jueves, 20 de agosto de 2015

GALGOS, TOROS Y CABALLOS

Los antitaurinos tienen una extraña habilidad: Están consiguiendo que gente como mi señora y un servidor, que nunca hemos sido grandes aficionados a la tauromaquia, nos estemos haciendo taurinos. Y no es algo de extrañar, y no nos pasa sólo a nosotros. Ya decía no hace mucho que cada vez creo menos en las casualidades y más en la Providencia, y el dato puro y duro es que esta ofensiva histérica que estamos viviendo en el 2015 coincide, además de con generosas subvenciones de Holanda para todos estos grupos (no por nada la sede del PACMA está en la calle Preciados de Madrid, la más cara de España...), con una mayor asistencia a las plazas de toros.

Holanda, ese país tan ejemplar de piratas y esclavistas, de coffee shops de marihuana, putas en escaparates y de un partido político que pide la despenalización de la pedofilia; y encima nos lo ponen de "ejemplo histórico"... Pero bueno, al final, cada cual se retrata solo.

Recuerdo las conversaciones sobre este tema con grandes amigos tales como Francisco Abellán, Javi Muñoz, Manuel Fernández Espinosa, Luis Carlón Sjovall; evoco la afición galguera de mis tíos Ramón y Manolo Moreno Becerril; me inspiro, pienso, siento, añoro y escribo.

El poeta Gabriel Celaya dijo:

"Soy un ibero,
y si embiste la muerte,
yo la toreo".

Yo, inspirándome en sus versos, así como en los de un José León que me provoca la más entrañable y temible de las nostalgias con su arte, me lanzo a la arena poética y entrevero estos tres elementos indispensables de mi terruño. Así, a todos los que nombro en estas líneas van dedicados estos versos de mi puño y letra. ¡Va por ustedes!






TOROS Y CABALLOS IBÉRICOS

Dizque caballos llevaban los pecios
iberos que recorrían por ventura los mares.
Otrosí, toros con fuego en las astas comandó
el caudillo ibero Orissón
frente a los soberbios invasores cartagineses.
Los sorprendió. Y los venció.

El toro y el caballo, elementos
de arquetípica sacralidad ibérica.
Piel de Toro: Península que se extiende
por territorios adyacentes con potros
domados por las aguas que nos circunvalan.
Marisma sempiterna como semblante.

Liturgia de olivo, encina y alcornoque,
adobada con el paso del tiempo,
pero siempre con reminiscencias, siempre
un pasado en marcha, siempre una tradición
que nunca muere, porque es la única ligazón
telúrico-ibérica presente. El día que desaparezca...

Nuestra tierra morirá, porque habremos dejado que nos maten.
Gente del toro y del caballo: ¡Despertad! Sacudid
vuestro instinto ibérico. Sumergíos en la tierra y vivid,
para que no nos convirtamos en un inmenso desierto urbano.
Resistid, pero resistid poéticamente, y atraed así
sentimientos y voluntades que parecen dormitar.

Toros y caballos ibéricos: Sacudid vuestras pieles
y vuestras ancas. Levantaos, erguíos, bufad, dominad;
volad a ras de suelo e inspirad a ras de cielo.
En vuestros ánimos y cuidados está el corazón
de una tierra maltratada, pero que todavía aguanta.
Toros y caballos ibéricos: ¡Sed y estad Siempre!







GALGUERO: ARTESANO DEL VIENTO Y DE LA TIERRA

Oh galguero, hijo del campo y de los recuerdos,
cabal capataz de tradiciones terruñeras,
guardián de mañanas, recovecos y ventas,
entusiasta de la velocidad que reverbera,

dime, artesano del viento y de la tierra,
¿a dónde vas con esa maravilla cuya musculatura
señala unas costillas atléticas y un rostro
firme de instinto atávico y noble hechura?

¿Vas a la sierra o  vas a la campiña?
¿Sabes que acaso esa raza de canes fue
a América cruzada con mastines, forjando lebreles
en un Nuevo Mundo de lucha, choque y fe?

Galguero de motillos, veredas y árboles,
en tu mente están las liebres y las estrellas,
y las nubes que dibujan cacerías con trazados
sinuosos de imaginaciones raudas y bellas.

Galguero, tu carrera es tu vida, y tus perros
son tu nobleza, como emblemas de un destino;
como una bandera que recuerda la antigüedad
canaria; como luz, como poema, como sino.

Sigue así, galguero, que el día que faltes, otros
tomarán tu relevo. Deja testimonio. No pierdas
la ilusión. Mantén el gusanillo en tu corazón.
Tu legado es la más victoriosa recompensa.








*Imágenes extraídas de la página José León | Poeta y Compositor



Recuérdese:


DE POESÍA Y MÚSICA: JOSÉ LEÓN



DE POESÍA Y MÚSICA: JOSÉ LEÓN (II)