sábado, 1 de marzo de 2014

MIS LECTURAS: "LA BARRACA", DE VICENTE BLASCO IBÁÑEZ


Otra vez tengo que mencionar a las librerías del centro de Lima como centro de mis adquisiciones literarias. Esta vez de un clásico español cuyos ecos aún resuenan en la televisión. Y la verdad es que enhorabuena compré aquel librito sacado de una edición de clásicos que promocionó el periódico "El País". Tenía mis reticencias con respecto al escritor valenciano, pues ya como escritor me defraudó un poco al leer Los cuatro jinetes del Apocalipsis, que me pareció más un gran pasquín que un libro en sí. Y en verdad se puede decir decir que estoy en las antípodas de su pensamiento. Con todo, un buen amigo conocedor de la perla del Mediterráneo me recomendó en especial La barraca y Entre naranjos, así como otras obras que circunvalan la huerta.

Aun sin gustarme el estilo naturalista, lo bueno de Blasco Ibáñez es que lo "españoliza" hasta darle un toque prácticamente autóctono, aun sin renunciar al fuerte influjo de Zola. Las descripciones son ricas y vivas, aunque cansa un poco el "arabismo obsesivo" que entró con el romanticismo. Los escasos diálogos me recuerdan al juego que hace García Márquez, puesto que la historia es tan intensa, punzante e interesante que los diálogos están ya sugeridos, y lo poco que se refleja no es en castellano, para ser fiel al huertano de aquella época. Al describir al maestrescuela, me hizo reír muchísimo, tanto como me río con Valle-Inclán o Cela, y sin embargo, también he logrado sentir la crueldad del ambiente. Y es que estamos ante una novela ambivalente y sorprendente, un clásico con justicia que ya queda en nuestras retinas; tanto así que con este libro he recordado muchas historias de los viejos de mi pueblo, pareciendo fundir en mi mente la huerta valenciana y el Aljarafe sevillano. Los españoles, mal que le pese a tirios y troyanos, tenemos unos moldes y unas idiosincrasias bien parecidas, y si bien el mundo rural nunca fue idílico ni todo tiempo pasado fue mejor, desde luego, estamos seguros que no era peor que lo que padecemos ahora.

A partir de aquí, definitivamente voy a bichear más sobre Blasco Ibáñez.







mis referencias literarias: vicente blasco ibáñez