viernes, 2 de mayo de 2014

RIP CONCEPCIÓN RIVAS



Querida Concepción:

Me acaba de decir mi amiga Isa Fernández que nos has dejado. ¡Qué triste me he puesto! En los últimos tiempos nos vimos bastante, en especial por las veces que quedaba con tu hijo FRANCISCO, una de mis máximas referencias en la historiografía española. ¡Qué buen hijo tienes, Concepción! Y por algo es, y es porque desde luego a tu vera la crianza no ha sido mala. Y lo mismo puedo decir de tus sobrinos, mis amigos; de tus hermanos, de tu gente en general; gente vecina por la parte del corral de mi abuelo paterno, gente a la que siempre he visto próxima y amigable; gente a la que echo de menos porque gracias a ese tipo de gente he crecido queriendo y admirando al pueblo que ahora tanto añoro desde la capital del Perú.

Cierro los ojos y se me viene a la mente tu casa blanca, de hondo quicio y tradicional puerta, y me veo escuchando a tu hijo sobre historia de África, sobre los bereberes, sobre la influencia andaluza en América... Y también veo aquel kiosco enfrente de la Puerta del Perdón de nuestra parroquia de San Martín de Tours, donde siempre atendías con una sonrisa, donde siempre se respiraba un ambiente oliente al dulzor de las golosinas y al azahar que se imponía desde la primavera... ¡Y qué buen recuerdo me queda de ti! ¡Y qué pena no poder despedirte!

Ahora, en la paz de Dios con los tuyos, vela por nuestra tierra, que la antigua hermandad soleaera que tan bien historiaron tu hijo y tu sobrino llevará en su deber, como le es tradicional, los ruegos por tu alma.

Hasta siempre, querida señora.








Requiem aeternam dona ei Domine.
Et lux perpetua luceat ei.
Requiescat in pace.
Amen.