lunes, 18 de mayo de 2015

DE CINE: "KATYN", DE ANDRZEJ WAJDA

Imagen de www.fundaciondoctordepando.com


-Siempre que va uno al centro de Lima, acaba haciendo adquisiciones interesantes, y he aquí la enésima. Esta cinta del año 2007, que tanto dio que hablar y que tan poco gustó a los nostálgicos de la hoz y el martillo, la verdad es que me ha sobrecogido. La carga emotiva, el acierto de las imágenes, la oscuridad, la incertidumbre, la pesadumbre, la pena... Son cuadros muy ilustrativos del sufrido pueblo polaco; pueblo que me recuerda al irlandés en cuanto a padecimiento. La fe católica los ha mantenido unidos, sin duda. La Austria que muchos (republicanos...) idealizan, no mucho después que en el siglo XVII Juan Sobieski y sus húsares fueran los que derrotaran por tierra a los turcos; sin embargo, ayudaron a repartirse un país que no ha dejado de sufrir desgracias, a tal punto que no pocos polacos vieron en la irrupción de Napoleón una oportunidad para "liberarse", y en cambio el tirano corso los usó como carne de cañón.

Las hondas heridas del alma polaca se vierten en esta película que retrata el brutal crimen que la URSS cometió contra un nutrido grupo de militares polacos. Siempre nos quedarán los alemanes para retratarlos como demonios y así intentar calmar las conciencias de las atrocidades liberales y comunistas, que desde cualquier punto objetivo, fueron todavía peores; incluso en temas como la eugenesia y el racismo.

Si bien al principio la película parece lenta, conforme va avanzando hace que el espectador se introduzca en esta atmósfera que intento describir. Los actores se van desarrollando muy bien, de menos a más.

Alguna vez la echaron en algún canal español y creo recordar que no mucho antes de emigrar al Perú algo bicheé. Ahora, al cabo de los años, he podido verla completa. Como séptimo arte y como narración histórica, muy buena. Una gran ayuda a la memoria en estos tiempos donde tanto gusta la mentira y, paradójicamente, un "consuelo", sobre todo al rememorar cómo muchos soldados polacos murieron con el nombre de Cristo en los labios y el rosario en las manos.

Ahora, pasados los años y las heridas, Polonia empezaba a despertar; mas como España, creyó que "Europa" era el paraíso en la tierra; y es la misma Europa que asegura su degeneración, y que corta su floreciente comercio con Rusia. Cuando hasta húngaros y polacos se dan cuenta de que en los tiempos que nos ha tocado es mejor el entendimiento con Rusia, por algo es... Pero claro, esta película es del pasado, no del presente ni del futuro. Y el pasado fue el que fue, y muy duro. El no olvidarlo no debe crearnos venganza ni revanchismo (como se intenta en Ex-paña...), sino al contrario, hacernos tener la mente más clara para saber diferenciar los tiempos.

En fin, lo dicho: Una muy buena película.