Y atendi si dalgún i da rempuesta.
Per encantu, ó non sé qué tién el cuernu,
De sos coses sin vése dánse cuenta
Con tal arte, que ye una maravía
Que naide, á non oíllo,lo creyera.
Ello ye que pel llanu, pe los altos,
Per el ríu, pel monte y per u quiera;
Fáiga el llabor que fáiga 'l aldeanu,
Que trabaye pa sí, qu' este d' andecha,
Tempranino, de nuechi, al meudía,
Qu' el mundu 'sté regüeltu ó quietu 'stea,
Atentu al so llabor él siempre canta,
O satisfechu ó pa 'scuerrer la pena,
Si detrás de les vaques perezoses
Regolvi co 'I llaviegu fonda secha;
Nel sallu, cuando rinquen el morgazu,
O arralando el maíz cuando s' arrienda
Al siegar el narbasu y facer cuques,
O panoyes llevar na 'squirpia enllena;
Cuando texe les riestres na 'sfoyaza,
O, esbillando, el tarucu llimpiu dexa,
Atentu al so llabor él siempre canta
O sastifechu ó pa 'scuerrer la pena.
Canta cuando pel sol del meudía
Co les mesóries les espigues piesca,
O na era á dos files con manales
Máyales al compás y suelten la erga;
Y cuando la rabila y les muyeres
Bañen la escanda qu' en sin poxa queda.
Y canta al cabruñar el so gadañu,
Con que braciando los marallos siega;
Y al montonar la herba nos varales,
Y enllenar la tenada desque seca.
Y canta al xurrascar los castañales,
Que tienen los oricios boca abierta;
Y dempués de demelos, al xuntalós
Pa que ablanden los pinchos ena cuerra.
Y canta cuando 'ta mayando Ilino ;
Y canta si lo 'spoda y lo rastiella;
Y canten les mozaques en la fila
Cuando 'stán esmesando pe la rueca.
Y al coyer la mazana y al pisalla,
Y al dar güeltes al fusu que la apierta,
Y al enllenar les pipes co la sidra,
Mezclándoi torcipié pa dai más juerza...
Entós ye 'l ijujú y son los cantares,
Pos anda la zapica muy lixera.
Cuando fai un magüestu también canta;
Y na danza que s' arma na foguera
La víspera de un Santu, ó de la Virgen,
O de la so Parroquia al ser la fiesta.
Allí ye 'l repicar de les campanes,
Y el tambor y la gaita dir á tema.
Allí ye 'l quemar árgomes á carros
Y d' un llau y del utru co la trienta
De fierru regolver los fogarales
Qu' a la rodiada allumbren media llegua.
EI fumu, les Ilapiaes, les povises,
Que cad' una paéz que ye una estrella,
Retórniense pel aire, y hasta el cielu
Pon roXu el incendariu que llí quema.
Y dempués, al danzar na romería,
Pel moñín engancháos, flendo rueda;
Cad' un co'l atadoñu puestu al brazu
Y xingándose á un tiempu con fachenda,
Pasu a'tras, pasu alantre caminando
Al compás, regolviendo á la derecha,
Y dalgún farfantón arruxidando,
Canten unos delantre la cuarteta,
Y arrespuende el xentíu de la danza
Cantando la Bendita Madalena.
Por cantar ha cantar también el carru,
Que hasta tién en 'a exe cantaera;
Y sin non canta bien, non ye de pasu,
Nin arranquen los gües, pos tienen pena;
Y más qu' ellos á naide lo cuntaron,
Tiénlo el home chantao na mollera.
A la postre el cantar tamién se acaba,
Qu' en 'l mundu non hay cosa que non muerra;
Pero el que canta entóncenes ye 'l cura
Por el alma del muertu. En gloria estea.





A MARIA INMACULADA


¡Ay Maríal

Quixe facer, ¡oh Virgen soberana
De los cielos ! un día to pintura,
Dióme so lluz la lluz de la mañana,
El cantar de los páxaros dolzura,
Perles y flores, y cuanto engalana
Isti mundu, colores y hermosura:
Y, por más q’ alliñalo todo quixe,
Un borrón fói non más lo que yo fixe.
Borrón ye todo lo q’ el home miente,
Si quier escaciplar lo que Dios ígüa,
¿Qué ye isti fuebu, que ´nel seno un siente,
Que cuéz la sangre y no nos fai enxigüa?
Y el telégrafu q` hay na nuestra frente…
Y el llibru en sin ringlones?… ¿quién verigüa
Como… tris… ta un del mundu á la otra vera,
O llée de pe á pa so vida entera?.
Milagros, que dengunu los algama,
Nin teniendo la cencia más erguta:
Entiéndelo Dios solu que lo entama,
Que i diz al mar que calle, y non gurguta,
Como al tronidu que pé ¨I aire brama;
Que arroxa al sol y señalói so ruta:
¡ Y tanta admiración, por Dios criada,
Borrón ye en sin María; non ye nada !
¿Viésteis un ricu, que si en casa `spera
Una presona de la que ye `mante,
Lo de dientro revólvilo pa fueru
Y lo que `stá pa trás ponlo pa ` lante;
Y fáise lo que él quier y como él quiera
O non hay un nacíu que lu aguante,
Hasta q` aquella vien, y entonces queda
Más suave y falagosu q` una seda ?
Ansí Dios, q` al facer el firmamentu
Pensatible non más `taba en Mariá;
En María non más cuando `l cimientu
Del mundu enriba `l aire lu ponía;
Y cuando, con non más tomái el tentu,
Féxoi rodar com` una carretfa;
Y cuando allumó `l sol, lluna y estrelles,
Los rellumos, los rayos y centelles.
Y tantu Serafin, y Anxele tantu,
(Q` á elli, pa ser Dios, no i facin falta),
Que si canten á un coru ,
<> el utru salta,
Pa ella los crió; prestói so mantu,
Y la siella, so Sí, púnxo-i tan alta,
Que si en so esencia non está mecía,
Han estalo na sangre dalgún día.
¡Ay del que tan siquiera dé un barruntu
Que á la Virgen María i tien coícia !
Encontinenti, sin pasa-i un puntu,
Echase-i con apremiu la xosticia.
¿Ye `I primer salibón en isti asuntu
El mandón de la anxélica melicia?
¿Cayó? Pos non hay duelu: ¡ cebellada !
Como María, fuera Dios, no e nada.
Allá vás, ¡ condergau ! á los infiernos.
¡Asina t` afrellás esa zapada !
¡Ansí se desmocaren los tós cuernos
Al dar nel calabión la tuñonada !
¡Y al rinchar les portielles en `os pernos,
Y al gomitar de fuebu la llapada,
En carbón y ceniza te golvieres
Pa que á María llazos no i punxeres !
Pero ¡ quiá ! Si del árbole na fruta,
Qua va comer Adan, él se sofita…
Más que del tueru hasta la coguruta
Lu `smagaye con so baba maldita:
Pos Dios, que bien conoz so cencia astuta,
D` una caspia sacó ya la pevita,
Que semada `nun güertu muy ciarrau,
A so tiempu ha dar frutu sazonau.
Si cuida q` apestando ‘l mundu enteru,
Y de so obra represu, Dios lu afuega,
Non ha haber quien i tríe ya `l gargüeru,
So rabia endegoriada bien lu ciega,
Que non vé del rabión pe `l espumeru
Nalar un arca, que ya `l puertu llega,
Y é que há trer, desque asitie `n una llomba;
De la pevita el güañu una palomba.
Si en Farón, mar, desiertu, fame y sede
Se enfota, como si él no se enfotara;
Enriedos son, que Dios i dexa arrede
Y desígüa-i Moisés có la so vara.
Arca y pueblu de Dios va pa onde debe;
La tierra prometía ya arrepara,
Y trái d’ ella recimos, flor bendita
Del ramu que güañó de la pevita.
¡Ansí fái burla Dios del que altaneru
Contra el so poderíu se !levanta !
¿ Qué ye l` ánxel? ¿ qué el honre? un formigueru
Que desfái, si Ellí quier, có la so planta.
Pero á aquel que ye humilde, pe `I senderu
De sí mesmu lu lleva á dicha tanta
Como á María, que nin home sabe
Nin ánxel cuanta gloria en ella cabe.
Porque igüó-i cielu y tierra pa morada,
Pa llámpares el sol y les estrelles,
Y pa q` en sos palacios faltás nada,
Los ánxeles pa paxes y doncelles:
Y más que Adan non chase la llambiada,
Q` al Verbu i fexo sangre nes costielles,
Barrunto q` el Verbu home se faría,
Non más que por llama-i madre á María.
¿Qué muncho, entós, ye vélu enfurecíu,
Si co `I bien de so Madre un s` avenena,
Y si el utru, que `staba ya advertíu,
A llorar por so gustu la condena !
Abaxo Satanás co `I so partíu !
Pa la envidia el infiernu é poca pena;
Adan y Eva allá foren xustamente
Si á so Ma non tuviera Dios presente.
Agora Adan non ye el que á los lleones
Yos peña, como oveyes, el pelámen;
Lleón ye Dios, q’ encrespa los mechones
Y hasta el gargüeru ensiña-i el dentamen.
¿A ú tás? díz-i, hinchando los polmones:
Y al ruxidu atapando, porque i bramen,
Les oreyes, con Eva sal corríu,
Miedosu, triste, llocu y sin sentiu.
¡Ay ! Non abriamos, non, los llibros santos
D’ aquel tiempu, en que Dios, enllenu d’ ira,
Señaló pe les vegues y los cantos
La tirria del lleón, q’ Elli respira.
Acá sangre, allá fuebu, acullá llantos
Ye lo q’ unu non más tiemblando mira;
Y hasta pa dar al mundu so lley santa
Truenos y rayos, con q’ al mundu ’spanta.
Abriámos unes fueyes más alante;
Ainde, onde ‘l lleón se fái corderu,
Desque cuayó la flor, de q’ un istante
Non dexó de ser Dios hortelaneru:
Ya dúnvia á visitalla por delante,
Pa dir El enseguida, un mandaderu.
Un ánxel, y el recau que i envía
Non más q’ estes palabres, ¡ Ay María !
Cantái, fios d’ Adan, cantái cantares,
La señaldá dexando y la tristeza,
A la que vieno ver los nuestros llares,
Pa frañi-i al degorio la cabeza.
Cantái, fios d` Adan, cantái cantares
A la que ye en sin par e na pureza
Y pa Madre de Dios foi escota:
Cantái co nel arcánxel, ¡ Ay María !
Cuando de l` alba el fresquilIín se siente,
Q’ ella avienta, al correr la so cortina
Aprisa, porq` al sol nunca i consiente
Mirá-i la cara, más que cuerre aina,
Peñera per el llanu y la pendiente
Mil perles, q` arregaza en `a borrina:
Buscái pel campo cuando allegue el día,
Vereis que bordó d` elles, ¡ Ay Maria !
Callenta el sol los brotos de les flores,
Mirándoles con güeyos amorosos,
Y sácayos al rostru los colores
Que siempre la vergüenza fai hermosos;
Per el prao recienden los golores,
Que yos furten los aires enredosos,
Y unes y otres, en bona compañía,
Texen lletres que dicen: ¡ Ay María !
Y si, cansadu ya, `tapez el cielu,
Porqu` elli s` arrecuesta allá pa `lante,
Entóncenes la noche, echando un vuelu,
Sele y llixera sal en un istante,
Tendiendo el so mantón de terciopelu,
Cuayau del rubín y del diamante;
Mirái so relluciente piedrería,
Y lleéi nos engarces, ¡ Ay María !
La fonte, que burbuyes avervena,
El páxaru, que canta con dolzura,
El aire, que `nes rames s` encadena
Y có les fueyes sin parar marmura;
El vientu, el mar, el rayu, y cuando truena
La chispa del rellumu q` apavura…
Todo, á la postre, cuanto el Señor cría
Sin parar apelliden ¡ Ay María !
¡ Oh María, mió amor y mió dolzura !
Nuestru consuelu y esperanza nuestra !
Que te asientes de Dios xunta l` altura
Y de Xexós, tó Fíu, á la so diestra;
Si al ánxele, pa alzate á tal ventura,
De lo que había falar se i punxo muestra…
Non puéo en to alabanza ¡ oh Madre mía !
Dicíte más q’ el ánxel, ¡ Ay María !





¡ POBRE MADRE !

Currucada en portal n’ el santu suelu,
Co’ les manes á Dios en el regazu,
Los güeyos ‘tristayaos y mirando
Ententes pa ‘l aleru del sobrau;
Sueltándosei dalguna que otra llágrima,
Gorda como les perles del rosariu,
Está una probe madre, que da pena,
Pos d’ una Dolorosa ye el retratu:
Dengunu al vella ansina non dixera
Que noi ‘charen los polvos d’ un encantu.
Ya dís que, en allegando la tardina,
Los llabores que fay dexa pa un llau,
Y escalzando los pies, pa non fer ruidu,
Y con tentu y cudiáo ‘echando el paso,
Vien de puntes, igual que si ún dormiera
Y tarreciés la probe despertallu.
Ye pa non escuerrer una andarina
Que, ente el múriu y ‘la aleru, allí apiegau
Tien el ñeru, y paéz que á la so cría
Reláta el óra, óra con so cánticu,
Aposada ‘n ‘a güelta d’ un gabitu,
Que metanes xunto élli ’stá ’spetáu.
Non sabe lo que ye, si son hechizos,
Lo que i fay dir pa allí casi que al rastru,
Y en sin apístañar y en sin allendu,
Oyer d’ aquella páxara el verbariu.
¡ Qué coses se i acuerden á la probe
D’ un tiempo que se fói como un relámparu !
Qué llagues non se i abren dolories
Col ñeru que ’stá enriba y con el páxaru !
Oyéi lo que i relata á la andarina,
Igual que si falás con un cristianu :
«¡ Páxarina ! tú que vienes
Cuando en campu la flor sal,
Y en llegando la Seronda
Ella vien y tu te vas;
>Tú non sabes ¡ paxarina!
Cuanta ye mió señarda
Al oyite tan alegre,
Xunta ‘I ñeru tó cantar.
>Tú la culpa non la tienes
De la pena que me dá,
Porque mal non me fexisti
Nin te fexi yo á ti mal,
> Al revés, en esta casa
Yes como un de los demás,
Y non hay quien non te quiera
Y no i guste ver to ñal.
> ¡ Paxarina ! tamién tuvi
Yo fiínos que criar;
Diyos sangre de miós venes,
¡Quién pudiera dayos más !
>Tamién yo canté al par d’ ellos
Como tú cantando ’stás,
Y salía callandino
Désque, añando, dormín ya.
> AI tú dite ¡ paxarina !
Van tos fios ú tú vás,
Y, á non ser aquesi ñeru,
Per aquí non dexes náa.
»Los miós fíos ¡¡ jueron solos !!
¿ Quién á vellos golverá ?
Tu has vinir cuando les flores
Y los miúyos ¿ non viendrán ?
> Como queda solu el cielu
N’ á Seronda, que vos vais,
Y enmudéz des que ya i falta
Vuestru alegre esgargayar.
»Quedó ansina la mió casa
Desque foeron pa acullá
Los miós fíos, ¡ andarines
Que non sé si golverán !
»Si non güelven ¿ pa qué sirven
Esta casa, isti fogar ?
En to ñeru habrá alegría,
En el miúyu pena habrá.
»Tú, que dás la güelta al mundu
Más ína que ‘l sol la da,
Anda ver si los atopes
Cuerri aquí, cuerri acullá.
> Ellos han de conocete
Ansí que oyan to piar,
Y tú á ellos, que los visti
Munches veces nel portal.
»Vaxa, vaxa ¡ paxarina !
En miós güeyos á chupar
De les llágrimes que vierten
Una güena vocaráa.
> Has de dáyosla á miós fíos,
Si los llegues á topar,
Y cuntayos les que lloro
En mió triste soledá.
«Anda, cuerri ¡ paxarina !,
Que si quiés, güelves y vas
En un verbu, ¿ quién supiera,
Como sabes, esnalar !
> Cuerri, cuerri ¡ paxarina !,
Ven cuntame como ’stán;
Si, suañando yo con ellos,
Piensen ellos en so má.
Ven á tréme’n el to picu,
Nel que miós llágrimes ván,
Carta d’ ellos, que sea el pañu
Pa miós güeyos ensugar.
»Anda, cuerri; aquí t’ aspero
Nisti sitiu acurrucáa;
Si, al golver, sin nada güelves
Muérome de señardá. >
Igual que si entendiés lo que i falaba
La páxara ’scolgose d’ aquel palu;
Dió güeltes pe ‘l portal de despedía,
Como si fués facer aquel mandau,
Y, ‘echando un esnalón, sal com’ un cuete
Chillando muy llixera per el campu.





El amor del hogar


Tirai el sitiu á fin de so nacencia,
Ansí fós una vega, ansí fós braña;
Dispónxolo EL QUE PUEDE, pa quel mundu
De xente senllenás á la rodiada.
Sinón ¿cómo acullá peronde el xelu
Cuáya ‘la llende como ñeve blanca,
Ol sol todo lo pon fecho un tormentu,
Alma nacía hubiés que satopára ?
Baxa un rapaz dun altu, nelque dexa
So casa nuna peña encolingada,
( Con más necesidáes que vayura,
Que sinón non saliera ellí la casa ),
Pa dir ver si cuerriendo llueñes tierres,
Lo que llamen fortuna lu afalaga:
Y al dexar á la postre aquelles muries,
Que el mundu son pa elli y pa so casta,
Pos de padres á fíos ya fay siglos
Que vien dunos enotros so llevancia;
Al ver la vez postrera aquelles teyes,
Co la pena que tien ríncasei lalma,
Y el corazón estrúmai pa los güeyos
Llágrimes, que i escalden pe la cara.
¡ Dexa lo quen dayuri non satopa
Nin se viende nin mierca co la plata !
Allí dió el primer sírpiu cuando al mundu
So madre ente quexidos lu emburriára;
Allí de mayorucu andevo á ñeros
Y piescó calandrinos nuna carba,
Iguándoi so pá muy curiosina,
Pa criallos, de blimes una xáula.
Dempués que adeprendió les cuatro regles,
Quel Cura nel cabildu i ensiñara,
Llixeru al cordal diba ver les vaques
Tos los dís, al riscar de la mañana,
En viniendo el bon tiempu, tras linviernu,
Que el ganao cadún pal puertu afala,
Llibrándose él del sol y algún chubascu,
Nos vellares que fan pe la collada.
Magar que yos muxía nel vallicu
La llechi, que metá tienlo de nata,
Otra güelta baxaba común corzu,
Al sonar el fumeru na quintana;
Y, sientándose en llar al mor del fuevu,
Golpe aquí, golpe allá al follicu daba
Enriba les rodíes, estremando
La debura, quempués so madre escáncia,
De la nidia mantega, que al mercau
Pa fer dalgunos cuartos ella baxa.
Allí non hay un sucu nin un foyu.
Allí non hay peñedu nin cañada;
Allí non hay monte nin campera;
Allí nin camín Ilanu nin de cabra,
Más que sea nel picu, que nes nubes
Se escuende y nelque pon so ñeru láguila,
Que non tengan triáo sos coricies,
De robecos al dir con so pá á casa.
Con aquestes idées imprentaes,
Que non quita del tiempu la cenrada,
Y ente besos, conseyos, bendiciones
De so má, de so pá y de la so hermana,
Allá foy navegando pa les Indies;
Y, fechu á trabayar, trabayó d’ alma,
Dunviándoyos, desqué topó acomodu,
Les premicies que tevo de soldada.
Corrió les dos metaes disti mundu.
Qu’ el non viés al encruz non dexó nada;
Pero siempre amurniáu y pensatible,
Pos tién el pensamientu ú tien la llaga.
Mentái per detrás delli,el picu Isoba,
El Sellón, la Marea ó á Llozana,
Y veréislu espertar como si oyera
Dun ánxele la música encantada,
Que ‘l aire i la truxés en pelondina
Coyéndola al pasar per so quintana.
Entóncenes, igual que ‘nun espeyu
So pá séi representa y la so hermana,
Y so má, que había dar porque i lu güelban,
Tudu ‘l oro molío duna ayalga,
Pos ya lloró más llágrimes por élli,
Qun copín apinau tien de grana.
¡ Ansí cuando furtó los calandrinos
Detrás delli piando foy la páxara;
Que en querer á los fíos son lo mesmo
Los homes y animales juera ‘l alma !
Non puede arrepresar más nel so pechu
L’ amor que en munchos años axuntára,
Y, enllenu el corazón, per el salibu
De los güeyos en llágrimes españa.
Tresaléz por golver pa la casina,
Que ta enriba la peña encolingada,
Y yé, como quien diz, el so caxellu,
Faciendo nel ensamu bona falta
La abeya, que chupó en llexanes tierres
El zúmen de la flor quiciás amarga,
Y de gustu y golor á cual más ricu
Pacá de cera y miel güelve cargada.
Quixera esnalar más quna andarina;
Quixera cuerrer más que ‘l aire ’snala;
Quixera poder ‘char dallá un rebalgu,
Posando lutru pié na so corrada;
Pos prúyei allegar cuanto más ina,
A pagar el desquite, con ganancia,
De los besos, conseyos, bendiciones
De so pá, de so má y de la so hermana.


Oviedo, 10 de Octubre de 1878




Refugium peccatorum


Ora pro nobis
Dexa, Señora, Madre y Reina minya
Que bébia pa cantar tos alabances,
Na clara fonte de la gracia Tuya
Una pinta ná más, una burbuya,
Que supla lo que is falta á miós alcances.
Dexa allegar mió boca á la corriente
Y en sos gorgotos que la sede mate:
Déxame saborgallos amplamente,
Pa ‘l pechu enardecer, y que mió frente
A suaños d´amor tuyu se arrebate.
Nisi fornu d´amor, siempre arrooxau,
Pos ye´l ardor divino el que lu tiza,
Al mió corazón triste y engurriau,
Calléntalu, qu’ está per axelau;
Morriói el fuebu ya, quedói ceniza.
Y estando po los años arreciu
¿Qué sirve de que i pruya á un probe vieyu
Féte el postrer cantar, si al pechu fríu
Noi allega ferviendo el to soplíu,
Que lu abure en to amor y i de conseyu ?
Quixés remocicar, non pa entovía
De vivir allargar la caminada,
Sinón pa festexate ¡ Má quería !
Ganáte el corazón y á¨l alma mía
Tenella antes del xuiciu perdonada.
Qué va a ser de mi probe, si Dios me echa
La pena, que merezco por miós culpes,
De qu’ El tíen ce por be la llista fecha,
Y si al dái cuenta d’ elles muy estrecha,
¡ Má del alma ! á isti fío non disculpes.
De que tu yes mió Má y yo ‘l to fíu
Bien te lo encamentó el Señor clavau
Na Cruz, cuando soltó el tercer clamíu
Y, en xusticia, el que tíen que ser cumplíu
El primeru, ye l’ últimu mandau.
En isti enfotu gárrome al to mantu
Y clavo nel Señor los gueyos míos;
Vellu en Cruz por miós culpes dame espantu,
Desapéname Tú por to amor santu,
Pos yes corazón toa pa tos fíos.
Y Tú, Señor, sin vida y qu’ al velume
Ente el cielu y la tierra la Cruz puesta,
Quiés que, tiemblando el mundo, el sol sin llume
La llanza al corazón To sangre estrume,
Allárgame el perdón que tal te cuesta:
Que si debe el trabayu de les obres
Ser la regla del costu á qu’ élles salen
Y si á isi tenor les tuyes cobres,
Yo del bien todu faltes, del mal sobres,
¿Con qué voy á pagate lo que valen ?
Sal por mi la To Madre, á quien i asisti
Bon por qué pa esa gracia merecella;
Si del senu del Padre acá viniste
Fo al To senu, y la sangre que vertiste
Nel mesmu te foy dada, y era d’ Ella.
Sin mancha de pecau concebía,
Pa triar la culiebra engañaora;
De toes les muyeres la escoyía,
Pa que fués la Má tuya, redimía
Si foy, Ella ye corredentora.
Muy lluego por mió vez vo á la presencia
D’ un xuez que non se tuerce á ser llamau.
¿ A quién no lu pizcaña la concencia?
¿Y cuálu, pa que afloxen la sentencia,
Non tíen bon menester d’ un abogau?
¿Y lu hay como yes tú? Quién poderíu
Lu tien igual al to? Si non yes Diosa
Del Padre Eternu yes el meyor Críu;
Y el Fíu de Dios vivo ye To Fíu
Y yes del Santu Espíritu la Esposa.
Y siendo Tú la Má, la Esposa y Fía
D’ Cristo, del Paráclitu y del Padre,
¿Qué ha negar isi Pá á la To porfía ?
¿ Fóite al contra el Esposu dalgún día ?
¿Y el Fíu no ha `star súditu á so Madre?
Manda Tú, pos que tienes en sin tasa
De la tierra y del cielu los poderes:
Tú yes la dispensera de la casa;
Per to mano los dones Dios mos pasa
Y fránquia á sos tesoros les peslleres.
Y pos dióte el Señor tal poderíu
Pa amparar desgraciaos pecadores,
Atendi compasiva al ruego miu,
Y duelte d’ isti probe desvalíu
Que tien bon menester de tos favores.
Aina va salir el mió procesu
Y si el xuez por mios culpes ye contrariu,
Pos fui ¡Ay de mi probe ! muy aviesu,
Poneivos Tú y to Fíu en contrapesu
Pa enclinallu al conciertu del Calvariu.
Del infame maderu á recostines
Fixeron sollivialu al Cirineu:
Sin sangre y derrangau á deciplines;
Sin fuelgu y coronau con espines
Que is morriés pel camin tuvieron mieu.
Pero entá allegó al Golgota arrastrau:
Ena Cruz se enclavó al Divinu frutu
Y ente inxuries y afrentes fo emprúnau,
Y al vese por so Padre abandonau,
Entrugandoi por qué, dió un gran sollutu.
Non por eso sintió vese humanau
Pal home de Dios home ser valíu
Qu’ acabantes de ser atormentau
A so Padre escusómos de pecau
Y el perdón de la pena y fo pidíu.
M´s pa Tí el Consumau foy muy triste
Llamándote mujer, entamó el trueco,
El mesmu qu’ en to seno concebiste,
De cambiáte en mió Má y Te aveniste
A que fués fíu tuyu isti provecu.
Y pos debo de Cristo á les bondaes
El que seas mío Má y la mío Tutora,
Ten les puertes de mió alma bien guardaes,
Les del cielo de par en par franquiaes
Pa alabáte allá siempre i A Dios Señora !