jueves, 30 de enero de 2014

MIS LECTURAS: "EL PRIMER CÍRCULO", DE ALEXANDER SOLZHENITSYN



¿Cuándo comenzó mi rusofilia? Mmmmm algo hablamos en SOY TEMÁTICO. No obstante yo diría que la película "Doctor Zhivago", con el papelón de Omar Sharif por bandera, constituye un principio. Porque luego de eso vinieron las lecturas de Dostoyevski, algún picoteo de Gogol, Chejov, Soloiev y Berdiaev, algo de Tolstoi (que ha ido de más a menos), y por supuesto, Alexander Solzhenitsyn, el gran culpable definitivo de mi interés para con todo lo que significa Rusia. Entre lecturas solzhenitsyanas leí, asimismo, el Strannik, el libro del peregrino ruso, que, salvando las distancias, es algo así como un camino de Santiago eslavo-oriental. Y al final siempre vuelvo a D. Alexander. Y en eso que tenía en casa El primer círculo, un libraco de algo más de 700 páginas, y en uno de los envíos que me hicieron mis padres apareció para mis ávidos ojos.

No voy a negar que me ha costado leerlo, pues más de setecientas páginas no es moco de pavo. Es una historia de espionaje e intriga dentro de un campo de concentración de la URSS donde estaba recluida la "élite, esto es, ingenieros, matemáticos, físicos, etc., que debían hacer el trabajo sucio de la maquinaria comunista. Las descripciones, el ritmo de la narración, haciendo converger en una historia central (al estilo de Archipiélago Gulag) diferentes historias interconectadas, o las profundas reflexiones de todo tipo que se vierten en los personajes son un gancho ideal para una lectura concienzuda y tranquila, para el reflejo de toda una época, de toda una brutal tiranía que sigue siendo apoyada por pseudo-intelectuales de derecha a izquierda, y que amén de provocar una brutal diáspora del pueblo ruso, ha causado más de cien millones de muertos en menos de un siglo. Dice el gran escritor Juan Manuel de Prada que hay algo místico-teológico en el renacimiento de Rusia, pues es como una catarsis tras tanto sufrimiento. Los mártires de los que hablaba Álvaro D´Ors ayudan desde el cielo, mientras que Occidente, ese que retrató nuestro escritor en El error de Occidente, se pudre sin remedio, como si estuviera bailando en la cubierta del Titanic, sin valores, sin familias, sin tradiciones, sin una cultura propia, y encima, creyendo que la intentona de desterrar la eternidad será eterna...

Hay que leer a Solzhenitsyn. Tengo de nuevo en mis manos sus ensayos más recientes sobre Rusia, así como El error de Occidente, que también he estado bicheando. Entre otras cosas, ayuda a comprender los paralelismos históricos, culturales y hasta espirituales que hay entre las Rusias y las Españas, algo de lo que ya se dio cuenta el letón W. Schubart, autor de Europa y el alma de Oriente. Sobre este aspecto pronto daremos noticias, D.m. Empero, insisto: Solzhenitsyn fue un profeta del oriente que intentó hablar a un occidente sordo, ciego y mudo. No fue "solo anticomunista", no olvidemos su discurso de Harvard y sus ensayos contemporáneos, y en El primer círculo reitera que la solución contra la tiranía no es otra tiranía enmascarada ni el rechazo a los valores tradicionales. Hay que leer y degustar sus mensajes porque estamos ante el que fue el intelectual por antonomasia del malhadado siglo XX.

Y por cierto, ya que estamos, es curioso que los paganos.... Mmmmm o mejor "neopaganos", por definir de alguna manera a esa estúpida pose, pues el paganismo está muerto y enterrado, y el neopaganismo no es más que un pasatiempo de chalados que ni ellos mismos se toman en serio.... Bueno, eso, es curioso que nos acusen (como hacen los ateos) a los cristianos de debilidad, hipocresía y etc., cuando no he visto gente en mi vida más desesperada, vacía y contradictoria que ellos. Igual pasa con esos que tanto hablan de superhombres y razas superiores...  O esos que toman a Julius Evola como si de una religión se tratase (total, a falta de pan, de buenas son tortas)...En fin, a todos estos también  les vendría bien una buena dosis de Solzhenitsyn, así a lo mejor aprenderían lo que es resistir de verdad.


Solzhenitsyn, como siempre, muy pero que muy recomendable.Ya he leído todos los libros que tenía en casa, pero siempre se puede aprender más, y todavía hay obras suyas por encontrar.







mis referencias literarias: alexander solzhenitsyn - antonio moreno