sábado, 9 de marzo de 2013

MIS LECTURAS: "LOS MIL DÍAS DEL TERCIO NAVARRA", DE EMILIO HERRERA ALONSO.



 * Extraído de palabraobra.blogspot.com

-He aquí uno de los libros que no hace mucho mis queridos padres me mandaron de España. Asimismo, otro de tantos que ha figurado en mi biblioteca gracias a la feria del libro de Punta Umbría (Huelva), por la que me paseaba con avidez cada verano. Y de un tema importante como es la guerra civil, removida al cabo de los años por politicuchos corruptos y analfabetos para su rédito ideológico, cuando encima muchos son hijos directos del régimen anterior.

Emilio Herrera Alonso fue uno de los más de cien mil españoles que en 1936 se presentaron voluntarios para el Requeté, la rama militar del carlismo. De origen cántabro, luego hizo su vida profesional en la aviación. Este libro es una especie de diario de guerra pulimentado, recogiendo asimismo testimonios de correligionarios y enemigos. No hay rencor ni desconsideración para éstos últimos, todo lo contrario. Es lo mismo que se puede apreciar en "Requetés, de las trincheras al olvido", esa gran recopilación de Pablo Larraz Andía y Víctor Sierra-Sesúmaga. Como curiosidad, cabe destacarse que este libro llamó la atención -para bien- de Arturo Pérez-Reverte. Y es que ya decían los romanos que los hispanos, cuando no tenían guerra en el exterior, la buscaban entre ellos mismos. Una prole arisca y enfrentada pero nunca muerta, dijo Fernando Martínez Laínez.


En un estilo escueto lleno de reticencias cultas, con unas descripciones sencillas y entusiastas que nos hace retrotraernos a una época que nos parece "exótica"; y digo exótica porque entonces había gente en España que en, un bando o en otro, estaba dispuesta a luchar hasta las últimas consecuencias. Claro que no era una sociedad perfecta, todo lo contrario, se pasaba hambre y necesidad, y la violencia era irrespirable, y había mil cosas malas; pero definitiva y objetivamente, lo que tenemos hoy en día es peor, porque hoy en día no hay más idea que el consumo bajo la palabrera fachada de la tiranía progre, y ese consumo se está acabando y sin embargo, ni por esas el personal es capaz de reaccionar más allá del fútbol y de los programas de cotilleo.

En fin, una muy buena lectura de mucho interés por su alcance y diversificación, dejando el sello de la fe y la pasión de su autor.