lunes, 5 de octubre de 2015

DE CINE: "FADOS", DE CARLOS SAURA

Imagen de revistalusofonia.pt


Ayer, para terminar un fin de semana más que movido, vi la película "Fados". Conociendo los formatos que trabaja Carlos Saura, más o menos me imaginaba, y en verdad me gusta ese rollo de "película-documental". Y como soy un lusófilo irredento e irremediable, el fado es una música que me conecta con muchas cosas de mi ser y mis circunstancias. En la lírica galaico-portuguesa creo que puedo navegar bien, y es que no en vano desde niño me emociona e influye. Y en esta música, esa capacidad lírica sale a relucir.

Carlos Saura tiene la habilidad y certeza (que no está teniendo con otras cosas) de presentar al fado como una música de idas y vueltas, y eso se plasma en la película con músicas de Cabo Verde, Mozambique o Brasil. Muy acertado al rescatar al lundu y la modinha como posibles influencias de la samba y el fado, respectivamente. Muy acertada la variedad de fados, y el ambiente de una casa de fados; ambiente que pude disfrutar en Coimbra en el 2009, con mi gran amigo Luís Andrade como uno de los fadistas.

¿La pega? La manía de presentar a la Revolución de los Claveles como algo "épico", cuando en puridad, fue un golpe militar vigilado por Estados Unidos. Un golpe militar dado por ineptos y corruptos que, luego de que Oliveira Salazar hubiera acabado con la deuda portuguesa (deuda que en buena medida se debe al invasor D. Pedro y que duró un siglo), en pocos años tuvieron que pedir rescate al Fondo Monetario Internacional. Pero por desgracia, a ambos lados del Guadiana vivimos en permanente alienación, en especial desde aquellos desgraciados años 70 del siglo XX.

En fin, como producto musical llevado al cine, salvando esta politiquería progre habitual, muy bueno. Siempre es bueno recordar y sentir. Yo es que no sé vivir sin Portugal.