jueves, 21 de marzo de 2013

MIS LECTURAS: "PIZARRO, EL REY DE LA BARAJA", DE ALAN GARCÍA.

Extraído de cosas.pe

 -Así como el que no quiere la cosa me topé con este libro por el centro de Lima y me lo he leído en poco tiempo. Cuando supe de su existencia, no le di mucha confianza, pues tan acostumbrado a cómo está uno a la Leyenda Negra, y máxime cuando desde España es más difundida y hasta financiada que por el propio chavismo que ahora está de idolátrico luto, Sin embargo, en una entrevista que el periodista Beto Ortiz le hizo al ex-presidente de la república peruana, vi que podría ser muy interesante. Luego, viendo los comentarios de amigos que se atrevieron a comprar el libro, me acabé de cerciorar. Y en verdad no es una lectura en vano.

Puede parecer que ahora me las doy de pedante o de sabio, pero de verdad que no pretendo eso. No obstante, siempre que se critica a Pizarro, una de las cosas que he dicho es que era un soldado curtido en las guerras de Italia, sirviendo a las órdenes de Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, quien introduce una serie de novedosos avances militares que harán furor en toda Europa. De esta época surge el nuevo papel de infantería así como el hospital de campaña, gracias a él, sus hombres y a la Corona a la que servían. Asimismo, Hernán Cortés, de la misma región y hasta pariente de Pizarro, también sirvió en este contexto. Era cuando los "dioses" nacían en Extremadura (Como el título de Rafael García Serrano): Balboa, Pizarro, Cortés, Valdivia, Orellana, Coronado.... Todos hicieron Historia con pocos hombres y recursos pero con muchos.... bemoles. Con todo, cuán grande ha sido mi sorpresa al comprobar que Alan García enlaza a Pizarro directamente con la "política italiana", empezando porque, más que la pólvora y los caballos, lo que hizo que el extremeño llegara a lo que llegó fue su instinto y su constancia para la política, no descansando hasta crear un reino indiano para la Corona de Castilla. Cierto es que Pizarro, como el 80% de la población europea del siglo XVI, era analfabeto. Tan cierto como que era hijo bastardo de un hidalgo y se había criado criando puercos (Dato que resaltan mucho los indigenistas. Curioso clasismo...). Pero no es menos cierto su talento militar y sobre todo, su instinto de gobierno, algo que le hizo superior a Alonso de Ojeda o Pascual de Andagoya, quienes acabaron, aun con desiguales resultados, fracasando en sus expediciones conquistadoras. 

Veo, eso sí, exagerado el "maquiavelismo" que García intenta exponer en el marqués. 

Al final tiene un arrebato indigenista que en verdad nada tendría que ver con un nacionalismo peruano y sí con un un indigenismo anterior a la formación del Perú, que no concordaría con el mestizaje del ex-presidente, cuyo carisma al final no siempre es positivo.

Con todo, no deja de ser muy interesante. Al contrario que han hecho muchos historiadores, Alan García ha abordado toda la perspectiva política de un hombre en su contexto, y dentro de todo lo que pueda ser criticable, ha mantenido una objetividad bastante decente. Y creo que es una herramienta para que muchos peruanos (Y también españoles, que falta nos hace) comencemos a reconciliarnos con nuestra historia sin leyendas negras ni complejos de inferioridad.  Es una lectura muy buena para nuestros tiempos, aun con ciertas reservas. 





 
 *Imagen extraída de www.noticiassin.com