miércoles, 3 de abril de 2013

PARA BOLLULLOS DE LA MITACIÓN (X).



 OFRENDA

Eres el perfume que impregna mi alegría,
eres la anécdota que nunca cansa,
eres la lágrima del recuerdo,
siempre serás mi casa.


Eres el dátil siempre dulce,
eres el embutido siempre contundente,
eres la naranja siempre vitamínica,
eres el puchero que siempre hierve. 


Eres mi día y mi noche,
eres mi emoción y mi anhelo,
eres la calle hablando,
eres mi jardín y mi desierto.


Terruño mío y de mis antepasados,
en verdad no puedo sentirme a gusto del todo;
hasta que no llego a tu suelo,
de la tranquilidad no me cercioro.


En ti nací y en ti quiero morir,
porque tú eres mi alberca y mi estufa,
porque eres la fuente de donde bebo,
porque mi creación es toda tuya.


Y por eso mi creación te presento,
como la más humilde ofrenda,
porque no se entiende al hombre,
sin Dios, sin sangre y sin tierra. 

   





PARA BOLLULLOS DE LA MITACIÓN

PARA BOLLULLOS DE LA MITACIÓN (II).

PARA BOLLULLOS DE LA MITACIÓN (III).

PARA BOLLULLOS DE LA MITACIÓN (IV)

PARA BOLLULLOS DE LA MITACIÓN (V).

PARA BOLLULLOS DE LA MITACIÓN (VI).

PARA BOLLULLOS DE LA MITACIÓN (VII).

PARA BOLLULLOS DE LA MITACIÓN (VIII).

PARA BOLLULLOS DE LA MITACIÓN (IX).