jueves, 17 de mayo de 2012

"EL EJEMPLO DE UN SOLDADO PERUANO" -"DIARIO DE AMÉRICA".

 Soldado César Vilca

El ejemplo de un soldado peruano


 Soldado César Vilca

Por Antonio Moreno Ruiz     
Había quien creía que Sendero Luminoso era una triste pesadilla del pasado. Muy tristemente, nunca fue así. El selvático territorio del VRAE nunca ha dejado de estar infectado por el terrorismo marxista, el cual ha añadido el narcotráfico a la hoz y el martillo. De las FARC a Hugo Chávez, resucitado el que parecía un cadáver hediondo y se reconvirtió en comunismo hereditario por obra y gracia del clan Castro, el vértigo que da esta corriente en todo el continente es para tomárselo en serio.

Y en el Perú, toda esta peligrosa marabunta en el difícil territorio selvático, una tierra de frontera con pocos medios y realmente mal vigilada, donde la cosa pública como decimos no tiene ni voz ni voto. Aún muchos no son conscientes de lo que supone batallar contra aquél pseudo-estado paralelo. Soldados que ni cobran ni comen bien, pero que tienen una resistencia y una valentía a prueba de lo que sea, son destinados allí a hacer lo que muchos no quieren: Plantar cara y hacer justicia. Con coraje y fidelidad sin límites, con vocación destilada sobre el terreno. A vencer o morir. Y en eso mismo, el Perú cuenta ya con muchos caídos. Uno de los últimos ha sido César Vilca. Ha sido su padre el que ha encontrado el cadáver, frente al desorden y la desidia del Estado. Un hombre anónimo ha sido capaz de adentrarse en aquellos dificultosos pagos mientras que una multitud de congresistas ni sabe ni quiere hacer gran cosa. Una honda conmoción social se cierne y pocas son las respuestas claras y bravas. No obstante, como español afincado en Lima, me impresiona la gallardía de este hombre y sus camaradas. Y que por las calles y carreteras se puedan ver constantes carteles loando su militar nombre, carteles que hablan de patria, entrega y sacrificio, conceptos que todavía aquí no son malsonantes, me llena de buena impresión. Y es que los izquierdistas peruanos, salvo algunas excepciones más caviares, parecen reaccionarios al lado de los derechistas liberales españoles, ¡muchos de los cuales tienen a Mario Vargas Llosa como su intelectual de cabecera! Bueno, al menos los poquitos que leen…

Se me viene a la mente por ejemplo el cantautor cubano Silvio Rodríguez, comunista declarado, que dice en una canción: “Hoy mi deber era cantarle a la patria, alzar la bandera, sumarme a la plaza….”. De “patria o muerte” hablan los regímenes de La Habana y Caracas. Por eso, definitivamente, el progresismo es un arma de destrucción masiva. Destruye lo espiritual y lo natural. Destruye la normalidad. No vale que el Estado haga mal las cosas, pero tampoco vale que la sociedad se deje envilecer por las buenas, y que muchos integrantes de esta sociedad no se atrevan ni a pronunciar “Dios” o “patria” por miedo a no sé qué. La izquierda europea, ya consumado el fracaso de la terrible URSS y cada vez más impregnada de Gramsci, la Escuela de Frankfurt y el Mayo del 68, ha penetrado en España (Contagiando también a Portugal) con las más fanáticas exageraciones. Y así nos va de bien a los españoles… Con el país arruinado y las bocas mudas, y quienes hablan las mismas tonterías son siempre los mismos. Puede que otros pretendan confundir y usurpar verdades y conceptos que ni les van ni les vienen; es más, puede que hasta la izquierda española sea más coherente en eso de ser apátrida e inyectar un radical complejo de inferioridad y de falsa culpa, pero lo que no es de recibo es que no haya una respuesta merecida y contundente. Y encima, aquellos pocos que responden son vilipendiados y hasta agredidos con el concurso de esa derecha.

Que César Vilca descanse en la paz del Señor, que cunda su excelso ejemplo y que el Perú luche contra el terrorismo y no negocie con esta canalla, y por supuesto que no acabe premiándola, es decir, que no haga lo que se hace en España. Y que no se olvide de sus héroes, a los que puede y debe loar sin complejos.