jueves, 16 de mayo de 2013

CLAMORES DE UN ESPAÑOL (XV).

File:Retrato de Francisco de Quevedo.jpg
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 A DON FRANCISCO DE QUEVEDO Y VILLEGAS
 
¡Ah, Maestro de Castilla!
He tenido muchos sueños,
Y en más de uno la muerte,
Mandaba poderosos recuerdos.


Ah, conceptista del Barroco,
Ah, colérico temperamento,
Fue la Cruz de Santiago,
La que alumbró tu talento.


Genio de las letras,
Espadachín reputado,
Conociste la Italia Aragonesa,
Con el Duque de Osuna al lado.


Azote de la nariz de Góngora,
Execración del falso converso,
Advertencia de lo decadente,
Qué grande fuiste, Quevedo.


De la miel de la política,
A la fría cárcel de San Marcos,
Fuiste adelantado en tu tiempo,
Tu listo humor hizo estragos.


Fuiste amante de tu patria,
Fuiste servidor de tu monarquía,
Cantaste las hazañas de un imperio,
Que con los años se perdería....


A España le quitaron entre todos,
Lo que ella supo ganar sola,
Un godo hizo una cueva en la montaña,
Y tus anteojos presintieron horas.


Oh, grandísimo escritor,
Oh, grandísimo Don Francisco,
Sigue inspirando, maestro,
Que duros tiempos han venido.


Por ello, tu experiencia,
Tan necesaria es ante tanta basura,
Caballero de las espuelas de oro,
Quevedo y Villegas: Genio y figura.









CLAMORES DE UN ESPAÑOL.


CLAMORES DE UN ESPAÑOL (III).

CLAMORES DE UN ESPAÑOL (IV).


CLAMORES DE UN ESPAÑOL (VI).

CLAMORES DE UN ESPAÑOL (VII).

CLAMORES DE UN ESPAÑOL (VIII).

CLAMORES DE UN ESPAÑOL (IX).

CLAMORES DE UN ESPAÑOL (X).

CLAMORES DE UN ESPAÑOL (XI).


CLAMORES DE UN ESPAÑOL (XII).


CLAMORES DE UN ESPAÑOL (XIII).


CLAMORES DE UN ESPAÑOL (XIV).