lunes, 6 de mayo de 2013

POESÍA MÍTICA (XVIII).

 

SALVE ROMA
 
Hija del Tíber,
Urbe del Lacio,
Sangre de Eneas,
Sueña despacio.


Hacia ti fluyeron,
Los étnicos ríos,
Pueblos que te forjaron,
En el yunque del olivo.


Cáliz de Etruria,
Tróade renacida,
Itálica, céltica,
Hélade aparecida.


De Rómulo y Remo,
Amamantados por la loba,
Exclamó el destino,
Nombre y numen de Roma.


¡Salve, sacra Roma!
De senado y pueblo,
De imperio y cultura,
De espada y Derecho.


Pléyade de césares,
Legiones del honor,
Epopeya mediterránea,
El más cálido corazón.


Limes de civilización,
Divinas leyendas,
Fuego de constancia,
Ardiente pureza.


Espejo de grandeza,
Águilas de legitimidad,
Madre de patrias,
De lenguas, de lealtad.


¡Salve, Roma victoriosa!
¡Salve, Roma espléndida!
¡Siempre hacia la eternidad,
Ten la puerta abierta!










POESÍA MÍTICA (VII).

POESÍA MÍTICA (VIII).

POESÍA MÍTICA (IX).

POESÍA MÍTICA (X).

POESÍA MÍTICA (XI).

POESÍA MÍTICA (XII).

POESÍA MÍTICA (XIII).

POESÍA MÍTICA (XIV).

POESÍA MÍTICA (XV).


POESÍA MÍTICA (XVI).


POESÍA MÍTICA (XVII).