lunes, 25 de agosto de 2014

MIS LECTURAS: "LOS PAZOS DE ULLOA" Y "LA MADRE NATURALEZA", DE EMILIA PARDO BAZÁN.

Imagen de blogs.elpais.com


Como ya avisé a mis escasos y sufridos lectores, el galleguismo adoptivo que me reviste en tierras peruanas está saliendo a relucir ahora a través de intensas lecturas. Y es que lo bueno de ser adoptado por gallegos en Lima es que lo mismo se puede formar una conversación sobre geopolítica que rematar antológicos cumpleaños entre Miudiños y Rianxeiras...

Hace poco les hablaba de una excursión al mercado de libros Amazonas, sito en el centro de Lima. Una lástima que no hubiera más títulos de Valle-Inclán; con todo, me pude comprar dos libros importantísimos de la que ha sido llamada "la condesa rebelde": Los pazos de Ulloa (Colección Fontana) y Madre naturaleza (Alianza Editorial); tal vez las dos obras más influenciadas por el estilo naturalista que desarrolló el escritor francés Emile Zola, divagando por la novela como un marco social afectado de determinismo biológico-ambiental, aunque Pardo Bazán, todo hay que decirlo, lo utilizó más como técnica que como fin, pues nunca comulgó, por mor de su fe católica, con el determinismo de ninguna clase. Entrambas obras, nuestra escritora desborda con un sentido tan realista como descriptivo, introduciéndonos, sin omitir durezas ni rudezas, en el paisaje de la aldea gallega con todas sus consecuencias.

No sabría explicar bien por qué, pero acá en el Perú me he dado cuenta de que tengo mucha conexión con los gallegos, así como me di cuenta cuando era chico que tenía mucha conexión con los portugueses. ¡Y no lo sabría explicar a ciencia cierta! Pero eso: Que hay conexión. Y ahora que caigo, tal vez puede venir porque a pesar de las notables diferencias, no dejamos de estar en la franja occidental, bordeando a Portugal, y aparte, tanto el gallego como el andaluz son acogedores y tienen tendencia a fusionarse pronto. Asimismo, no será en vano que mi pueblo haya sido repoblado por castellanos y gallegos, y que en determinadas zonas rurales de Huelva y Sevilla, los repobladores del noroeste peninsular fueran numerosos. Habrá que desarrollar más profundamente esto, eso sí...

Con todo, si hay algo que me conecte con las honduras del alma galaica, que me haga comprender la fortaleza de su identidad, es su literatura, acaso su seña de identidad más señera, mucho más clara que engañosos etnicismos "celtas". Hay rasgos muy definitorios en la literatura gallega, que se repiten en autores tan dispares como los que aquí ya se mentaron, o en Rosalía de Castro, J.M. Pintos, Evaristo Martelo Paumán, Alfredo Brañas, Álvaro Cunqueiro, Julio Camba, Camilo José Cela... ¿Cómo es posible que todos compartan esa elevadísima capacidad lírica, esa ternura combinada con el humor negro, con el doble sentido y hasta con la irreverencia si hace falta? Pues porque, como decía Menéndez Pelayo, la cuna de la lírica peninsular se encuentra en el tronco galaico-portugués, y así lo reivindicó el rey Alfonso X el Sabio, haciéndola lengua de las incomprables Cantigas. A lo otro, hemos de sumar caracteres psicológicos y populares. El carácter reservado y austero del gallego se abre de par en par ante la comida y la bebida, por ejemplo. Y por eso mismo, por imprevisible, y por la capacidad de trabajo que le caracteriza, es de una astucia curiosa; todo lo contrario que el tópico pseudo-chistoso, por cierto.

Los pazos de Ulloa y Madre naturaleza forman un díptico, combinando una continuidad narrativo-descriptiva que va a afectando a los mismos personajes; pero la verdad es que me ha gustado más la primera: Mucho más sagaz, rápida, vehemente y sobre todo, imprevisible de cabo a rabo. La segunda, si bien mucho más descriptiva (a veces, el conocimiento de la botánica es tan abismal que puede despistar al lector), es más previsible, salvo el final, eso sí, que deja al lector de una pieza, en el buen sentido de la palabra. Al final, estamos ante una alegoría del arquetipo, discurrido entre los más variados vericuetos.

La verdad es que he disfrutado mucho con estos libros. Es una lástima que estos autores no sean fáciles de encontrar por estos pagos, porque gracias a ellos es que vuelvo a recuperar la intensidad por leer y a perfeccionar mi estilo escritor. Si bien hasta hace muy poco me he sentido más cómodo en poesía, cada vez escribo más en prosa, y creo que cada vez más centrado, gracias a estas saludables influencias.

En fin, recomendación total. Lean, lean a Emilia Pardo Bazán. Lean a los escritores gallegos. Un gran trozo de la España más íntima y elevada pervive a través de ellos. Yo, de momento, me quedo con una Sonata de Valle-Inclán...







documental sobre emilia pardo bazán - antonio moreno ruiz



MIS LECTURAS: "APUNTES DE UN VIAJE DE ESPAÑA A GINEBRA", DE EMILIA PARDO BAZÁN.



LOS ESCRITORES GALLEGOS


LOS ESCRITORES GALLEGOS (2)