martes, 1 de octubre de 2013

CLAMORES DE UN ESPAÑOL (XX)



1898

Mil ochocientos noventa y ocho,
Cuba, Puerto Rico y Filipinas,
El Pacífico se inunda de lágrimas,
El que fue mar de armas invictas…


Barras y estrellas angloamericanas,
Combinan mentira, fuerza y arrogancia,
Y la que fue patria de bravura,
Vergonzosa cae de las Antillas a Asia.


Mil ochocientos noventa y ocho,
Año de desgracia y de dolor,
Todo ello se veía venir,
Hasta que la bruma nos ahogó.


Otra vez la infamia apoltronada,
Oligarquía de caciquismo impresentable,
Que encima iban de ilustrados,
Cuando no representaban a nadie.


Ahí el Ultramar descabezado,
Ahí la España ultrajada,
Ahí la apatía criminosa,
Ahí la pesadilla confirmada.