sábado, 22 de octubre de 2011

PABLO VICTORIA GRUESO ESCRIBE SOBRE LA ALIMENTACIÓN ECOLÓGICA.

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Sitio web de esta imagen: maldonet.com

-Pues sí, el flamante prologuista de Pasión Llanera (El regreso de Sebastián de Armas) está metido en una empresa interesante.

La verdad es que siempre he sido un defensor nato de la naturaleza. Yo me crié en un pueblo lleno de olivos y eso del asfalto y el humo nunca lo llevé bien (¡Imagínense ahora en Lima, pues!). Por eso mismo es que no entiendo que haya quien se diga ecologista y luego antitaurino, cuando precisamente el mundo del toro mantiene tanta fauna y flora... En fin, me fío más de la defensa de la creación que hicieron Chesterton, Tolkien o Solzhenitsyn, por ejemplo. No comulgo con ciertas exageraciones y manipulaciones subvencionadas sobre el asunto, pero todavía menos con quien se empeña en negar que este aberrante estilo de vida nos pasa una factura muy cara, empezando por las porquerías que comemos.

Así, pues, les exhorto a que lean tan interesante artículo:


"Buenas días a todos.

He recibido bastantes correos preguntando por qué envié el enlace www.enterbio.es la semana pasada, sin ninguna explicación al respecto, y sin decir de qué se trata. Disculpas pido, pero pensé que al visitar el sitio sería bastante evidente.

Brevemente os contesto en general, para responder tanto a todos los que preguntásteis como a los que no se atrevieron a hacerlo.

Hay muchos estudios que afirman que (además de la contaminación, el abuso de los rayos solares, el cigarrillo, el estrés, etc.) una buena parte de los cánceres provocados hoy en día se debe a la alimentación que consumimos habitualmente. Pero dejando de momento a un lado la opinión de numerosos científicos, supongo que todos habréis notado el enorme aumento del cáncer en las últimas décadas y sobre todo en los últimos años. Yo mismo recuerdo que cuando era niño era raro oír hablar de un cáncer en mi entorno cercano, y desde luego impensable en una persona joven. Y ahora mismo tengo decenas de personas a mi alrededor con cáncer o que ya han muerto de éste, y lo peor, muchos muy jóvenes, incluso algunos niños hijos de amigos míos, cosa impensable hace un par de décadas. Sobre este asunto, y sobre mil otros tipos de enfermedades provocadas por la alimentación de hoy en día, os envío el archivo adjunto a esta carta. Es muy sencillo y rápido de leer, pero permite hacerse una idea del veneno que comemos todos los días, o sea las vacas, cerdos y pollos hiper hormonados artificialmente, la saturación de antibióticos a los animales, la comida basura de la que se alimentan, las dioxinas y toxinas que luego se nos transmiten, la contaminación de los ríos y los mares, los pesticidas y herbicidas químicos, los abonos artificiales, las modificaciones genéticas, los conservantes y colorantes, etc., que constituyen un flujo de veneno continuo para nuestros cuerpos.

Por otro lado, también se produce la situación de maltrato animal en la masiva industria cárnica de la que se nutre gran parte de la humanidad. Esto también es para reflexionar al respecto. Y no se trata de volverse un ecologista fanático, ni de volverse vegetariano, ni vegano, ni nada de eso. Los que me conocen saben que no tengo ese perfil. Sé que el Creador nos dio la Tierra y la naturaleza para sojuzgarla, y que está a nuestra disposición, pero para usarla, no para abusarla, pues no considero que la hayan puesto a nuestra disposición a toda costa ni a cualquier precio. No se nos dio para abusar en nuestra posición de superioridad sino que, como los padres con sus hijos, los humanos tenemos el deber de cuidar y proteger la naturaleza. Esto se entendió bastante bien por parte de la humanidad hasta hace muy poco. Es decir, siempre se criaron animales de manera natural, y siempre se mataron cerdos, gallinas y vacas en las granjas de una manera natural, sencilla, rápida, muchas veces casi sin dolor o con el mínimo que se podía producir al animal, con el objetivo de dar de comer al hombre, pero sin usar métodos de crianza y matanza industrializada completamente inhumanos e inmisericordes. Ahora sólo existe el criterio económico sin reparos en ningún otro tipo de criterio y, la masificada industria cárnica, con tal de reducir sus costes a como dé lugar para maximizar sus beneficios sin reparar en medios, se vale de métodos de tortura espantosa para la crianza y la matanza de los animales. Hace muchas décadas casi se acabaron los pollos y gallinas criados corriendo en su corral, o poniendo huevos de manera natural, y casi se acabaron las vacas pastando libremente por el campo. El criterio de la "maximización de beneficios económicos sin reparar en los medios" hizo que ahora los animales estén hacinados unos encima de otros, asfixiándose y matándose entre ellos, mientras son hormonados para que crezcan artificialmente más rápido, poniéndole luz ultravioleta a las gallinas 24h al día para que crean que están de día y pongan más huevos y mueran más pronto, inseminando artificialmente a los cerdos para que siempre estén preñados y produciendo marranitos como una fábrica sin descanso y sin respetar los ciclos naturales, encerrando a las vacas en compartimentos donde no se pueden mover para que engorden más rápido a costa del cautiverio, y ordeñándolas día y noche sin descanso hasta que mueren de agotamiento al 20% del desarrollo de su vida natural. Y esto sólo por poner unos poquísimos ejemplos de cómo funciona esta industria. Os adjunto el siguiente documental (no estoy de acuerdo con todo su mensaje pero vale mucho la pena verlo) si queréis ver en detalle imágenes reales acerca de cómo funciona la industria cárnica (advierto que por sus imágenes y escenas no es apto para públicos susceptibles).

http://www.youtube.com/watch?v=lgBYBORLXUo&feature=related

Pues bien, he ahí las razones por las que envié el enlace que envié. Personalmente, me da mucho gusto comer fruta que sé que ha sido cultivada como lo hacían nuestros abuelos, de forma natural, sabiendo que no me estoy metiendo al cuerpo sustancias químicas o modificaciones genéticas innecesarias. Me da mucho gusto comer huevos que han sido puestos por gallinas criadas en condiciones normales de un clásico corral de toda la vida. Me da mucho gusto servirme la leche por las mañanas y, mientras ésta cae en mi vaso, estar leyendo en el envase que estas vacas viven en libertad en el campo y son ordeñadas de manera normal y alimentadas con comida natural. Me da mucho gusto comer pollo que no ha sido inyectado con hormonas ni ha sido tratado con toxinas que me envenenan. Me da mucho gusto comer mermelada hecha sólo de fruta natural y no llena de colorantes y conservantes artificiales. Y un largo etcétera.

Ya sé que los alimentos criados en estas condiciones son más costosos, por obvias razones. Pero sinceramente creo que vale la pena. Por nuestra salud humana principalmente, y también por no colaborar con esa degeneración que es la actual deshumanizada industria cárnica. A mí me encanta ahora consumir estos alimentos orgánicos y realmente naturales, y os pongo el enlace donde podréis comprar en un supermercado online totalmente "ecológico", que llaman. Los alimentos llegan 48 horas después de hacer el pedido por internet, en la franja horaria que solicitéis, y se cobra en la cuenta bancaria después de que se haya recibido el pedido. Por supuesto toda esta información es para quien le interese. Lo único que estoy haciendo es recomendar esta opción de consumo natural.

www.enterbio.es

Abrazos,

Pablo Victoria Grueso."

polvictoria@gmail.com