sábado, 18 de enero de 2014

DE CINE: "MUNICH", DE STEVEN SPIELBERG


- Hemos aquí  los terribles y célebres atentados de Munich y todo lo que ello conllevó trasladado al cine. Algo había escuchado de esta cinta, y la verdad es que como película es bastante buena.Digamos que el contexto histórico a priori no está mal explicado. Los atentados de aquella olimpiada alemana fueron una salvajada traumática perpetrada por el grupo terrorista Septiembre Negro y Spielberg, mal que bien, intenta exprimir todos los contextos posibles en un mundo que todavía se debatía en una Guerra Fría, y donde el poder de las técnicas de espionaje, algo acaso ya anunciado por el chino Sun Tzu hace siglos, se entrecruzaba en una vorágine de locura.

Por un lado, hay que darle mérito a Spielberg, ya que siendo él hebreo, y con lo poderoso que es el sionismo norteamericano, intenta exponer alguna autocrítica. Por otro lado, hay ingenuidades que ya no se creen, y menos por parte de miembros del Mossad. Para los histéricos manipuladores de siempre, diremos que aquí nada se está justificando, y el terrorismo es terrorismo lo practique quien lo practique, y por lo tanto, condenable ipso facto. Cosa que en principio se muestra en la película, mas hay un detalle que quizá se olvida: Aquellos agentes del Mossad no sólo infringieron las leyes como les dio la real gana, sino que todos los países europeos por los que pasaron lo sabían y no hicieron absolutamente nada. Y esto sigue "sin saberse" y es grave, porque la CIA sigue haciendo barrabasada y media sin que nadie haga nada. Ahora, debido al caso Snowden y a algunas quejas teatrales de Merkel y compañía, parece que algunos han tomado conciencia del asunto. ¿Pero es que de verdad nada sabían hasta ahora mismo? Lo dicho: Ya uno no se cree supuestas ingenuidades.

En fin, volviendo a la cinta, la acción nos sumerge en un ritmo rápido con un suspense continuo e inteligente, en unas historias que se van concatenando en una trama bien lineal donde el espectador ve colmada su impaciencia en imprevisibles y vertiginosos sucesos, donde nada es lo que parece y donde se sugiere que la realidad siempre supera a la ficción. El espionaje y el terrorismo salen retratados en su más áspera dureza, así como en sus más múltiples facetas. 

Una muy buena película, sí señor.