sábado, 8 de septiembre de 2012

PARA BOLLULLOS DE LA MITACIÓN (III).


 

SOMOS GENTE DE CAMPO

Que nadie lo dude,
que somos gente de campo,
se sabe a ciencia cierta,
que por eso tenemos encanto.


Soñamos despiertos,
sabiendo mirar al mar,
la tierra nos habla,
palabras de libertad.


Si bien tenemos defectos,
como todo hijo de vecino,
somos sinceros y llanos,
nos gusta el hogar tranquilo.


Gastamos hidalgas maneras,
el recuerdo nos invade,
el mosto llama al invierno,
la primavera es nuestra sangre.


Somos de otoñales romerías,
somos de veranos verbeneros,
el cantar de los pájaros,
nos hermana con esmero.


La sencillez nos adorna,
orgullo de casta,
hablas populares,
humor que no se cansa.


Aceituneros altivos,
conocemos sudores y fatigas,
el olor de la tierra mojada,
y lindos solanos de algarabías.


Tenemos historias y leyendas,
y aún nos suenan los ecos indianos,
entre matojos y alberos,
los niños se cruzan con los ancianos.


Añoramos los hermosos ganados,
Reyes Magos y cofradías tenemos,
somos eternos caminantes,
el Sur nos mantiene contentos.


En la ciudad nos sentimos extraños,
allí no encontramos de lo nuestro,
que no nos extrañe el sentirnos raros:
Nuestro orgullo es que somos de pueblo.


Colecciones de chistes,
recorren nuestras vidas,
los refranes y las fechas,
se agolpan todos los días.


El albañil se junta con el profesor,
y el médico con el tabernero,
el labriego con el sacristán,
y el abogado con el panadero.


Somos de plazas y palmeras,
inquietos observadores,
tenemos alma de tamborileros,
a las ventanas cantamos clamores.


Nos conocemos todos,
somos gente normal,
somos gente de campo,
queremos serlo hasta el final.