viernes, 26 de mayo de 2017

MIS LECTURAS: "EL COLLAR DE LA PALOMA", DE IBN HAZM

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En mis larguísimos viajes de autobús, he podido aprovechar el tiempo para leerme a este clásico neoplatónico andalusí. Hablando de neoplatónicos andalusíes, algo leí de mi amigo y maestro el filósofo tosiriano Manuel Fernández Espinosa sobre estos filósofos y me picó la curiosidad, hasta que pasé por mi tierra estas Navidades y me llevé en el equipaje un libro que mi hermana había leído en el instituto: El collar de la paloma, una suerte de Ars amandi, donde se trata de todo tipo de situaciones referentes al amor. Publicado por Alianza Editorial, la traducción es la del arabista Emilio García Gómez; el mismo que explica que el concepto "amor" no es el mismo en las lenguas occidentales que en el árabe, y que por eso puede haber interpretaciones de "homosexualidad". Yo la verdad es que nada sé de traducir árabe, pero doy fe de que esto es muy posible cuando se lee a Ibn Hazm, y que ese "amor de hombre a hombre" no existe "de mujer a mujer", tal y como hoy sigue ocurriendo en los países musulmanes. Así que hay algo que se me escapa.

A pesar de mi ignorancia en filosofía, en muy buena medida leer a Ibn Hazm es como leer filosofía griega, pero con adobos coránicos, y he ahí su exotismo. Ibn Hazm procedía de una familia de hispanos conversos, a la sazón, como la mayoría de Alándalus; sin embargo, era una suerte de "legitimista" de los omeyas, y lingüísticamente, era un purista árabe que no gustaba del romance mozárabe, al que muchos puristas de este porte llamaban "jerga". Por otro lado, nada bien se llevaba con los bereberes. Era una personalidad muy complicada, y esas contradicciones las sufrieron muchos muladíes. Sin embargo, entronca en la tradición hispana polemista, al igual que otras grandes figuras que van desde Marco Valerio Marcial a Francisco de Quevedo.

El libro está tratado desde un punto de vista filosófico y religioso, ofreciendo, asimismo, abundantes descripciones de la Córdoba de la época, así como de la cultura de Alándalus en general, con paralelismos hacia el Oriente; paralelismos de los que al final se acaba burlando sigilosamente, pues conocido es que muchos andalusíes se buscaban imposibles árboles genealógicos orientales, y en el mismo prólogo pide unas "disculpas" al respecto con mucha guasa.

Como vivimos en una tiranía progre, muchos pasajes de este libro serían calificados de homófobos (a pesar de que ese "amor griego" tiene toda la pinta de homosexual, para después condenar con virulencia la homosexualidad, apoyando explícitamente la violencia...), machistas y racistas. La suerte es que los progres no leen. Porque si leyeran, aplicarían esos mismos calificativos a quienes dicen reivindicar. ¿Han leído los todopoderosos y omnipresentes progres "La canción del mariquita" o el poema a Walt Whitman de Federico García Lorca? ¿O al muy taurino Miguel Hernández? O canciones de grupos que se decían contraculturales en los 80... La verdad es que el ambiente dictatorial del marxismo cultural cada vez es más asfixiante, especialmente en Europa occidental.

En fin, sea como fuere, una lectura provechosa e interesante sobre las complicaciones del amor a través de bastantes capítulos y vertientes. Ahora cambio de tercio y me voy con un libro de mitología egipcia que tengo pendiente desde hace años. Ya les contaré.