lunes, 20 de junio de 2016

EL REY DE CASTILLA



«Don Eusebio Zuloaga me contaba que no hace muchos años le guió un cacique indio por las montañas de Bolivia. El indio se apoyaba en un bambú que tenía en el puño una vieja onza española. "¿Quién es ese?", le preguntó Zuloaga, señalando con el dedo la efigie de la onza. "El rey de Castilla, mi rey", repuso el indio. "¿Cómo tu rey? Aquí en Bolivia tenéis un presidente", observó Zuloaga. Pero el indio se lo explicó todo: "Ese presidente lo nombra el rey de Castilla. Si no fuera por eso, ¿crees tú que yo me dejaría mandar por un mestizo?" Sin duda ha habido gobernadores en Bolivia que, hasta hace pocos años, han querido fortalecer su prestigio haciendo creer a los indios que los designaba el rey de España. Ello no muestra sino que la obra protectora de los indios, a que se dedicó durante tres siglos la monarquía católica española, por medio de toda su organización gubernativa y eclesiástica, ha echado raíces tan profundas en los pueblos de América, que no pueden concebir otra autoridad legítima que la que ella designa.»

Ramiro de Maeztu, Defensa de la Hispanidad.