domingo, 14 de agosto de 2011

ADIÓS MI ESPAÑA QUERIDA…

http://www.deflamenco.com/discos/portadas/grandes/valderramaseem.jpg
Sitio web de esta imagen: deflamenco.com

http://images.coveralia.com/autores/fotos/antonio-molina581.jpg
Sitio web de esta imagen: coveralia.com

-Los que hemos tenido la enorme fortuna de criarnos con los abuelos –tal vez somos los últimos en ello-, sabiendo que el abuelo es una figura sagrada y sabiendo, pues, valorar mejor lo que es la familia, hemos crecido conociendo canciones de Antonio Molina y Juanito Valderrama. En estos días se me vienen a la mente dos que estos excelsos artistas andaluces dedicaron a los emigrantes españoles. El genial malagueño decía “Adiós mi España preciosa, la tierra donde nací, bonita, alegre y graciosa, como una rosa de abril… ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! Voy a morirme de pena viviendo tan lejos de ti!”; el genial jiennense: “Adiós mi España querida, dentro de mi alma te llevo metida, aunque soy un emigrante jamás en la vida yo podré olvidarte”. Lo que nos podía parecer una especie de recuerdo emocionante de los abuelos no es sino la cruda realidad de un presente negro. La Historia se repite y es todavía peor; antes al menos ser licenciado era una especie de seguro de vida, o al menos de seguro laboral. Ahora somos los licenciados los que tenemos que emigrar forzosamente. Los médicos ya comenzaron a emigrar a Portugal e Inglaterra; parece ser que en los Estados Unidos y el Brasil no tienen dificultades para encontrar trabajo; aquí sí. Muchos trabajadores especializados en el sector de la construcción acuden a los países árabes. Alemania requiere licenciados españoles. Y España, o mejor dicho, lo que queda de España gracias a una casta política corrupta, 17 taifas de golfos y vividores, con más funcionarios que el Japón y más coches oficiales que los Estados Unidos, no es que “no dé trabajo” a sus hijos, que por supuesto, sino que los fuerza a irse y a que no vuelvan. Curioso hecho en el país que más se precia del “culto al progreso”. Pues vaya progreso, vaya. Como en Sevilla, el tranvía y las bicicletas, para luego ofender con saña todo aquello que sea defensa de la tradición. Estranha forma de vida!

A mí me queda ya poco aquí. Menos de un mes para ser exactos. Y que conste que yo estoy rey comparado como están otros muchos, que con lágrimas en los ojos y muchas ganas de trabajar también se tendrán que ir de aquí, mientras sigue este sistema infame y esta mentalidad autodestructiva. Y así como los portugueses, que están en nuestra misma o peor situación, entonan a Amalia Rodrigues cuando están lejos del hogar, los españoles volveremos a entonar a Molina y Valderrama, por lo buenos artistas que fueron y por lo mucho que nos identificamos con aquellas letras.


Juanito Valderramas "El emigrante Año: 1959"


Antonio Molina - Adios mi España querida