domingo, 22 de mayo de 2016

DE CINE: "EL ÚLTIMO EMPERADOR", DE BERNARDO BERTOLUCCI

Imagen de www.diariodecine.es


-Cosas buenas se bichean por Netflix. Para pasar los fines de semana es muy socorrido.

 Luego de presenciar la derrota de mi Sevilla F.C. en la final de la Copa del Rey (¡Emery! ¿Por qué cambiaste a Mariano Ferreira), me dispuse a terminar con mi señora esta película que empezamos el sábado por la noche, pero como fue un día muy agitado, nos acabamos quedando dormidos y preferimos dejarla para hoy domingo. Y la verdad es que me ha parecido muy interesante. No sé gran cosa sobre las monarquías asiáticas, si he de ser sincero, y quizá esta oscarizada película ayude a desvelar algunos misterios, al menos para los neófitos.

Continuamente, me he acordado de un artículo que escribí sobre la Primera Guerra Mundial:


Porque sigo pensando que de allí se consuman todas las desgracias. Y la dinastía manchú acaso fue en esta onda expansiva.

La maquiavélica jugada de lograr enfrentar en una contienda brutal al Imperio Austrohúngaro y al Imperio Ruso y hacerlos desaparecer es digna de estudio. Creo que los prusianos tarde o temprano se acabarían embistiendo con alguien. Rusos y austrohúngaros, con todos los defectos que tenían, y sin entrar en romanticismos, todavía abarcaban algo de tradición, y su pérdida fue una desgracia.

No es el caso idéntico de China, naturalmente. Pero intuyo, reitero, que también desembocó en esa onda expansiva; por más que el imperio chino era un títere desde hacía siglos, prácticamente. Desde la guerra del opio británica y la múltiple colonización en sus territorios, era cuestión de tiempo que aquello acabara cayendo como un pelele. Y así fue. Primero los chinos republicanos, luego la invasión japonesa, y luego el advenimiento del maoísmo. La historia tiene estas cosas, tan subliminales como irónicas, que sólo desde una mirada fría, como de realismo de filosofía perenne, se pueden acabar comprendiendo.

Como película, me parece que está bastante conseguida, puesto que combina el factor histórico con una base como de documental y entretenimiento. No sé si serán rigurosos con los datos y etc.; pero por lo menos, ayuda a la picazón de la curiosidad.

Bien conseguidas las escenas. Bien conseguidos los personajes. Bien distribuida la trama. En todo momento se entiende y se conecta.

En fin, un aporte interesante a mis conocimientos cinematográficos.

Ahora estoy con ganas de ver películas rusas. A ver...