martes, 1 de mayo de 2012

POEMAS DE LA EMIGRACIÓN (VI).


MAMÁ

No puedo dejar de estar triste,
Mamá, aunque no estoy nada mal,
Mas cada vez que me acuerdo de ti,
Las lágrimas me van a inundar.


Extiendo mis brazos porque así,
Me parece que te voy a alcanzar antes,
Es como si me sintiera un poco más cerca,
De tu alma, de tu semblante.


Mamá, yo soy un emigrante,
Aquí tengo trabajo y tengo novia,
Pero tú estás muy lejos. Y la tierra….
Y los recuerdos fuertes a cualquier hora….


(Aunque en verdad no soy nada de eso).
Puedo parecer un niño perdido y asustado,
No puedo parar de evocarte,
Implorando un beso, un abrazo.


Ay, es que la vida te pone,
En tesituras muy complicadas,
Aquí me estoy realizando, estoy luchando,
Tengo posibilidades y tengo ganas.


Pero no te tengo cerca, y eso…
Y eso es muy difícil de soportar,
Por eso imploro a Dios tocando
Mi medallita de la Virgen de Fátima sin cesar.


En fin, mamá, qué te voy a decir,
Que de antemano no sepas…
Si Dios quiere pronto nos reencontraremos,
Para que como siempre demasiado me quieras.




POEMAS DE LA EMIGRACIÓN (IV).


POEMAS DE LA EMIGRACIÓN (V).