lunes, 19 de enero de 2015

LEYENDO ENTRE EL 2014 Y EL 2015

-Me imagino que mis escasos y sufridos lectores se preguntarán por mí. Y hacen bien. La verdad es que he terminado el 2014 y comenzado el 2015 de una manera muy intensa, a caballo entre Lima y mi Bollullos de la Mitación del alma, retornando al terruño tras un par de años de ausencia. Mi señora tuvo a bien regalarme para mi cumpleaños la Sonata de Otoño y Martes de Carnaval (los esperpentos "Las galas del difunto", "Los cuernos de Don Friolera" y "La hija del capitán"; publicados en este caso por la editorial Losada) de Valle-Inclán. La Sonata, en edición original, es una joya de la más preciada de nuestra prosa poética modernista, donde Valle-Inclán se muestra como un gran esteta, a la par que como un gran maestro de la descripción, hábil con el diálogo terruñero, y mezclando ficción y realidad con una habilidad que a veces parece que estamos en un cuento, a veces en una película, y a veces nos pareciera estar paseando por una aldea nosotros mismos. Es increíble el estilo que consagró a través del arquetípico personaje del marqués de Bradomín. En cuanto a Martes de carnaval, nos situamos en otro contexto, en la oscura socarronería del esperpento del gesto ridículo en el destino trágico. Son historias diferentes entre sí, pero muy convergentes en estilo. A mí particularmente me ha impresionado más Las galas del difunto, quizá por ser más humorístico, aunque Los cuernos de Don Friolera también tiene su puntazo. Una vez más, Valle se muestra como un gran renovador y creador del lenguaje, incluyendo desde cultismos a gitanismos, pasando por galleguismos; removiendo historias cotidianas para engrandecerlas con arte e irreverencia.

No hace mucho dije que después de Quevedo, Valle-Inclán, y conforme pasa el tiempo, me voy reafirmando en esto. Es el escritor español al que más sigo últimamente, y probablemente, el que más me admira e inspira. Y el esperpento, al igual que el realismo español y el realismo mágico hispanoamericano, puede que me dé algún fruto, Dios mediante...



Imagen de www.valle-inclan.org




Con todo, después de Valle-Inclán nos fuimos con el amigo y colega DANIEL GÓMEZ ARAGONÉS
con El esplendor del Reino Visigodo de Toledo (Ed. Covarrubias) y La invasión bizantina de Hispania 533-625. El reino visigodo frente a la expansión imperial (Ed. Almena). Evocando recientes lecturas de Claudio Sánchez Albornoz ("ORÍGENES ...) y acordándome del malogrado Juan Antonio Cebrián, me inspiré bastante para escribir temas como DE GODOS Y BIZANTINOS; y me prometí a mí mismo, tras contactar con este joven y prometedor historiador toledano, que debía leer sus obras. Y vive Dios que en absoluto me he arrepentido. Como obsequio de mi madre, los cogí como oro en paño, y en menos tiempo del que yo pensaba, me embebí de esta época tan importante de nuestra Historia y que por diversos y oscuros intereses nos quieren escamotear a toda costa; exagerando y deformando, empero, la parte justamente posterior... Este tema es importantísimo porque, como bien dice Daniel, tiene mucho que ver con lo que somos y con lo que de hecho podemos ser. Estamos ante un principio clave de nuestra identidad, la cual se encuentra pisoteada y escondida, y quién sabe si al reaparecer por derecho, pueda provocar cosas mejores...

En un momento, he juntado a Sánchez Albornoz y Cebrián, así como muchas tardes de universidad, y casi me ha sabido a poco, porque me hubieran gustado libracos de varios centenares de páginas. Mas no se crea que esto lo digo en demérito del autor, sino todo lo contrario; porque estos libros son claves para iniciarse en el tema, por eso amerita su gran capacidad de síntesis y su linealidad de prosa y datos. No obstante, ya le he "retado"a que en el futuro se explaye mucho más, porque este tema lo merece y él lo vale; y estoy seguro que veremos cosas interesantes sobre los godos en los próximos tiempos. Estemos ojo avizor, pues.




Imagen de www.latribunadetoledo.es



Así las cosas, ¿qué les parece? Creo que no está nada mal. Ahora estoy con un libro sobre la Sevilla carlista pero de 1833, no de Fal-Conde. Ya os contaré...

Asimismo, notificar que el mes de enero se queda sin los habituales enlaces poéticos, que serán retomados a partir de febrero del 2015. Vale.