miércoles, 16 de enero de 2013

"DE LA POBREZA" - "DIGNIDAD DIGITAL".

De la pobreza

 Son hombres del ayer, causantes de la pobreza de los pueblos, unos como Gordillo atracan supermercados, otros entre los que se encuentra esa derecha tan liberal y masónica se apropian de nuestros ahorros depositados en los bancos, unos hablan de revolución, los otros ensucian la palabra libertad, son las dos caras de la misma moneda, tan falsa como el euro.
Por Antonio Moreno Ruiz
 
 
Son hombres del ayer, causantes de la pobreza de los pueblos, unos como Gordillo atracan supermercados, otros entre los que se encuentra esa derecha tan liberal y masónica se apropian de nuestros ahorros depositados en los bancos, unos hablan de revolución, los otros ensucian la palabra libertad, son las dos caras de la misma moneda, tan falsa como el euro.
 

Es un argumento muy manido de nuestro progre tiempo el achacar las culpas universales de la pobreza a la Iglesia Católica, la cual según esta “lógica” es muy hipócrita por tener un Papa que se sienta en un trono de oro. Se podrá explicar por activa y por pasiva que el famoso trono no es de oro, que sus materiales son pintura, tela y madera y que fue recubierto de bronce por Bernini entre 1557 y 1566, que seguirán en sus trece. Por supuesto, ya se podrá decir que la Iglesia no puede vender los bienes del Vaticano porque el Tratado de Letrán – a mi juicio con muy buen criterio- impide que los venda. Es más: Así se venda todo lo que hay en el Vaticano, todas las obras de arte que fueron construidas durante siglos y financiadas por mecenas y trabajadas por grandes artistas y obreros especializados que engrandecieron y sublimaron nuestra civilización que eso no solucionará ningún problema de pobreza. ¿Acaso solucionaría la pobreza el que vaciásemos los museos? ¿Acaso las sociedades sin riqueza artístico-patrimonial son más justas? Yo creo que ni la estúpida teoría del buen salvaje de Rousseau llega a tan mediocres razonamientos. Y no obstante, ya hubo quien no entendió que aquella mujer derramara tanto perfume sobre la cabeza de Nuestro Señor Jesucristo. Este tema es tan viejo como hipócrita. Las falsedades protestantes han contribuido mucho durante bastantes años a crear esta imagen. Amén, por supuesto, de tanto enemigo interno que sin embargo, disfruta de jugosas prebendas en la propia Iglesia. Y es que cuando uno ve a no pocos pastores, ¿cómo quiere que esté el rebaño? Pero bueno, a pesar de tirios y troyanos, es un hecho que cuando los Estados Pontificios gobernaban buena parte de la actual Italia, la pobreza era mínima. No era un estado perfecto, pero desde luego era muchísimo más justo que muchos de su época, y no digamos de ahora; donde sigue habiendo estados que manejan grandes cantidades de oro, oro que ya sabemos a dónde va, para que luego nos echen la “culpa histórica” a los españoles. En cambio, desde que los Saboyas, las logias masónicas y la mafia tomaron el poder en Italia, se obligó a miles y miles de personas a la emigración; eso, los que pudieron escapar del exterminio. Barcos y barcos de hambrientos y desangrados llegaban a las costas de medio mundo hasta hace relativamente poco. El reino de las Dos Sicilias, una de las monarquías más estables del Viejo Continente, se convirtió en un infierno. Y hasta hoy.

Y siguen diciendo lo de “los tesoros del Vaticano….”

Y resulta que en España tenemos al tal Sánchez Gordillo, un cacique comunista muy del estilo de la cubana dinastía Castro y amigo de terroristas varios, con sus habituales y analfabetas alharacas nos viene diciendo que la pobreza se soluciona robando supermercados…. Y así es la mentalidad de mediocres resentidos y vagos ladrones propiciada por la izquierda, desde el marxismo más o menos ortodoxo a la reconversión gramsciana, y naturalmente, seguida por la derecha liberal de toda la vida. Total, que todo venga de un Estado (O de una finanza) omnipresente que nos trate como a niños subnormales. Así piensan todos ellos y encima nos echan en cara a los católicos los tesoros del Vaticano. Y es curioso, porque muchos luego se darán golpes de pecho saliendo en las cofradías de Semana Santa o en las romerías…. Y muchos de ellos se gastarán los cuartos en juergas y no dejarán ni un duro para los pobres, para esos pobres que en verdad a ellos les importan tres pepinos; mientras que la Iglesia Católica tiene misioneros en todos los rincones del mundo, contribuyendo con su esfuerzo y dedicación desde lo más básico a lo más elevado, desde la comida a la educación, a que haya más justicia y menos pobreza; y encima muchas veces lo paga con la propia vida.

Ni vaciando museos ni robando supermercados, señores. El tema no viene por ahí. Hay que ir a la raíz y dejarse de superficialidades facilonas. Y si no fuera por la Iglesia en España -y en buena parte del mundo-, la pobreza, la que no queremos darnos cuenta que tenemos, se elevaría por las nubes al instante. Pero parece que eso es lo que nos merecemos.



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