martes, 21 de julio de 2015

PARA WALTER MARTINEZ

Imagen de www.havanatimes.org


Alguna vez veo "Dossier", un programa de la televisión venezolana que si bien es sectario a más no poder, como yo no lo soy, reconozco que en cuestiones de geopolítica dice cosas interesantes. Ayer, sin ir más lejos, me quedé viéndolo, mientras el presentador Walter  Martínez entrevistó al ruso Daniel Estulin, cuya credibilidad se apaga siempre por sus ansiosas y circenses confusiones que se pillan al momento. Sea como fuere, este Walter Martínez, aparte de sectario, ya es hasta cabezón.

 Así las cosas, señor Martínez, valgan algunos apuntes para vuesa merced:

-En España no todo el mundo llama "sudacas" a los sudamericanos. De hecho eso fue una moda que cada vez está más pasada. Naturalmente que hay estúpidos, como en todos lados; pero este victimismo tan típico de este continente, ¿tiene en cuenta los malos tratos y los descalificativos que acá recibimos los españoles? Que si "chapetones", que si "gachupines", que si "gallegos brutos"... Y países que son expertos en exportar delincuentes nos tildan de ladrones, violadores, bandidos... Je, ¿tan difícil es ver la realidad que tiene uno delante de las narices para que cada dos por tres tenga que echar esos biliosos embustes con tono de lloriqueo?

Y hablando de malas palabras, ¿no las tenía Bolívar para sus vecinos? Sí hombre, refresque la memoria. Léase la carta que le mandó al general Santander en 1824 (general con el que después acabaría peleado, como se peleó con más de medio mundo):

“Yo creo que he dicho a usted antes de ahora que los quiteños son los peores colombianos. El hecho es que siempre lo he pensado, y que se necesita un vigor triple allí que el que se emplearía en otra parte. Los venezolanos son unos santos en comparación de esos malvados. Los quiteños y los peruanos son la misma cosa; viciosos hasta la infamia y bajos hasta el extremo. Los blancos tienen el carácter de los indios y los indios son todos truchimanes, todos ladrones, todos embusteros, todos falsos, sin ningún principio de moral que los guíe. Los Guayaquileños son mil veces mejores” 


Además, ¿qué habla usted de emigrar? ¿Quién nos va a quitar el hambre?A su adoptiva Venezuela no emigra nadie. Al contrario, los venezolanos emigran. Los veo a diario en Lima. Y es que créame que un país como el suyo donde te matan por robarte un teléfono no es atractivo para nadie. Ya pasaron cincuenta años desde las políticas de emigración de Pérez Jiménez que los gobiernos sucesores se encargaron de tirar por la borda, hasta convertir Venezuela en el sangriento circo post-chavista. Menos humos, hombre. Porque a su Uruguay natal, con los sionistas condecorando a un Mujica, terrorista reconvertido en amigo de la marihuana de Soros, tampoco es que se vaya mucho. Si se fue en el pasado, ahora no parece el mejor destino.








Si tanto odio nos tiene, podría empezar con arrancarse el apellido y el idioma. Y la piel a tiras, porque usted poco tiene de indio. Usted es blanco, y para un indio o un negro, es tan extranjero como yo; al igual que era extranjero ante los ojos amerindios o negroides el tal Hughes Galeano. Lo que me consuela es que el día que haya una revuelta indigenista (y créame que a veces hasta la deseo, porque son muy pesados ya), todos los que son como vd., esto es, los que reniegan de su propia sangre y la maldicen de este modo, al igual que sus camaradas progres europedos, serán los primeros en caer.

Viven en otro mundo los sectarios e ignorantes de su calaña. Pero al final la realidad acaba golpeando, por más que se quiera huir de ella. Y ustedes han empeorado la realidad, por imposible que pareciera.

En fin, sea como fuere, como le dije a un gran amigo e historiador quiteño, algún día brindaremos por la venganza del Taita Boves, aquel gran mariscal que incluso algunos marxistas se quieren apropiar (¡eso es cara dura y lo demás son tonterías!); aquel gran vencedor del dictador Bolívar, el descendiente directo de traficantes de esclavos que se creía blanco, al que rinden culto pagano, que dejó dicho como corolario de su obra, en carta al general Flores (1830): "V. sabe que yo he mandado 20 años y de ellos no he sacado más que pocos resultados ciertos. La América es ingobernable para nosotros. 2°. El que sirve una revolución ara en el mar. 3°. La única cosa que se puede hacer en América es emigrar. 4°. Este país caerá infaliblemente en manos de la multitud desenfrenada, para después pasar a tiranuelos casi imperceptibles, de todos colores y razas. 5°. Devorados por todos los crímenes y extinguidos por la ferocidad, los europeos no se dignarán conquistarnos. 6°. Sí fuera posible que una parte del mundo volviera al caos- primitivo, este sería el último período de la América."

Hablando de emigrar, ahí lleva una buena.

Dudo mucho que esto le haga reflexionar, pero seguro que le hará reflexionar a alguno que otro que no sea como usted, antaño democristiana, hogaño dizque rojo, mas siempre lacayo del imperialismo británico, al igual que sus adorados Miranda, San Martín y Bolívar. Que por algo amén de Walter, también se llama Nelson.

Adiós.