lunes, 4 de noviembre de 2013

EL SER ANDALUZ (II)



No soy filólogo, pero más que "dialecto" en Andalucía lo que existe es un conjunto de hablas, grosso modo, el andaluz occidental (Sevilla, Huelva, Cádiz y parte de Málaga), el oriental (Granada, Jaén, Almería y la mayor parte de Córdoba) y los llamados "acentos de transición" (Que van entre Córdoba, Málaga y Granada). Tanto pertenecemos a la lengua castellana o española (Como la denominó Covarrubias a principios del XVII) que el primer gramático de la lengua fue un andaluz, Elio Antonio de Lebrija. Y eso por no hablar de la cantidad de literatos que la han embellecido y enriquecido, y que de hecho lo siguen haciendo. El andaluz conserva cosas muy propias. No sabemos exactamente cuánto nos pudo influenciar la jarcha mozárabe, los valencianos dicen que a ellos sí... Y también muchos arcaísmos que ya no existen en Castilla (la pronunciación de la "ll, "me trujo" en vez de "me trajo"), amén de pequeños dejes que entraron de romances que se quedaron en el camino, como el bable, en el caso occidental (No es casualidad que en el pueblo los viejos dijeran "burricu"...) o de las fablas en el oriental. Escasos y concretos, sí, pero ahí están. Y bueno, las hablas andaluzas tienen una fortísima personalidad, un vocabulario, unas pronunciaciones/aspiraciones/giros, unos matices e incluso una utilización (los conceptos de humor, ironía y tristeza son riquísimos) muy singular, y su mayor (e ignorado) tesoro ha sido su directo influjo sobre Canarias e Hispanoamérica (En especial en el Caribe, aun también con notorias influencias en México y Chile) y que desde luego no están bien valoradas ni por los que dicen defenderla, derivándose hacia "exotismos" que nada tienen de históricos y sí de elucubraciones modernas, ni por otros, los separadores centralistas que se dan golpes de pecho con "España" cuando en verdad desprecian al país entero. Y es que los andaluces estamos hartos de que cada dos por tres nos menosprecie tanto la oligarquía separatista "catalana" como la prensa de "Madrid" con tantos tópicos y tantas basuras, cuando somos un puntal cultural de España y de hecho, los artífices máximos de la universalidad de la lengua.

Ahí quedó.




EL SER ANDALUZ