lunes, 9 de diciembre de 2013

LA ESPERANZA ES LO ÚLTIMO QUE SE PIERDE (XXI)




EL HOMBRE DERROTADO Y SU ESPERANZA

Con la mirada perdida,
Vuelve el hombre derrotado,
Con el ánimo compungido,
Con el corazón asaetado.


Embadurnado de tristeza,
Ante la indiferencia sangrante,
Se encierra en su subsuelo,
Con su cabeza pensante.


Aterido por preocupaciones,
En la sombría soledad,
Emociones contradictorias,
Fúnebre inmensidad.


En la flota de la amargura,
Víspera de la continuada decadencia,
La Historia ahí, contemplando,
Mustia de tanta vergüenza.


Un adalid de perdedores,
Se quiere burlar del futuro,
Mientras el hombre derrotado,
Torturado es por lo inseguro.


El hombre derrotado,
Aparece revolcado en la aspereza,
Sus heridas no hallan cura,
Cree disolver la entereza.


Mas el hombre derrotado,
Sabe hilvanar una esperanza,
Auténtica de fondo y forma,
Aunque la halle en lontananza.


La esperanza es lo último,
Lo último que se pierde,
Por eso sabe el hombre que, en
Realidad, definitiva derrota no quiere.


Y es que es el alma buena,
La que da fuerzas al hombre derrotado,
A todos nosotros, por más
Que nos sintamos tan cansados....


Ésa es la esperanza que recoge,
El hombre derrotado,
Porque rezando al Buen Dios,
Sabe que la Verdad lo mantiene liberado.


El hombre derrotado sabe,
Que su momento llegará,
Aunque la impaciencia merme,
Dios, Dios Santo proveerá.