sábado, 12 de enero de 2013

LA EPOPEYA VILIPENDIADA: LOS REALISTAS HISPANOAMERICANOS (X).

File:AGUSTIN AGUALONGO.jpg

AGUALONGO

Antes la muerte que jurar,
Constitución republicana,
Yo lucho por la Religión,
Y por el rey de España.


Yo soy Agustín Agualongo,
El mestizo neogranadino,
Adalid del pueblo realista,
Igual de Pasto que de Quito.


¿A general de brigada,
Llegaré algún día?
Ni lo sé ni me importa,
La lealtad es mi guía.


Empuño bravos estandartes,
Estandartes de la corona,
Soy caudillo de bravos godos,
Mi coraje es mi honra.


Nuestras coloridas huestes,
Nuestra populosa alma,
Por toda la América,
Extiende la llama.


Soy camarada de Boves,
De Huachaca y Benavides,
Soy de todo aquel americano,
Que por las Españas resiste.


Sé que desde la península,
Las cosas se han hecho muy mal,
Entre conspiradores e "ilustrados",
La situación suena fatal.


Pero yo sé que la separación,
Sólo traerá calamidades,
Y muchos ricos revolucionarios,
Traerán duras tempestades.


Así, pues, entérense bien,
Yo soy Agustín Agualongo,
Y estoy dispuesto a morir,
Luchando por el Rey Católico.


Si me capturan y asesinan,
Déjenme mi uniforme,
No me venden los ojos,
Pues gritaré al orbe:


¡Viva la Religión,
y que viva el Rey!
¡Así es mi tierra,
Así es mi ley!


Mirando de cara al sol,
Inmolaré mi destino,
Por Dios que nuestra gesta,
No caiga en el olvido.