miércoles, 5 de marzo de 2014

DE CINE: "CINCO DÍAS DE GUERRA", DE RENNY HARLIN



-De casualidad, me topé el sábado con esta película y como Rusia cada vez está más de moda, máxime para un servidor, me dispuse a verla, aun oliéndome a lo que exponía. Y sí, mis peores expectativas fueron superadas. Un periodista intrépido-romántico encarnado por Rupert Friend, junto con otros periodistas intrépido-románticos entre los que están Val Kilmer, todos con esa extraña y compulsiva relación de amor-odio que tienen los yanquis con el tabaco y el alcohol, corresponsales de guerra ellos que se conocen en Irak y luego acaban todos juntos en el Cáucaso, porque un presidente moderno, encarnado por Andy García (la verdad es que le sale la misma cara de bobo que al golpista Saakashvili), sufre mucho por la indiferencia europea ante la invasión rusa de Abjasia y Osetia, provincias georgianas independientes de toda la vida, y claro, eso se quiere enlazar con la primavera de Praga y la revuelta de Budapest, porque la Rusia actual tiene nostalgia de la Unión Soviética y esto es la II Guerra Fría. Todo ello es aderezado por una georgiana linda que al final acaba enamorada del gringo guay. No, no es chiste, así es la cosa. Y resulta que según la cinta, los rusos contratan a mercenarios cosacos cuyos tatuajes recuerdan a los canis, porque claro, Rusia no tiene un ejército motivado.

En fin, la película se hace insufrible y si me quedé viéndola es por pura cabezonería. No entiendo cómo un actorazo como Andy García se puede prestar a esta propaganda nauseabunda, pero bueno, será que como dicen en el Perú, por la plata baila el mono. Ya no saben qué hacer ante el fracaso de su absolutismo unipolar, y empujando hacia una guerra que no pueden, quién sabe si será el justo principio del fin de la hegemonía anglosionista. No obstante, pueden llevarse a medio mundo en el camino... Con todo, es increíble cómo es de virulenta la propaganda antirrusa, y es muy curioso que todos los amigos que conozco que han estado en Rusia desmienten ipso facto lo que se dice en los medios occidentales. Entre otras cosas, por eso estamos con unos amigos ahí comprometidos en la SOCIEDAD CULTURAL HISPANO-RUSA.

Francamente prescindible. Para olvidar, incluso desde un punto de vista estrictamente cinematográfico.