martes, 8 de mayo de 2012

"¿LATINOAMÉRICA?" - "DIGNIDAD DIGITAL".


¿Latinoamérica?

" Las Indias que necesitaba España descubrir para Dios porque Dios la había elegido como madre de veinte naciones cristianas que amarán la justicia y la poesía, la libertad y la gloria" de "La piel de  Toro


Por Antonio Moreno Ruíz 

La América Hispana, la América Española


¿Qué es "Latinoamérica"? Algo que realmente nunca ha existido. Fue un término que se inventó Michel Chevalier, ministro de Napoleón III. En el siglo XIX, la Francia post-revolucionaria, ante tendencias nacionalistas como el pangermanismo y el paneslavismo se vio como "iluminada" ante aquellas plausibles amenazas para crear otro nacionalismo paralelo, el panlatinismo, y así justificar su supremacía liderando a las patrias romances.

 Cierto es que en la época del Imperio Romano, "latino" podía servir para designar al hijo de la Roma Occidental, que hablaba latín, mientras que en la Roma Oriental predominaba el griego. Empero, cuando surgen las lenguas románicas derivadas del inolvidable latín (Al que muchos malos clérigos y progres-caviar analfabetos quisieran malamente enterrar), "latino" es en España quien domina el latín. Por ello mismo, Bernal Díaz del Castillo, el afamado conquistador-cronista de América, en uno de sus textos dice "yo, que no soy latino...." No decía con ello que no fuera heredero de Roma, sino que no dominaba el latín. ¿Hablaríamos en razón de ello de "América Romance" o "Romanceamérica"? ¿No, verdad? ¿Y por qué si hemos de aceptar "Latinoamérica"?

Julián Marías en su día no lo aceptó, como en nuestro tiempo no lo aceptan José Javier Esparza y tantos otros. ¡Hasta Américo Castro reconoció que era un error!

Reiteramos: Jamás se habló de "América Latina" hasta la aparición del bonapartismo tardío. A ello, sumémosle la adhesión de las logias masónicas rioplatenses para tal término, con el objeto no ya “panlatinista”, sino de hacer olvidar la obra hispana en América.

Los mismos anglos, quien para las cosas del lenguaje siempre han sido claros y prácticos hasta la aparición de la tiranía de lo políticamente correcto hablaron de “Spanish America”; en verdad hasta hace poco como quien dice. Lógico y normal, la América Hispana, la América Española. Y los anglos, que siempre han sido claros, nunca hablaron de "Germanoamérica" para referirse a la América Septentrional. ¿No son germanos los anglosajones? Pues en principio sí. Probablemente, de haber triunfado la dialéctica pangermanista, serían llamados así; mas ellos serán muchas cosas, pero no tontos, y lógicamente no aceptarían eso. De hecho, ellos son “América” y “americanos”, frente al resto, que prefieren que sigan en la incertidumbre, el desarraigo y la indefinición… Y es que el  “¿qué somos?” del intelectual venezolano Arturo Uslar Pietri en verdad tiene respuesta: Hispanos de América! Pero ya se sabe: América para los americanos… Del norte.
Nosotros tampoco deberíamos aceptar estas palabrejas que atentan contra nuestra cultura, nuestro protagonismo, nuestra historia, nuestra gesta. Curioso es como los “leyendanegristas” del mundo unidos, ya sean liberales o rojo-indigenistas, han tomado el término napoleónico como si religiosamente se tratara, omitiendo el "Hispanoamérica/ América Hispana/América Española" como si fuera ofensivo. Algunos creen que “Iberoamérica” sería lo más correcto, pero si nos atenemos a por qué muchos lo dicen -que no todos-, y escrutamos el trasfondo masónico-progresista del iberismo, veremos que no es muy distinto de los que se empeñan en el infumable “latinoamericanismo”.

En todo caso y a pesar de su inconcreción, “Iberoamérica” nos parece más correcto que “Latinoamérica”. O que “Latinoamérica y el Caribe…” Por cierto, no sabemos si desde Chávez hasta las conferencias episcopales cuando hablan así incluyen también al Quebec…

El 12 de Octubre, Día de la Santísima Virgen del Pilar, Día de la Hispanidad, aniversario de la arribada de la colombina hueste a Guanahaní, comenzó a celebrarse en la Argentina de Irigoyen. El destacado filósofo mexicano José Vasconcelos secundó tan linda efeméride. El término "Día de la Raza" no aludía en modo alguno a un "racismo político-biologista" sino a un sentimiento de cultura, identidad, religiosidad y comunidad, que vascos como el Padre Zacarías de Vizcarra y Ramiro de Maeztu (Como sangre vasca tenía el mentado Irigoyen) complementaron con una más adecuada teoría y terminología. El portugués António Sardinha defendió la inclusión de la familia lusitana en la hispanidad, con su propia rúbrica histórico-cultural por supuesto. Ya su compatriota Maria Carolina Michaelis de Vasconcelos dijo que “hispanis omnes sumus”. El nicaragüense Rubén Darío dijo que aún quedaban sueltos muchos cachorros del León Español y nos trazó la salutación del optimista, el peruano José Santos Chocano cantó a los caballos de los conquistadores y el mexicano Amado Nervo hizo lo propio a la raza de las águilas y los leones.

 ¿Latinoamérica? No, gracias. Concreción, seriedad, espíritu y arraigo: Hispanidad.

Antonio Moreno Ruiz

  http://poemariodeantoniomorenoruiz.blogspot.com