jueves, 2 de mayo de 2013

"EL CHAVISMO MÁGICO" - "DIGNIDAD DIGITAL".

El chavismo mágico  

 

Por Antonio Moreno Ruiz 

 

El realismo mágico podrá gustar más o menos como estilo literario, pero lo cierto es que se da en la vida diaria; empero, la realidad está superando continuamente a la ficción. Cosa distinta es que García Márquez y tantos otros hayan hecho sus descripciones hacia lo que ellos entienden por derecha, considerando que, por lo visto, la izquierda está libre de pecado. Cuando en un programa de la televisión andaluza, tiempo ha le preguntaron al novelista mexicano Carlos Fuentes que a quién prefería, si a Fidel o a Pinochet, él respondió que Fidel, porque era “más creativo”…. Era el mismo que criticaba a Hernán Cortés y la Conquista y decía que, los pocos españoles buenos que vinieron era porque habían heredado la tolerancia de los moros… No obstante, los hechos son muy tozudos,  y así como la realidad supera la ficción, la izquierda se supera cada día en bestialidades de todo tipo. Valle-Inclán también se inspiró en determinados personajes también “a la derecha” para escribir “Tirano Banderas”; pero si ha habido un personaje que haya sido realismo mágico en estado puro, ése es Hugo Chávez. El daño que ha hecho este sujeto todavía está por contar. Podríamos extendernos bastante, pero hemos de tomar algo capital para comprender el asunto: Chávez ha sido quien, artificialmente revivió a ese cadáver hediondo que era el castrismo. Según datos del propio gobierno, son 60.000 los cubanos que hay en Venezuela. Cuba ha aportado la praxis revolucionaria que Chávez, con los recursos de los venezolanos, ha extendido por Bolivia y Ecuador, apoyado desde Brasil por Lula –quien cuenta con corrupción y muertos en su haber- y también en plena sintonía con los montoneros convertidos en politiquillos de la Argentina y el Uruguay.  Con su grupo de asesores españoles capitaneado por el camaleónico-histriónico Jorge Verstrynge, intentó extender su imperio hacia Honduras con Manuel Zelaya, liberal de toda la vida y cantador aficionado de narco-corridos; hacia el Paraguay con el ex obispo disoluto Lugo, que ya fue expulsado por sus continuas corruptelas; y por último hacia el Perú con Ollanta Humala, a quien la oligarquía ha frenado sus pretensiones, hasta ahora…. Ha intentado desestabilizar Colombia dándole alas al terrorismo narco-marxista de las FARC, y a última hora, encuentra sintonía con el presidente Santos, el cual parece empeñado en resucitar los viejos demonios. Ha reinventando un culto pagano a un Bolívar que nada tiene que ver con el real y nefasto personaje histórico. Chávez, el golpista fracasado que veía conspiraciones por todas partes, no ha parado de interferir en la política de sus vecinos. El mismo que hacía firmar a los trabajadores en el libro de adhesión al régimen y si no amenazaba con expropiar la empresa y a los no afectos los dejaba sin trabajo; el mismo que copaba la televisión día y noche, mostrando su poco sentido del ridículo al cantar tan malamente a la par que contaba sus anécdotas con cólicos y diarreas, así como insultaba y amenazaba constantemente…. Son tantas cosas que no daría para una novela, sino para una enciclopedia. 

Asimismo, ha sido un subproducto de la nefasta teología de la liberación,  esa corriente de entrenamiento de terroristas por todo el Nuevo Mundo que en absoluto ha luchado nunca por los pobres, sino que ha querido alcanzar el poder a toda costa para la hoz y el martillo. El cristianismo de Chávez era tal que dijo, refiriéndose a Benedicto XVI, que “Cristo no necesitaba embajador en la tierra”… Y en Libia, delante de Gadafi, soltó que Cristo y Mahoma estaban unidos en el grito libertario….  

Y es que al contrario de lo que creen algunos desinformados, que siempre buscan justificaciones facilonas, jamás ha guiado su movimiento para ayudar a los más desfavorecidos. Ese discurso de “los pobres” no es más que pura y cínica estrategia maquiavélica, sin diferir mucho del estilo de Pablo Escobar. Sus famosas expropiaciones no han sido contra los grandes empresarios, con quienes no ha tenido excesivos problemas (Tampoco los ha tenido a la hora de vender petróleo a Estados Unidos), sino contra la clase media-trabajadora, a la que ha esquilmado por completo para comprar votos y hacer a su pueblo cada vez más improductivo e impotente. En vez de “sembrar el petróleo”, como siempre defendió el intelectual Arturo Uslar Pietri, lo ha regalado o malvendido. Asimismo, su país, uno de los potencialmente más ricos del mundo, no produce absolutamente nada, teniendo hasta que importar huevos. Deja a Venezuela presa de la división y la violencia, con una estadística de más de 11.000 asesinatos al año en Caracas; y no contento con eso, fue diseminando “armas para el pueblo”, acaso emulando al desastroso y criminoso Frente Popular. Ha creado una nueva oligarquía de ávidos analfabetos y amigos de lo ajeno que es todavía peor que la clase política de antes, por imposible que parezca. Y bueno, como no podía ser de otra manera, fieles al estilo del comandante, las huestes chavistas se cubrieron de gloria en los interminables funerales, donde terminaron apaleando a la periodista colombiana Andrea Rengifo y a su equipo de RCN. Y ahora la paliza a los diputados de la oposición, volviendo a no hacer ascos para pegarle a una mujer. 

Con este panorama, Nicolás Maduro asumió el poder porque le dio la gana, sin más garantía que el totalitarismo de su capricho. Dizque tenía que haber elecciones. Y el mandato de Maduro, en tan poco tiempo, es tan pródigo como de Chávez en realismo mágico. Resulta que según el criterio del gran conductor de autobuses, Jorge Mario Bergoglio ha sido elegido Papa porque Chávez ha hablado con Dios; Chávez se le ha aparecido a través de un pajarito silbón…. Luego, ha utilizado a un personaje que físicamente se parece mucho a Chávez pero con muchos kilos menos, para decirle a una fervorosa masa que “Chávez vive”… Denominando al doble “como Chávez, con cara de indio, de mestizo, ¡Chávez vive!”… Es curioso ese racismo indigenista cuando Maduro no es indio, como no lo era Chávez. Pero qué les va a importar abjurar de su propia sangre…

Reiteramos: Maduro lleva poco tiempo, pero parece mucho. La última han sido los descarados cacicazgos con compra, venta y robo de votos. Antes de terminar la jornada electoral ya se apresuró a recordar a sus partidarios dónde estaban las armas. Por supuesto, UNASUR se ha apresurado a reconocerlo, mientras que, antes de ir a La Habana a rendir pleitesía, empieza su apócrifo mandato amenazando a España, continuando con el odio que Chávez esparció y agravó, no sólo a la historia (¡a la que también es su historia!), sino al pueblo español en general, cuando tantos lazos hay de hermandad con Venezuela. Como Mugabe en Zimbabue, la tomó contra los hacendados, contra los que de verdad saben trabajar la tierra. Con este odio a España, con lo cómodo que es "echar la culpa al otro" para así justificar la propia y corrupta mediocridad y con la cantidad de descendientes y cultura española que hay en Venezuela (Canarios muchos de ellos) y en otros países de Hispanoamérica.... En fin, como esto siga así, los españoles que estamos en este continente vamos a acabar como los boers en Sudáfrica. Por de pronto, el 12 de octubre que fue comenzado por el argentino Irigoyen y defendido por el mexicano Vasconcelos como “día de la Raza”, y que luego gracias a Ramiro de Maeztu y Zacarías de Vizcarra fue conocido como “día de la Hispanidad” ha pasado a ser el “Día de la Resistencia Indígena”, enlodando la memoria de los muchos indios que se aliaron a los españoles en el siglo XVI y de los muchos que en el XIX lucharon contra los independentistas que ellos glorifican. La historia, que es rica, compleja y contundente, nada tiene que ver con la manipulación de los ignorantes. Esta extensión de la Leyenda Negra, promovida en muchos casos por los mentados asesores españoles nos está afectando en primera persona a los emigrantes, los cuales recibimos en muchos casos el odio de parte de la población. 

¿Cuándo terminará esta pesadilla, este chavismo mágico que no deja de inspirar para mal? Fijémonos en Alexander Solzhenitsyn, en lo que él definió como “El error de Occidente”: Esto no es una cuestión solo de conflicto político o militar, sino de la autoridad moral que gozan estos esperpentos en el mundo que se autodenomina desarrollado, debido al vacío intelectual imperante. No se nos olviden los millonarios panegíricos hechos por Oliver Stone y alabados por Sean Penn, por ejemplo…  Resulta canallesco que quienes defienden un régimen que ha provocado más de cien millones de muertos encima se erijan como autoridades incontestables y que hagan y deshagan a placer con nula oposición, porque no hay un real combate cultural y social contra ellos. Y recordando de nuevo al genio ruso, la precipitación y la superficialidad fueron las enfermedades crónicas del siglo XX, y al negarnos a aceptar un poder superior inmutable que nos supera, hemos colmado el vacío a golpe de imperativos personales y, súbitamente, nuestra vida se ha vuelto espeluznante. Hasta que no comprendamos esto, el realismo mágico chavista seguirá en pie con sus adláteres.