miércoles, 13 de mayo de 2015

MIS LECTURAS: "NAUFRAGIOS", DE ALVAR NÚÑEZ DE CABEZA DE VACA

Imagen de www.abc.es

-Como avisábamos en la última lectura, seguimos con los cronistas de Indias, y de Cieza de León, nos vamos a Cabeza de Vaca, gran aventurero andaluz descendiente de los conquistadores de Canarias; uno de tantos andaluces que con su forma de hablar, moldearon el español del Caribe, sobre todo, mas consiguieron influenciar en la lengua española de todo el Nuevo Mundo. Creando y ampliando el virreinato de la Nueva España, se lanzó a la aventura con un puñado de valientes y desembarcaron en territorio norteamericano, concretamente en la Florida, donde bajo la continuidad de la soberanía española, muchos años después se crearía el primer poblado de negros libres de la historia de América. 

Una vez más, percibo la conexión entre el castellano antiguo y el portugués. Tal vez no nos demos cuenta de la "pena" que supone el haber tenido una evolución -ulterior- diferente; porque la lógica, hasta el siglo XVII, era parecidísima, y mientras más reviso textos antiguos, más me doy cuenta. 

No obstante, la aventura, lejos de ser "romántica", contó con muchas penurias. Se vieron ante un territorio inmenso mas que no conocía la agricultura, y donde los primeros contactos con los hombres blancos habían sido muy traumáticos. En muchos casos, eran hombres que llevaban siglos guerreando contra los moros, creyendo que al llegar a las Indias iban a encontrar una realidad parecida, y no era así. Hartos de que su tierra fuera invadida, muchos quisieron ser señores a toda costa, sobre todo los hidalgos, ya desplazados toda vez que la Reconquista se había culminado en Granada en el Año de Nuestro Señor de 1492. Y en Florida, lejos de encontrar grandes civilizaciones, hallaron un montón de etnias dispersas, muchas veces enfrentadas entre sí, y que apenas conocían los rudimentos más necesarios para la agricultura. Cabeza de Vaca, con el negro Estebanico y otros pocos sobrevivientes, se convirtió en una especie de antropólogo y mercader improvisado, que fue rodando por aquellos poblados dejados de la mano de Dios, muchas veces sufriendo palizas y hambre, otras como sirviente, y finalmente, como curandero, pues los indios llegaron a la conclusión de que aquellos blancos (y aquel moreno que los acompañaba)  tenían poderes para curar todas las enfermedades. Fue gracias a ellos, al reencontrarse de nuevo con los "cristianos" (como llama constantemente Cabeza de Vaca a los compatriotas) que se cambió la mentalidad de poblamiento y conquista en esta parte de América, pues por la pacificación se fue ganando mucho más que por métodos beligerantes; máxime cuando una parte de los indios tenía una creencia religiosa que los hacía asimilar relativamente el cristianismo.

Todo un compendio de anécdotas y descripciones, en un lenguaje tan sobrio como culto. Una ida y una vuelta tan accidentada como fortalecedora. Todo un gran viaje que marcó el carácter de uno de los españoles más sobresalientes de la Historia, uno de tantos hombres recios y constantes que con fe, valor e intrepidez, hicieron que el mundo pareciera pequeño. 

De vez en cuando, es bueno reencontrarse con estos personajes, para cerciorarse que no siempre fuimos lo que somos ahora...

Y bueno, por de pronto dejamos los cronistas de Indias a un lado, y a los años, retomamos a Tolkien. Ya iremos contando. No obstante, sin duda, ésta ha sido una lectura muy enriquecedora. Una edición de Oveja Negra, con un número cortito de páginas, pero clara, concisa e ilustrativa. Un gran documento para el mundo.