jueves, 13 de agosto de 2015

MIS LECTURAS: EL LIBRO VERDE DE GADAFI.

Imagen de caminodesantiago.canalblog.com


Sé que algunos me tomarán por loco, en este mundo que es tan tolerante y comprensivo, defensor de la libertad y el progreso y bla,bla,bla... Pero a estas alturas de la película, me importa muy poco. Un amigo me lo pasó por pdf y me pareció interesante, así que me dispuse a leerlo, porque, entre otras cosas, hacía tiempo que no leía de política sensu stricto, por así decirlo.

El Libro Verde de Gadafi es una mezcla extraña. Por un lado, tiene muy buenos análisis. Más que buenos diría yo: Tremendamente perspicaces y certeros. Me ha llamado mucho la atención eso.

Por otro lado, las soluciones que propone, encima universalistas, me parecen disparatadas; porque no se puede pretender ser universalistas y hablar de "tribus"; o sea, ser universalistas a partir de la realidad libia...

Otrosí, tiene un trasfondo totalitario indisimulado al que se le añade un mesianismo que no acabo de entender.

Curioso resulta cómo identifica el rol del hombre y la mujer y cómo denuncia los abusos de la sociedad moderna. Pero curioso también que esté obsesionado con supuestas bonanzas de la modernidad. Y más curiosas son las comparaciones que a veces se establecen.

Yo reconozco que Gadafi fue un gobernante que, mal que bien, supo jugar muy bien desde muy joven el equilibrio necesario entre las divisiones tribales de Libia. Se dio cuenta muy pronto que eso de la nación-estado era imposible no sólo en Libia, sino en la mayor parte del continente africano, y como tal, actuó en consecuencia. Cuando proclamaba la abolición del estado, estaba siendo mucho más realista de lo que se piensa. El problema es que tenía la contradicción totalitaria por delante. Con todos sus fallos, hizo de un país desértico una zona próspera; el único país del Magreb donde la gente no emigraba: Al contrario, recibía inmigrantes de muy diversos puntos del mundo. Un país que tenía un ejército potente, que redujo la pobreza al mínimo, que respetaba a las minorías religiosas (para los cristianos, el derrocamiento y asesinato de Gadafi ha sido una mayúscula desgracia), que tenía seguridad ciudadana... Todo eso voló en un santiamén cuando la falsa "primavera árabe", capitaneada por Obama y Sarkozy, se posó sobre Trípoli y Bengasi. Recuerdo que los rojiprogres apoyaron esa "revolución", en especial cuando Gadafi dijo que él sería como Franco, apoyado por una quinta columna y entrando triunfante. Los sectarismos ideológicos europeos, y acaso el progre es el paroxismo de esto, nunca entendieron bien fenómenos como Gadafi o el panarabismo; y sus alianzas son puramente circunstanciales. Entre ellos no se soportarían. Los rojiprogres nunca han dejado de ser unos impostores, y su dizque ateísmo no casa con estos movimientos árabes.

Gadafi, con muy poco, fue muy astuto y le hizo mucha pupa a sus enemigos. Entre otras cosas, lo mismo entrenaba o financiaba a fascistas italianos que a la norteamericana Nación del Islam; al igual que tenía excelentes relaciones con dirigentes comunistas. Libia era un campo de entrenamiento para todo tipo de "aventureros" y él lo consentía, sabiendo que eso podría repercutir en su beneficio.

En cierto modo, la astucia de Gadafi me recuerda un poco a la de Putin, salvando las distancias, claro.

Ahora bien, lo cierto es que la "tercera vía socialista internacional" preconizada por Gadafi fracasó; como fracasó el victimismo tercermundista de quien denunciaba la esclavitud del negro pero se olvidaba que árabes y turcos fueron los mayores esclavistas de la historia. Él mismo tuvo que cambiar sus orientaciones geopolíticas muchas veces: De un incipiente panarabismo pasó a un panafricanismo acaso nunca definido; hasta querer ser "aceptado" por Occidente; por un Occidente farisaico que se vengó de la peor manera en cuanto lo tuvo más manso. Un Occidente del que nunca se fiaron los Assad, y acaso por haber creado un sistema y por haber estado siempre a la defensiva y con alianzas claras, se mantienen a pesar de cuatro años de invasiva y provocada guerra por los mismos de siempre. Gadafi, sin embargo, cometió acaso el mismo error que Franco; aunque Gadafi tardó bastante más.

No sé si el Libro Verde se pretendía como una especie de biblia laica. Pero todas esas "constituciones" acaban fracasando. Incluidas las occidentales, naturalmente. Los ingleses no tienen "constitución escrita"...

En fin, no obstante, muy curioso. Y desde luego, muy instructivo para comprender qué pasó en todos estos años en un país como Libia, país al que se han cargado desde fuera, y Dios sabrá lo que le espera. Con todo lo que se quiera, la muerte de Gadafi ha sido una desgracia en muchos sentidos, y no va a haber alternativa. Y eso nos está afectando desde hace tiempo; porque entre otras cosas, Gadafi fue un gran contenedor del islamismo. Pero ya sabemos cómo en nombre de la libertad, la democracia y etcétera, vienen las peores calamidades...