viernes, 11 de noviembre de 2016

MIS LECTURAS: "SINARQUISMO-CONTRARREVOLUCIÓN", DE JUAN IGNACIO PADILLA



-Gracias a mi amigo y colega el historiador peruano Aleks Narváez he podido leer este libro sobre un movimiento político del que nunca me acababa de enterar sobre su ideología exacta. Aprovechó una estadía fructífera en México para hacernos este gran regalo a la familia Moreno-Basauri y públicamente se lo agradezco.

Juan Ignacio Padilla fue uno de los fundadores del sinarquismo mexicano, movimiento que en parte me recuerda al falangismo español. Al fin y al cabo, hijo de su tiempo, nacido a caballo entre los 30 y los 40, todavía con la Guerra Cristera reciente (logrando atraer a buena parte de los mejores cristeros), y en un México dominado por la corrupción, la masonería y la injerencia estadounidense.

Una de las cosas que me llama la atención es que Padilla reconoce que esa situación de caos y cainismo viene en especial de una independencia hecha mal y prematuramente. Y sin embargo, ellos eran nacionalistas. Esta fue la gran contradicción del siglo XX: En el mundo hispánico empezó a admitirse dónde se consumaron los errores pero se seguía con sus bases.

A veces, el sinarquismo me recuerda a los rumanos de la Legión de San Miguel Arcángel, por su "romanticismo", por su concepto de integridad espiritual y hombres nuevos frente al sistema. Como una suerte de "escuela arquetípica". Claro que en México tampoco tenían mucha más opción para realpolitik. Y aun así fueron evolucionando, a costa de mucha sangre, a costa de mucha violencia injusta contra ellos, trabajando duro, aun con disensiones y traiciones internas.

Sea como fuere, el sinarquismo intentó ser original, tan hispanista como americano, seguidor de la Doctrina Social de la Iglesia; pero eso sí, a buen entendedor no se le escapa que también tenía conexiones e influjos con otros movimientos de su tiempo. No lo digo por las vanas acusaciones de "nazismo" que le hicieron los poderosos comunistas de la época (para los cuales el sinarquismo supuso un enemigo inesperado), sino porque es lógico en general. Eso sí, las acusaciones de algunos jueces y políticos mezclando a Ramiro Ledesma y Vázquez de Mella son de traca. Y el nivel de muchos comunistas españoles influyendo en México, al igual que hacen ahora muchos progres españoles influyendo en Venezuela, Bolivia o Ecuador, es de traca. Todavía no hemos visto a ningún indigenista quejarse por eso... Eso no es injerencia colonial, por lo visto... ¡Cuánta hipocresía!

Veo, empero, que falta como "más definición", "más cuerpo" en el libro de Padilla, que muchas veces se pierde en extractos y en "romanticismos", valga la redundancia. Y en lo que no concuerdo en absoluto es en su visión sobre la Edad Media; versión sesgada/facilona y típicamente extendida por los nefastos influjos de la democracia cristiana; ideología que es una de las peores pesadillas acaecidas en la modernidad y que ha sido agente de secularización, división y confusión de muchos católicos.

Ya que llevo cinco años en esta parte del mundo, y dado que soy historiador americanista, este tipo de lecturas me enriquecen mucho y me ayudan a conocer e interpretar mejor la historia de esta gran región. Este tipo de cosas no se suelen tratar en la universidad por puro sectarismo y es un gran error, porque forma una parte interesantísima de la oposición a la criminosa Revolución Mexicana, periodo político que acaso terminó de quebrantar a la que fue Nueva España.

Según entiendo, el sinarquismo mexicano, al igual que otros movimientos políticos más o menos afines del mundo, se ha ido dividiendo y menguando con los años. Por desgracia, la política de la república mexicana ha ido de mal en peor, y en eso nos parecemos todos.

Una de cal, otra de arena. Y muy interesante. ¡Gracias Aleks!