jueves, 31 de marzo de 2016

MIS LECTURAS: "LAS FORMAS COMPLEJAS DE LA VIDA RELIGIOSA (SIGLOS XVI Y XVII"), DE JULIO CARO BAROJA.

Imagen de www.elcultural.com


-De mis muchas andadas por las librerías de viejo del Jirón Quilca (centro de Lima), me topé con un libraco de más seiscientas páginas a muy buen precio. De la Biblioteca de la Historia de la Editorial Sarpe. Cuando vi el autor, pensé que tenía que ser interesante de todas formas. Y así ha sido. Aunque me lo he tenido que leer con varias tandas y pausas, porque abarca tantos temas y ejemplos, que se hace farragoso.

Si algo me gusta de Julio Caro Baroja es su habilidad y minuciosidad para enfrentarse a los datos. Si algo no me gusta, sin embargo, es su supuesta "indefinición"; cosa que no existe, pues al fin y al cabo se le ve siempre el plumero liberal.

Los siglos XVI y XVII fueron muy prolíficos y complejos en materia religiosa. Por un lado, Caro Baroja endiña a los creadores de tópicos frente a la "España católica"; pero por otro lado, es como si se empeñara en negar que o bien existió esa "España católica", o bien exista hasta la sociedad en sí. Hay contradicciones al respecto. En algunas cosas, generaliza, en otras, individualiza. Con un concepto de la "libertad" ya muy cascado. Aunque no obstante, el libro está escrito en 1978. Casi nada...

Con unos ejemplos, me he reído. Con otros, me he sorprendido. Y siempre he aprendido. Y desde luego, lo que sí enseña D. Julio es a situarnos frente a la complejidad de las personas y sus entornos. Y de cómo son comparables con contextos históricos de Grecia y Roma. Y es que es eso es lo que somos fundamentalmente.

Lo que me sorprende para bien, por ejemplo, es cómo D. Julio enfatiza la diferencia entre el sur de España y el norte de África a pesar incluso de ciertos dizque antropólogos.

Asimismo, la idea de "genios raciales/religiosos", que tan de moda estuvo en el siglo XIX (hasta Oliveira Martins cayó en eso) queda muy bien fustigada. Eso de protestantismo=germanismo y catolicismo=latinismo; auténtico disparate. Y entre eslavos, pues qué diremos de polacos católicos, serbios ortodoxos o bosnios musulmanes...

Ahora parece que hay una suerte de fiebre mediática por lo que fue aquella España de los siglos XVI y XVII; sin embargo, muchas veces el tema se queda en lo superficial. Todavía hemos de escarbar mucho en nuestra historia e idiosincrasia, porque la labor de antipedagogía que ha hecho con nosotros el marxismo cultural como apéndice lógico del liberalismo del XIX nos tiene en perenne lobotomía contra nuestra identidad, y por supuesto, también contra nuestra religiosidad. Tanto complejo de inferioridad, tanto tópico, tantas alienaciones islamistas, anglófilas...

Pienso que D. Julio tiene libros todavía más interesantes. Algo habrá que bichear. Nosotros de momento nos quedamos con otros temas. Ya iremos informando.

Un descubrimiento interesante.