sábado, 19 de julio de 2014

MIS LECTURAS: "LA EXPULSIÓN DE LOS ESPAÑOLES DE MÉXICO (1821-1828)", DE HAROLD D. SIMS



-Será cosa de la "deformación profesional", pero entre una cosa y otra, al final siempre acabo leyendo sobre Historia, y más concretamente, sobre Historia de América. Esta edición del Fondo de Cultura Económica la he tenido entre mis manos gracias a los libros disponibles de la Asociación de Jóvenes Españoles del Perú. En verdad me obsesiona el tema de la independencia hispanoamericana porque es uno de los mitos que más nos obstruye a ver nuestra realidad histórica, al igual que el de las Cortes de Cádiz en España. El historiador colombiano Pablo Victoria ha acuñado el término "genocidio bolivariano" para con lo acaecido en la Nueva Granada por obra y gracia de Bolívar, Arismendi, Campo Elías y compañía, y desde luego es un término que hace justicia. Muchos con sangre española mataron a peninsulares e isleños por el hecho de serlo. En México, si bien con Agustín de Iturbide se llegó a cierto consenso, la violencia antiespañola, ya fuera física o burocrática, sobrevendría igualmente; siendo que si bien un servidor siempre tuvo cierta consideración por el personaje en cuestión, pero con el tiempo, esta imagen se desvanece. Todavía no manejo datos contundentes, pero ya puedo anunciar que Iturbide fue el San Martín mexicano. Iturbide sí era criollo y de hecho, fue realista e injustamente acusado, pero acaso ya manejaba otras cartas desde antes, pues sorprende su lenguaje lisonjero para con Bolívar, al que llama "Ciudadano Libertador" y al que confiesa aceptar la corona por no tener más remedio, y a que acaba enviando a su hijo como edecán. San Martín fue "apenas criollo", debido a que toda su vida, y por supuesto, su vida militar, la hizo en tierra ibérica, antes de abandonar en momentos cruciales a su rey y a su patria para, después de pasar una temporada en Inglaterra, venir con oficiales británicos a deshacer los virreinatos americanos, acabando en un sonoro fracaso y muriendo en el abandono del exilio; similar destino que obtuvieron no pocos "próceres". Y será eso que Roma no paga traidores...

No obstante, lo que gracias a los datos del historiador norteamericanos Sims corroboramos es que los realistas peninsulares, en muchos casos eran afectos a las ideas liberales y cómplices de los británicos. Los realistas peninsulares en muchos casos lo que hicieron fue desbaratar el combate realista americano, y luego en España, servir a los intereses británicos, regalándole la economía desde las minas. No ha habido en nuestra historia un liberal (o un masón...) que haya luchado por su patria tal cual, y con estas lecturas lo vamos afirmando.

Con todo, si bien es cierto que son de agradecer los datos de Harold D. Sims, el lenguaje se nos hace farragoso a fuer de monótono. Entendemos que no todo historiador puede ser tan artista como lo fue el portugués Oliveira Martins, pero es que a veces parece que está viendo uno un ejercicio de cálculo.

Y bueno, con esto de una de cal y otra de arena, hay que hacer notar que este es un tema poco sabido y del que todavía hay que extraer documentación, así que hay que señalar como muy importante e interesante.