domingo, 24 de marzo de 2013

"LOS ANGLOSAJONES Y EL RUPTURISMO" - "DIGNIDAD DIGITAL".

As the UK advances clean energy investments and shows a strong commitment to support the clean energy sector, the US continues to falter.
*Imagen extraída de iicleantech.com

Los anglosajones y el rupturismo

Por Antonio Moreno Ruiz


EL FIN DE UNA ÉPOCA 

Tienen fama los estadounidenses de tontos e ignorantes. ¿Tienen fama? ¿O hay tópicos estúpidos? Más bien lo segundo. Pregúntenle ustedes a muchos discípulos de la ESO si saben situar a los Estados Unidos en el mapamundi y verán la sorpresita que se llevan. Que habrá muchos gringos bobalicones no lo dudamos, pero llamar “ignorante” al país de Columbia, Harvard y Yale no nos parece de recibo. Y ahora que estamos de celebraciones, es de resaltar que en los Estados Unidos no hay ruptura de celebraciones históricas, como sí existe en Hispanoamérica y cada vez existe más en España. No hacen distingos entre antes y después de la independencia, lo celebran por igual, como el conjunto de la Historia. La arribada del Mayflower, el día de acción de gracias o la independencia no tienen connotaciones especialmente diferentes. Sin embargo, a los españoles, la oligarquía mediocre y cleptómana nos dice que nuestra nación nació (Valga la hortera redundancia) con las Cortes de Cádiz en 1812. La única celebración histórica que nos queda es el 12 de octubre, que ya ha desaparecido de buena parte de Hispanoamérica, gracias a la Leyenda Negra que tanto alienta y subvenciona España. Y así nos luce el pelo… Y es que en eso, como en tantas otras cosas, los estadounidenses se parecen a los británicos. El británico puede ser de derecha o de izquierda o de lo que sea, pero ante todo es británico. Ni el inglés Evelyn Waugh ni el gaélico-sudafricano Roy Campbell comulgaban con la política belicista churchilliana, pero llegó la guerra y se alistaron voluntarios. Se podrá decir que esto es "patrioterismo".... Ya, pero no obstante es muy superior a lo que tenemos, o mejor dicho, no tenemos nosotros. Su país es lo primero. Y para nosotros no. Y esto explica muchas cosas, muchos traumas y muchas historias, porque el estado de cosas de nuestro país tiene mucho de "psicológico" o como se quiera llamar.


Y es que hablando de ignorancia e historia, en los Estados Unidos está más recordada y valorada la historia española que en España. Constantes referencias a la presencia española en Nueva Orleáns, Florida, Alabama, el mural dedicado a Vázquez de Coronado en Nuevo México, la presencia de los granaderos de Gálvez en el desfile de la independencia, o la misma estatua al adalid malagueño, o la misma presencia de Fray Junípero Serra en el capitolio... En fin, nada de eso se sabe ni se valora en España, la España que está llena de estatuas dedicadas a traidores.


Ciertamente, nuestro problema es que nos toca demasiado de cerca el planteamiento revolucionario francés, el mismo que quiere hacer tabla rasa del pasado cueste lo que cueste. Ha sido una revolución muy fuerte en lo sociopolítico. En el mundo anglosajón también se ha vivido una revolución (*) con una dolorosa ruptura religiosa que afectó a toda la Cristiandad y aún a día de hoy colea, con un terrible genocidio católico irlandés muy poco conocido; no obstante, paradójicamente, Inglaterra es el país más aristocrático de Europa, donde todavía se conservan tradiciones institucionales del Antiguo Régimen. En muchos aspectos, los anglos han entendido que la tradición no está reñida con el progreso sino al contrario. Nosotros, absorbidos por la epilepsia francesa con adobos totalitarios, hemos hecho todo lo contrario: Mientras más hemos rechazado nuestra tradición y nuestra identidad, más hemos ido cayendo. Y es curioso, porque los anglos, sin ser rupturistas, sin embargo, han apoyado mucho el rupturismo entre nosotros. Y el mal que uno desea y propaga acaba rebotando. Tras dos guerras mundiales y después de tanta palabrería liberal y tanto descaro financiero, los valores encomiables del trabajo duro, el ahorro, el esfuerzo y el mérito están desapareciendo en pro de la mentira y la especulación, que está dando paso a nuevos gigantes asiáticos que poco entienden de lo políticamente correcto. Estados Unidos, y en muchas ocasiones dándose poca cuenta, ha ido esquilmando su identidad en estos últimos tiempos mucho y muy rápido, y eso pasa factura. Se está confirmando el principio del fin del coloso angloamericano. Y se confirma que renunciar a las raíces es renunciar a uno mismo. Y como decía Juan Vázquez de Mella: "Si los pueblos tuvieran alma subsistente e inmortal, como los individuos, encontrarían en una vida futura el galardón de sus méritos y la pena de sus delitos; pero como viven y mueren en el tiempo, en la tierra reciben las recompensas y los castigos. Y como Dios sería injusto, y la ley moral mentiría, si quedase la maldad sin pena, por eso los delitos sociales son castigados con catástrofes y las civilizaciones corrompidas con barbaries".





(*)Véase: http://cnelkurtz.blogspot.com.ar/2009/08/el-proceso-revolucionario-ingles-la.html