viernes, 23 de enero de 2015

MIS LECTURAS: "LA SEVILLA CARLISTA DE 1833-1840. LEVANTAMIENTO Y REPRESIÓN", DE CAÍN SOMÉ LASERNA.

Imagen de www.actashistoria.com


-Como les conté en LEYENDO ENTRE EL 2014 Y EL 2015, vengo de la Piel de Toro con las pilas cargadas literarias, y por deformación profesional, al final siempre voy a algo de Historia. Uno de los encargos que le hice a mi madre fue este libro que ha publicado la Editorial Actas/Colección Luis Hernando de Larramendi; curiosamente, una tesis dirigida por J. Leonardo Ruiz Sánchez, que fue profesor mío en 1° de carrera. En contra de lo que nos cuenta la historia oficial, el carlismo nunca ha sido un "folclore vasco-navarro", sino un movimiento transversal y social extendido por toda España (cuya primera "organización" se dio en Talavera de la Reina); y las Andalucías no fueron menos. Si bien el libro se centra en el ámbito hispalense, acaba aportando datos tanto de occidente como de oriente, pues se habla también de la presencia jiennense y granadina ya desde los voluntarios realistas. Lo que sí pasó en Andalucía fue que el liberalismo se organizó bien y pronto, y artículo un brutal sistema de represión donde era muy posible la ejecución por el hecho de gritar vivas a Carlos V. Con todo y con eso, ya hubo una Andalucía precarlista, cosa que yo sabía por Rafael Gambra, el autor, entre otros, de La Primera Guerra Civil de España. Porque si bien los focos realistas durante el Trienio Liberal se localizaron en Navarra y Cataluña, no dejaron de afluir voluntarios de toda la Península, habiendo presencia sevillana también. Luego, tuvieron continuidad los Batallones de Voluntarios Realistas, que ya en los años de Fernando VII fueron mermados por cicateros que copaban cotas de poder y que, al estilo golpista que convirtieron las Cortes de Cádiz en un circo (dicho hasta por personajes tan poco sospechosos de tradicionalismo como Blanco White), aprovecharon las circunstancias y la misma actitud del felón e incomprensible Fernando VII para luego tomar el poder y reprimir a todo aquel que les tosiera, contra la legalidad y la tradición.

Sea como fuere, el carlismo fue una realidad sociopolítica presente en Andalucía durante todo el siglo XIX, y si bien es conocida la época de Fal Conde, ya en los años 30 del siglo XX, en absoluto era novedoso, como muchas veces se tiende a creer.

Como curiosidad, valga reseñar que Morón de la Frontera (pueblo natal de un bisabuelo mío), Marchena y La Puebla de Cazalla fueron constantes focos carlistas durante la I Guerra. Algunos dirán que hay que ver cómo ha cambiado el cuento...

Y bueno, muy interesante este tipo de trabajos, pues a ambos lados del océano, ciertas revisiones concienzudas nos dan esperanza, puesto que, aunque sólo sea en el ámbito del estudio, la verdad va reluciendo y quién sabe si podrá alumbrar un futuro mejor...

En fin, que me ha encantado y lo recomiendo vivamente.




La Sevilla carlista de 1833-1840