martes, 24 de febrero de 2015

PARA NORMA MARTÍNEZ

Imagen de elcomercio.pe


-Estimada Norma:

Algo sé de tu vida y obra a través de la televisión peruana. Últimamente he estado viendo "ESTA SOCIEDAD". Y a veces, bicheo el programa "Sucedió en el Perú". Dicen en los créditos que eres conductora, mas no sé si el guión es tuyo o simplemente te lo ponen por delante. Si fuera el último caso, sería peor. Y digo sería peor porque ayer vi algo de lo que expusieron sobre Clorinda Matto de Turner, aquella que pintaron como "indigenista" y feminista pero que durante años se lucró como capitalista y en vez de casarse con un quechua puro, se casó con un inglés. No es el primer caso que veo, y por eso no me creo el indigenismo, que es en verdad una creación europea, a través de mezclar las utopías de finales del XV y principios del XVI con el buen salvaje de Rousseau. El indigenista es en verdad alguien que no se gusta delante de un espejo, y que quisiera ser gringo. Por eso se odian a sí mismos, porque despreciar el legado hispánico es eso: Despreciar la historia de un Perú que fue la Corte de Sudamérica, con un nivel vital y cultural superior al de la Vieja Europa, hasta que San Martín, Bolívar y demás "genios" aliados con los liberales ibéricos y el imperio británico hicieron lo que hicieron.

Es más: Veo que no hay indigenismo que valga porque durante años, en el Perú hay muchos que han hecho cualquier cosa por tal de no parecer indios. Por eso, desde una procesión de Semana Santa, a tener un nombre hispano, es algo como de clase baja, ¿o me equivoco? Para eso, hay que buscarse exóticos nombres italianos, franceses o anglos que ni siquiera aciertan a pronunciar. Para eso, hay que procurar no estudiar latín para así desconocer los interiores de nuestra lengua y que sea más fácil introducir una suerte de anglicismos innecesarios que incluso están cambiando la lógica natural del idioma. Y para eso, hay que acabar cantando "happy birthday", para después, rasgarse las vestiduras por un Cuzco prehispánico idealizado por Clorinda Matto y tantos otros; un Cuzco prehispánico donde a los plebeyos les estaba vetada la entrada a muchos sitios, por cierto. Un "ombligo del mundo" de un imperio teocrático de sociedad de castas; que no por ello dejó de forjar una civilización interesantísima, cuyo influjo se dejó ver en los tres siglos virreinales, donde lo indígena, lejos de desaparecer, imprimió carácter; lo cual es muy visible, y más para un español que llega como emigrante.

Por otra parte, ¿de veras les cuadra a ustedes ese "feminismo" e "indigenismo" de Clorinda Matto y su apoyo a Andrés Avelino Cáceres? Parece que las cosas no eran tan simples ni tan tópicas. Sin embargo, dicen vuesas mercedes que la sociedad del siglo XIX era "machista, conservadora y retrógrada". ¡Toma ya! Y total, para qué vamos a explicar esos conceptos, con lo resultones y socorridos que quedan... Y acto seguido, se escoge como ejemplo al poeta Paz Soldán, quien le lanzaba libelos satíricos a Clorinda Matto. Sabrá Dios qué dirán ustedes cuando lean los poemas de Quevedo a Góngora...

Sinceramente, esto no es difundir la historia, ni del Perú ni nada.  Esto es crear mitos baratos y confundir a la gente. Y aparte, es copiar un lenguaje europeo que aquí ni pega ni lleva; y no porque yo diga lo que tiene que pegar en el Perú, sino porque sé lo que es vivir 30 años bajo una sociedad progre-decadente, y si de verdad quisieran a su país, no desearían extrapolar eso acá. No sé si conoces Europa, pero en todo caso, se ve que te has enterado de poco.

En fin, como ya todo esto me aburre, a partir de ahora procuraré no seguir nada donde salgas tú. Y conste que no te deseo ningún mal, pero lo dicho: No me creo nada de los que van como tú. Son demasiado previsibles. Y demasiado incoherentes e hipócritas.

Venga, adiós.