domingo, 6 de octubre de 2013

LAMPEDUSA



Descansen en paz las pobres víctimas de Lampedusa. Qué vergüenza. Pero qué vergüenza Dios mío.... Y por varios factores:

-Siento vergüenza porque por culpa de unos políticos payasos que ahora apoyan la independencia de Cataluña (Los de Umberto Bossi, ese asqueroso que encima va a veranear al sur de Italia, cuando tantas pestes habla de napolitanos y sicilianos) se hicieron unas leyes para no socorrer inmigrantes.

-Siento vergüenza porque con todo lo majara que estuviera Gadafi, su pueblo no pasaba hambre y Libia era el único país del Magreb que no emigraba, al contrario, que recibía inmigrantes, hasta que le montaron la guerra entre Estados Unidos y Francia.

-Y siento vergüenza porque en España nadie se acuerda de los miles de españoles que hemos tenido que cruzar el charco porque en nuestro país nos han negado toda oportunidad. Cada día veo más compatriotas por estas tierras. Pero así somos. No me canso de poner el ejemplo de Manolo Jiménez, el entrenador (y ex-jugador) del Sevilla, teniendo al equipo en puestos europeos y en final de Copa, pero no parando de recibir brutales críticas de la prensa y hasta de la afición... Porque claro, era de El Arahal... Y sin embargo la peña más famosa se la hacen a un gambiano, que con todos mis respetos, no era ni siquiera como Pintinho, que está más integrado en la ciudad que yo. Así somos, tirando por tierra siempre lo nuestro. Y desde luego, opino como tú, vivimos en un mundo de corruptos, hipócritas y sinvergüenzas que encima van de "modernos", "tolerantes" y más guays que nadie, cuando no son más que sepulcros blanqueados. Menos mal que uno tiene fe, porque si no es para volverse loco.