jueves, 22 de septiembre de 2011

GROSERÍAS (III): ACLARACIONES.


-La verdad es que se me hace muy pesado, muy extraño, el tener que escribir algo así. Jamás imaginé que una vida tan triste, tan rocambolesca y tan insulsa como la mía fuera a convertirse en blanco de ciertos cotilleos estúpidos, y más estando un servidor a miles de kilómetros de distancia del hogar. No obstante, hay cosas que claman al cielo, que me hierven la sangre. Así, pues, vayan estas aclaraciones por delante:

Siempre, en mi pajolera vida, me ha importado muy poco lo que hagan los demás. Sabiendo que mi gente, la de sangre y la de amistad, está bien, lo demás me sobra. Lo que haga cada cual de puertas para adentro (Y a veces hasta de puerta para afuera) es cosa de cada cual. No tengo por qué estar pendiente de lo que hace nadie como nadie tiene que estar pendiente de lo que hago yo. Soy muy celoso de mi intimidad y así seguiré hasta que me muera. Ya bastante lo controla a uno la vida como para tener que soportar "fiscalizaciones" de quien no tiene velas en el entierro.

Por eso mismo, no entiendo que mi vida pueda despertar tanto interés. Y todo porque en alguna foto del facebook salgo "medio abrazado" a una chica. Bien, por esa regla de tres, entonces tendría que tener un harén.... Pero no, más allá de este detalle que puede parecer simplón, lo que me molesta es que por lo visto, a muchos no les importa que un paisano haya tenido que abandonar su tierra por falta de trabajo y por nulidad de expectativas (Como tantísimos otros están teniendo que irse hacia Alemania, Inglaterra, Brasil, etcétera); aquí lo que importa por lo visto es un absurdo "morbo" de uno que sale retratado con una preciosa limeña.

Que esa es otra, que claro, que por lo visto, cuando un español va a Sudamérica, las mujeres se le abren de piernas a cada instante.... Y todo español que cruza el charco es para hartarse de follar por la cara, ¿verdad? Porque claro, eso en España no pasa.... Qué va....

Y así, con esta mentalidad, muchos emigramos mientras que los adalides de la telemierda se hacen cada vez más ricos. No me extraña, pues. Un reflejo vivo de lo que se ha convertido nuestro país. Bonita mentalidad de cultura, progreso, tolerancia, desarrollo, libertad.... En sarcasmo. En realidad: De ruina.

Ítem, sucede que hay muchos que van más allá de una "simple envidia". Por decir algo, claro, porque quién coño me va a envidiar a mí.... No, pero va más allá de eso. No se soporta el ver a alguien bien y tranquilo, aunque el "observador" esté mejor. Es una mala sombra.... Que acaba en el desprecio por la intimidad. Y no es sólo cosa de la gente de los pueblos, ni por asomo. No. No sólo es que no entiendan la intimidad, es que no la aprueban, es que la desprecian. Algo tan elemental y preciado para el ser humano, sin embargo, para ellos es motivo de odio. No entienden que una persona quiera tener su hueco mental, su pensamiento abigarrado, su momento de gusto reflexivo. Las personas existen para entrar en el absurdo juego del cotilleo, y esa persona ha de ser útil para ese inframundo armado en el arte del artificio, del aparentar, del histerismo, de la mentira…. De la gente que quiere quedar bien con todo el mundo y sin embargo esperan que Fulano, Mengano y Zutano se den la vuelta para ponerlos como mil trapos. Es "gente" que, sencillamente, no soporta que los demás disfruten. No se tratan de tener más que Fulanito, se trata que Fulanito no tenga (Todavía más retorcido). Se trata que Fulanito entre en ese infumable circulito y forme parte de su utilidad, en toda una mecánica que nos explica la génesis de las telenovelas, género de nuestro tiempo y en verdad harto realista. Este sentimiento del que ni tenga ni disfrute no es envidia, no…. Va mucho más allá de eso. Es una especie de rencor acumulado, ahíto de toxinas en el alma. Es algo que supera a la envidia en comezón de maldad. Por eso enferman cuando ven que un hijo de vecino quiere mantener su espacio libre, su intimidad; no, todo tiene que estar controlado por ellos….

De verdad, qué pena. Qué pena, penita, pena...

Con todo, lo advierto desde ya: Jamás he dado explicaciones de mi vida privada y jamás lo voy a hacer. Sencillamente: No me sale de los cojones. Que no se enfade mi gente, que entiendo en un momento dado sus preguntas al igual que yo puedo preguntar a algún amigo o familiar por un tema en concreto, y sabiendo que le va bien, pues todo en orden; que yo sé que ellos lo hacen por lo mismo. Empero, ellos mismos saben a lo que me estoy refiriendo, y me estoy refiriendo a ese cotilleo demencial del que nunca he participado. Muy bien, pues quien quiera cotilleo, que ponga a Belén Esteban y demás piara que se hace rica a costa de ellos, pero a mí que me dejen tranquilo de una puta vez. No les voy a dar el gusto. Y en el fondo, les doy las gracias, pues si se me podía pasar la tentación de "volver" hasta hace poco, ahora sé de sobra que no lo voy a hacer, que si vuelvo es de contadas vacaciones y por ver a esa gente que tanto quiero y punto.

Por lo demás, ésos a lo que me refiero pueden ir escuchando esta rumba:

consuelo mi vida privada



Y pueden ir leyendo esta poesía de mi puño y letra:

PARA QUIEN QUIERA COTILLEAR

Quien quiera cotillear,
buscando un morbo insano y chulo,
que resuelva por qué los mulos cagan cuadrado,
teniendo redondo el culo.


El que quiera saber, embustes a él,
quien quiera saber, que se compre un libro,
sea como fuere, en todo caso,
a mí que me dejen tranquilo.


De cintura para arriba,
y de cintura para abajo,
hice, hago y haré lo que me
sale de la punta del carajo.


Así, pues, que ladren y rebuznen,
buscando no sé qué o qué se yo,
yo soy libre y explicaciones no debo
de mi vida y menos de mi corazón.


Mejor harían en pelear,
por este país que se nos está yendo,
pero no, seguirán en lo mismo...
chismorreando, muriendo....


Así las cosas, reitero lo dicho:
Que les den por donde termina la espalda,
a todos aquellos que desde su ridícula vida,
lo ajeno irrespetan y amargan.



He dicho.