viernes, 25 de septiembre de 2015

MIS LECTURAS: "EL VERDADERO FRANCISCO", DE OMAR BELLO.

Imagen de www.perfil.com

-De entre mis lecturas de pdf, de repente sobresale ésta. Hablando un día del Papancho con un buen amigo, me pasó este interesante libro sobre un periodista y filósofo que, por azares de la vida, lo tuvo muy de cerca en su época del cardenal. Omar Bello tiene un lenguaje nada apasionado, bastante objetivo. No se muestra ni como reaccionario ni como rojete; por lo que no puede ser "acusado" de "animadversión ideológica" ni nada que se le parezca. Insiste mucho en describir a la persona y su forma de actuar: Su infancia, el papel de los jesuitas, su frialdad, su gusto por los chistes malos, su nula habilidad para los idiomas o la tecnología...

Muchos no se enteran de quién es el personaje, y se creen a pies juntillas su discurso. Por un lado, piensan que es anticapitalista. Por otro lado, como en nuestro tiempo la campechanía se vende como virtud (y fíjense de lo que ha vivido tantos años Juanca en Ex-paña), eso le hace parecer muy bueno... "Todo el mundo lo dice"... Es muy solidario... Y claro, como estamos "vaticanosegundistas" a más no poder; parece que la Iglesia estuvo durante mil novecientos y pico de años equivocada y hasta que llegó el Concilio y en especial el Papancho, no hemos empezado a vivir el auténtico cristianismo... Por otra parte, muchos meapilas confundidos y puritanos se disfrazan de papólatras y convierten al obispo de Roma en una suerte de oráculo pagano... Otros dicen que es un rojo...

La verdad es que es un libro que ayuda mucho a conocer al Papancho, que lejos de ser un "ideólogo", es un Amigo Vallejo porteño. Fuera aparte de los datos del libro, se conoce que el Papancho siempre va buscando el gesto, la sonrisita, el aplauso fácil. Se muere por caerle bien a todo el mundo. No tiene una formación intelectual muy buena. Dejó el seminario de Buenos Aires vacío y, lejos de luchar contra el capitalismo, tenía aquello como una sucursal de ganancias. Le encanta "actuar". Y por desgracia, todo esto es algo que en mayor o menor medida puede verse a este lado del mundo. No digo que eso sea exclusivo de estos pagos; pero sí que alcanza unos niveles cuanto menos sorprendentes. Sobre todo en cuanto a la facilidad para mentir y en el cinismo. Y miren que yo vengo de una zona donde se nos presupone eso... Pero créanme que esto es otro nivel. 

Ciertamente yo no soy el mejor de los católicos. Tampoco soy sedevacantista ni ninguna cosa rara o chunga de esas. Pero nada gano silenciando el desastre que se cierne sobre la Santa Madre Iglesia; y nada gano ante las barrabasadas que en tan poco tiempo ha hecho este papa. No digo que sea el único, ni digo que sea el más malo; pero bueno, lo que se dice bueno, no es. Y sus errores nos van a costar muy caros a los católicos. Los errores y traiciones del clero en general nos están haciendo polvo; el mismo que se empeña en que seamos una mala imitación de los protestantes y que está vaciando las iglesias con sus continuas ignorancias, desmanes y ridiculeces, regalando la iglesia al interés ideológico de turno. Y de eso los jesuitas saben mucho.

¿Fue Carlos III un visionario al expulsarlos? ¿Fueron visionarios con su brutalidad los del Frente Popular, acaso advirtiéndonos de lo que se nos venía encima? Con estas preguntas puedo parecer irreverente y más e alguno se molestará, pero de verdad, es que con lo que uno tiene que padecer día sí y día también, ya da que pensar. 

Curioso es, y de esto no habla Omar Bello, es el odio a España de algunos descendientes de italianos. Aparte del Papancho, en España vemos al argentino Pisarello... En Perú me he encontrado a muchos... Y muchos de estos "italianistas", no hablan ni papa de italiano y gastan cara de tucán... 

En fin, Omar Bello redactó el libro con un lenguaje muy cercano y cálido; con muy buen ritmo; bien enhebrado; humor, ironía; mezclando términos cultos y populares; y analizando contextos, situaciones, personajes... Con una habilidad periodística muy fina, alejada de tópicos/típicos. Bastante "aséptico", si se quiere. 

Omar Bello, por cierto, falleció en un extraño accidente de tráfico luego de estar investigando una mafia. Y bueno... Que descanse en paz este buen escritor que nos dejó tan buen testimonio sobre lo que es y sobre lo que será.